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Selección española

Tenerife desea alargar la impronta de la era Chus Mateo

Tras su victoria frente a Dinamarca la nueva España debuta este domingo en suelo nacional contra Georgia, donde se despide Gio Shermadini

Chus Mateo observa el entrenamiento de España en el Santiago Martín.

Chus Mateo observa el entrenamiento de España en el Santiago Martín. / FEB

Santa Cruz de Tenerife

De la selección española que jugó por ultima vez en la Isla a la que volverá a hacerlo esta tarde solo quedan el nombre y los colores. No porque haya transcurrido una eternidad –fue el 25 de febrero de 2019 con victoria frente a Turquía–. Sino por lo que ha sido un casi obligado cambio de ciclo una vez que expiraba, de manera inexorable, la época más gloriosa del basket hispano. Así, Tenerife vivirá hoy la primera puesta en escena en territorio nacional de un combinado que escenifica una nueva era. Tanto por jugadores, más aún con algunos los teóricos primeros espadas fuera de combate por sus compromisos de NBA y Euroliga; como por las cabezas pensantes, donde Chus Mateo toma el testigo dejado por Sergio Scariolo.

Fran Guerra, durante el calentamiento de España este sábado

Fran Guerra, durante el calentamiento de España este sábado / FEB

En esa novedosa situación –y ante el duelo contra Georgia, programado para las 18:45 en el Santiago Martín– Tenerife también pretende ser talismán para que el ciclo del seleccionador entrante mantenga una impronta positiva tras su debut con triunfo el jueves en Dinamarca (64-74). Una puesta de largo en la que España no mostró demasiados aspectos reseñables dentro de un partido marcado por una irregularidad lógica a causa del poco tiempo de trabajo del nuevo grupo. Un núcleo liderado por habituales de las ventanas, como el canarista Fran Guerra, el base de Unicaja Alberto Díaz o exteriores con ya cierto recorrido como Oriol Paulí y Santi Yusta. A ellos se sumará hoy Miquel Salvó, que al igual que Pep Busquets estarán en la lista de 12 de Mateo, que no podrá contar ni con Jaime Fernández ni con Dani Díez, ambos lesionados en el duelo con el que arrancó la clasificación para la Copa del Mundo de Catar 2027.

La irrupción de los jóvenes

Al igual que para el seleccionador, el de este domingo por la tarde debe ser un choque para que los más jóvenes sigan tocando a la puerta en su propósito de convertirse en fijos más pronto que tarde. Son los casos de Great Osobor (12 puntos y ocho rebotes contra Dinamarca) e Izan Almansa, que no termina de tener hueco en los esquemas del primer equipo del Real Madrid. Igual de especial será el choque de esta tarde para un novato –aunque ya bien entrado en años– Lluís Costa, debutante hace tres días pero que tratará de firmar un destacado papel en la que fue su cancha hasta hace apenas unas semanas.

Varios jugadores de España tras el entreno de España en el Santiago Martín

Varios jugadores de España tras el entreno de España en el Santiago Martín / FEB

Para la segunda prueba de esta nueva etapa España tendrá delante a una herida Georgia, que vio como el jueves dejaba escapar diez puntos de renta ante Ucrania para acabar cayendo por 79-92. Si bien el combinado caucásico sucumbió de forma clara en su único duelo oficial en España (89-61 hace justo cuatro años), los antecedentes más cercanos no invitan a la más mínima relajación por parte de los de Mateo. La referencia más parecida, la del duelo clasificatorio para la Copa del Mundo de 2023, celebrado en julio de 2022, y que acabó con triunfo georgiano en la prórroga por 82-76.

Antecedentes para el recelo

El episodio más cercano, el acaecido hace solo tres meses, cuando Georgia tumbó a España en el Eurobasket (83-69). A favor de España, que para esta cita no estarán los NBA Alexander Mamukelashvili ni Goga Bitadze (34 puntos entre ambos en Chipre). Pero sí el azulgrana Toko Shengelia y, sobre todo, Gio Shermadini, que hoy jugará su último choque –el número 2023– con su selección.

«Shermadini lleva dando clínics baloncestísticos en este pabellón desde hace mucho tiempo y juega muy bien», dijo ayer Mateo sobre él. Tras la despedida agridulce delante de su afición, el poste aurinegro querrá cerrar esta etapa de dos décadas con buen sabor de boca en su segunda casa y en lo que se presume como otro de los alicientes del choque: el emparejamiento con su compañero de equipo Fran Guerra.

Encarrilar la clasificación

En un sistema de competición en el que se clasifican tres de los cuatro integrantes de cada grupo, vencer este domingo sería casi sinónimo para España de poner un pie en la siguiente fase de este camino hacia la Copa del Mundo de 2027.

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