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Entrevista complicada

Luis Rubiales reaparece en televisión para defender su versión sobre Jenni Hermoso y acusar al Gobierno de un complot

El expresidente de la RFEF, condenado por agresión sexual a la jugadora, reaparece en ‘El Chiringuito de Jugones’ negando que el beso tuviera connotaciones sexuales.

Luis Rubiales en 'El chiringuito de Jugones'.

Luis Rubiales en 'El chiringuito de Jugones'. / MEGA

Carlos Merenciano

Madrid

Luis Rubiales ha vuelto al foco mediático casi un año después del escándalo que cambió su vida y la historia reciente del fútbol español. En una entrevista concedida a ‘El Chiringuito de Jugones’ de Mega, el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol ha defendido su inocencia tras ser condenado por agresión sexual a Jennifer Hermoso, una sentencia ratificada en segunda instancia y pendiente de revisión por el Tribunal Supremo.

Durante la conversación, Rubiales justificó su recurso alegando que “de lo que se me acusa es desorbitado” y volvió a insistir en que el beso fue “consentido y sin mala intención”. “No voy a cambiar mi primer testimonio, como ha hecho Jenni. Fue un beso de emoción, sin ninguna connotación sexual. Jenni era mi amiga”, aseguró. Además, afirmó que “hubo un movimiento inmediato de la extrema izquierda con unos intereses claros” y acusó al Gobierno de haber instrumentalizado el caso.

El exmandatario, que aprovechó la entrevista para promocionar su nuevo libro, ‘Matar a Rubiales’, se mostró desafiante y señaló directamente al presidente del Gobierno: “Sánchez usó el beso como cortina de humo para darle la amnistía ilegal a los independentistas. Lo que hizo con el tema del besito fue más vil, de mal español y peor de lo que pude hacer yo”.

Rubiales también aseguró que recibió presiones para dimitir, afirmando que “le enviaron una lista de nombres que serían despedidos si no dejaba el cargo”, y negó haber recibido un trato justo: “Se me privó de la presunción de inocencia”. Sin embargo, evitó disculparse con Hermoso, manteniendo su relato de que la jugadora dio su consentimiento: “Jenni y yo sabemos que me dijo vale”.

El exdirigente regresa así a la esfera pública con un discurso en el que mezcla defensa personal, crítica política y victimismo, reavivando una polémica que aún divide a la opinión pública española y que marcó el antes y el después de la conquista mundial de la selección femenina.

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