La relación entre el CD Tenerife y Juan Carlos Cordero va llegando a su final. Con el Real Zaragoza a la espera, el todavía director deportivo tinerfeñista ya conoce la postura de la nueva propiedad y los próximos días serán testigo de la firma final por la que el cartagenero abandone la isla. Todo esto con las puertas del mercado de invierno ya abiertas y con un equipo, el Tenerife, que necesita hilar fino en esta ventana de incorporaciones para salir de la zona baja de la clasificación. El descenso, a tan solo cuatro puntos.

Las condiciones. Juan Carlos Cordero sabe la postura del club. El máximo mandatario José Miguel Garrido y sus consejeros le han hecho llegar que su salida pasa porque pague, según ha podido saber El DÍA, algo menos que la mitad de su cláusula. Nunca desde las oficinas del Heliodoro Rodríguez López se planteó una salida gratis para un empleado que fue renovado el pasado 23 de junio, con Miguel Concepción como presidente, hasta junio de 2025. En ese momento, fue un movimiento para reforzar la figura de Cordero tras acabar una temporada en la que el CD Tenerife estuvo a tan solo un partido de playoff de ascender a la máxima categoría del fútbol nacional. La derrota contra el Girona rompió el sueño.

El motivo. La nueva propiedad, con José Miguel Garrido al frente ha apostado por una forma de gobernar la entidad diferente a la que todos hemos visto en tiempos de Miguel Concepción. La toma de decisiones ahora en las diferentes áreas llevarán el sello de más personas y esto también afecta a lo que tiene que ver con la planificación deportiva. Garrido manifestó a su llegada a la nave blanquiazul, hace unas semanas, que tanto Cordero como Ramis tenían sitio en este nuevo Tenerife y mandó a través de los medios de comunicación un mensaje de total confianza en ellos.

Pero la forma de trabajar ha cambiado y Cordero ya lo sabía. Ese ha sido el impulso para que haya tomado desde hace meses la decisión de buscar nuevos retos profesionales. Con Garrido llegaron Santiago Pozas y Juan Guerrero. Dos profesionales con conocimientos y experiencia para formar parte activa de la parcela deportiva. Hasta entonces, las operaciones tanto de entradas como de salidas en la plantilla habían sido dirigidas bajo el liderazgo de Cordero, que se apoyaba en su equipo de confianza. Ahora ya no va a ser así, y Juan Carlos no encuentra su sitio en este nuevo puzle.

Los tiempos. Ya en septiembre Cordero manifestó al consejo su intención de salir antes del mercado de invierno. Ahora, todo apunta a que su adiós será antes del 6 de enero. La propiedad del club quiere y así se lo ha hecho saber que el que ha sido director deportivo blanquiazul hasta ahora comparezca en una rueda de prensa y anuncie los motivos de su marcha con total transparencia. Su más que probable despedida la ven en la entidad tinerfeñista como una buena noticia en la parcela económica. 

Futuro. Los que toman decisiones no están con los brazos cruzados. El CD Tenerife necesita refuerzos de calidad para dar un giro drástico a la dinámica en LaLiga SmartBank. Ha pasado de jugar el playoff de ascenso a mirar con preocupación el descenso. Por ello, la llegada del nuevo director deportivo esta prevista para justo después de las fiestas navideñas. No habrá mucho tiempo entre la salida de uno y la llegada de otro. Estos días, la secretaría técnica no está parada. Aunque Cordero no participa desde hace tiempo de forma activa, Santiago Pozas y Juan Guerrero llevan a cabo su plan y ya tienen nombres de jugadores sobre la mesa. Tan importante son los que lleguen como los que salgan. El primero en coger el avión, será la incorporación que peor resultado ha dado para decepción de la afición, el atacante Appiah, con destino a Inglaterra.