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Mundial de MotoGP

Márquez: "Quiero ganar, por eso me operé por cuarta vez el brazo"

El campeón de Cervera (Lleida) afrontará, por vez primera en los últimos cuatro años, un invierno sin la esclavitud de tener que recuperarse de una operación, pues su brazo derecho está ya totalmente curado

El piloto español Marc Márquez. Alejandro Ceresuela

"Yo he cumplido mi parte del trato, me he operado y me he recuperado, ahora le toca a Honda construir una moto que nos permita competir con las demás para volver a ganar". El mundo del motor, el Mundial, el ‘paddock’ de MotoGP, está pendiente del estreno, un día de estos, de la espectacular docuserie que, por una de esas casualidades de la vida, Amazon se ha encontrado en sus manos casi, casi, sin quererlo. Es una docuserie de cinco episodios vibrantes, estremecedores, únicos, protagonizada, cómo no, por Marc Márquez Alentá, de 29 años, ocho veces campeón del mundo, quien, tras la cuarta operación en su húmero derecho, ha regresado para tratar de recuperar el trono de MotoGP, que, en su ausencia, han ocupado Joan Mir (Suzuki), Fabio Quartararo (Yamaha) y 'Pecco' Bagnaia (Ducati).

Se trata de la docuserie, producida por Fast Brothers en colaboración con Red Bull Media House y TBS (Telefónica Broadcast Servicesse), que, en principio, arrancó con la idea de filmar, grabar y explicar la temporada triunfal de Márquez y la conquista de su noveno título mundial y, de pronto, a partir del GP de Mugello (última semana de mayo), se convirtió en un serial estremecedor en el que los aficionados de 200 países en todo el mundo podrán asistir, en vivo y (casi) en directo, al viacrúcis sufrido por el campeonísimo de Cervera (Lleida) tras someterse a la cuarta intervención en su brazo, húmero y hombro derecho y a su enésima rehabilitación y reaparición.

Operarse para ganar

Una docuserie que arrancó con una idea terminó transformándose en un documento único en el que, con imágenes, entrevistas y sonido exclusivo, podrá seguirse la evolución de la temporada, sino más triunfal, sí la más vibrante de un deportista que, al final, ha terminado sonriendo al comprobar que su brazo derecho está ya totalmente recuperado y que, tal y como asegura en el documental, en una secuencia sobrecogedora, señalando con su dedo índice izquierdo la última e inmensa cicatriz en su antebrazo derecho, dice, casi gritando, eufórico: “Si accedí a volverme a operar por cuarta vez fue para volver a ganar ¡para ganar!”

Márquez ya ha demostrado que ha cumplido con su parte, que se ha sacrificado, de nuevo, durante meses y meses, que se ha arriesgado a no poder volver a competir y que, de regreso de su última intervención en la clínica Mayo, de Rochester, Minnesota, Estados Unidos, trabajó duró para recuperarse, reaparecer a tiempo de competir este año y ayudar a Honda a salir de la crisis en la que todavía está.

Marc Márquez contempla a los pilotos de MotoGP en Spielberg, el día que volvió al Mundial como espectador, antes de subirse, semanas después, a su Honda. Alejandro Ceresuela

“Honda y yo sabemos que debemos trabajar duro, muy duro, para volver a ser competitivos. Yo he dado ya varios pasos al frente, sé que este invierno he de dar un pasito más en el aspecto físico para confirmar que mi brazo está recuperado y listo para competir al más alto nivel, pero ahora le toca a Honda dar, al menos, dos pasos para poner en nuestras manos una moto competitiva, que sea capaz de ganar carreras”, señaló Márquez a lo largo del último test celebrado, el pasado martes, en el circuito Ricardo Tormo de Cheste, Valencia.

Márquez, que logró acortar los plazos de recuperación después de que el equipo del doctor Joaquín Sánchez Sotelo le rompiese, de nuevo, el húmero derecho, lo reconstruyese y evitase que siguiese rotando los 34 grados que hacían imposible que MM93 rindiese a su mayor nivel, está convencido de que él ya ha cumplido lo acordado con Honda. “No solo yo, también Alberto Puig, como máximo responsable del equipo y, por supuesto, los jefes de Japón estaban pendientes del éxito de esta intervención. Ahora que sabemos que todo ha salido perfecto, es el momento de mirar al futuro y, sobre todo, de preparar una moto que nos permita ganar”, dijo Márquez antes de abandonar Cheste, el pasado martes.

"Sigo confiando ciegamente en Honda, nunca me han fallado, pero solo tenemos un tiro y no lo podemos fallar" Marc Márquez / Piloto del equipo Repsol Honda

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Es evidente que la manera en que Honda y su departamento de competición Honda Racing Corporation (HRC) ha afrontado esta crisis deja muchas dudas en el aire e, incluso, hay quien piensa que tal vez la fábrica alada ha perdido el ritmo innovador de las factorías europeas, como Ducati, Aprilia y KTM, que han dominado el campeonato del 2022. “Yo sigo confiando ciegamente en Honda porque nunca me ha fallado a lo largo de mi carrera y sé que están trabajando duro, pero el retraso que llevamos con respeto a las otras marcas es grande, no es extraño, pues, que cerremos el Mundial-2022 con cero victorias y siendo los últimos en el campeonato de constructores”, señaló el de Cervera.

Decepción en Cheste

Márquez recordó antes de irse de vacaciones (“aunque me pasaré todos los días entrenando duro, muy duro”) que cuando regresó a la competición, en el test de Misano, “estaba contento por mí, porque volvía a pilotar y el brazo reaccionó bien. Aquí, en Cheste, ha sido un test para la moto. Honda desplazó a Valencia a los responsables técnicos de cada una de las áreas de la moto para que le suministremos los datos necesarios para diseñar y fabricar la moto ideal, que probaremos en el test de febrero en Malasia”.

Es evidente que lo probado en Cheste no supuso, según la opinión de los pilotos de Honda y, muy especialmente, de Márquez, un gran paso con respecto a lo que tenían. “Me hubiesen gustado probar más cosas y tener más tiempo pero, desde luego, el paso que hemos dado ni ha sido grande ni mucho menos suficiente como para pensar que podemos empezar el campeonato 2023 entre los favoritos. No era lo esperado, pero ya me dijeron que, en Malasia, daremos un paso más respecto a lo de hoy, pero uno no vale, tienen que dar dos pasos", advirtió Márquez.

Marc Márquez atiende a una nube de periodistas, en Misano, tras su regreso a la pista después de su cuarta operación en el brazo derecho. Alejandro Ceresuela

Márquez contó que había probado un prototipo con ligeros cambios de motor, chasis, aerodinámica, pero el carácter, el concepto, los problemas de la moto eran muy similares a los de este año, lo que mejoraba por una lado empeoraba por otro. “Para que te hagas una idea, los tiempos con neumático usado han sido muy similares, eran rápidos, de 31 bajos, pero para ser un circuito que se adapta bien a mi pilotaje no eran nada especial. El problema que tenemos no se siente tanto en este circuito, pero lo sé identificar rápido y es el mismo de siempre", añadió Márquez, que sigue pidiendo más a Honda, más de todo, más motor, más facilidad en las frenadas “nuestro punto fuerte siempre, ahora débil”, más aceleración, más velocidad punta….

"Quiero pensar que esto es solo un primer paso de cara al test de febrero”, sigue explicando el campeón de Cervera. “Pero la dirección es muy similar a la que tenemos ahora, la sensación es de que es un pelín diferente, similar a lo de 2021-2022. Siempre quieres más, no puedo decir que estoy decepcionado porque Honda está trabajando, lo están intentando, pero necesitamos más si queremos luchar por el Mundial. No es suficiente para ganar", advirtió.

"Quiero una moto que me permita ganar. Me da igual lo que hagan, como si quieren poner la rueda trasera delante"

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Tras comprobar que Márquez estaba bastante desconcertado, no ya con la evolución y la pobre propuesta de Honda en el último test del 2022, sino con el camino a seguir, le preguntamos si le apetecería e, incluso, aceptaría que los ingenieros de HRC se atreviesen a buscar otras caminos, diferentes, distintos, novedosos, aún temiendo equivocarse. El campeón catalán fue claro y contundente: "Te puedes arriesgar si sabes que vas a tomar la buena dirección, si estas convencido de que esa dirección es la buena. Quiero pensar que ellos tienen clara cuál es la dirección que debe tomar nuestro proyecto, pero no podemos pegar un tiro al aire, pues solo tenemos un tiro: la moto que me den en Malasia es la moto con la que compitere todo el año y, en ese sentido, solo espero que no se equivoquen. Tenemos solo un tiro y no podemos fallar, ni malgastarlo”.

Márquez sabe que pasará un invierno inquieto, confiando pero dudando. Lo que ha probado no le gusta. Eso sí, sabe que Honda está trabajando duro. “Ahora todo está en sus manos. Son ellos los que tienen que decidir. Yo les he dicho que me da igual lo que hagan, como si quieren poner la rueda de atrás, delante. Solo les pido una moto que vaya mejor o que esté al nivel de las demás para ganar. Insisto, yo entré en el quirófano por cuarta vez para ganar y quiero volver a ganar. Como ellos, claro”.

Marc Márquez le demuestra a Tetsuhiro Kuwata, uno de los jefes de Honda, en Spielberg, que su brazo derecho está ya totalmente curado.

Marc Márquez le demuestra a Tetsuhiro Kuwata, uno de los jefes de Honda, en Spielberg, que su brazo derecho está ya totalmente curado. Alejandro Ceresuela

Eso sí, Márquez también sonrie porque, por vez primera en los últimos cuatro años, podrá pasar y organizarse el invierno sin la esclavitud de tener que recuperarse del montón de lesiones e intervenciones quirúrgicas que ha acumulado en sus dos hombros y, en los dos últimos años, en su brazo derecho. "Quiero mucho a mi fisio, a Carlos (García, su masajista de confianza), mucho, pero espero verlo este invierno menos que otros inviernos. Iré al gimnasio, me pondré en sus manos pero, por fin, afronto un invierno sin la necesidad de recuperarme de operación alguna, lo que me hará programar mi preparación pensando, especialmente, en activar los músculos dormidos de mi brazo, húmero y hombro derecho".

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