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Las estrellas se resisten a nuevas rebajas

¿Puede el Barça recortar salarios tras gastarse 200 millones en fichajes?

Representantes y abogados de las 'vacas sagradas' y otras estrellas del Barça no entienden que Laporta les exija nuevos descuentos, cuando el presidente-ejecutivo es quien más dinero ha gastado

Joan Laporta junto al delantero Robert Lewandowski en su presentación. Jordi Cotrina

El Fútbol Club Barcelona, su presidente-ejecutivo Joan Laporta, su elogiado vicepresidente deportivo Rafa YusteMateu Alemany y Jordi Cruyff han demostrado ser muy buenos con dinero, pero tienen ciertas dificultades en sacarse de encima, incluso a precio de saldo (acaban de verse obligados a regalar a la antigua perla de la cantera, Riqui Puig), a todos los jugadores descartados por Xavi Hernández e, incluso, a aquellos que teniendo valor en el mercado se resisten a abandonar la plantilla culé y/o rebajarse su ficha.

Es evidente que la activación de las llamadas ‘palancas’ (van camino de la cuarta) tiene, como razón de ser, la incapacidad de convencer a los futbolistas de que se rebajen aún más sus fichas o que acepten un traspaso, lo que obliga al ‘més que un club’ a seguir activando soluciones que, incluso, el propio presidente-ejecutivo ha llegado a admitir no son de su agrado. Si la ‘operación salida’, liderada por Alemany, un buen ejecutivo con dinero, más cuestionable cuando no lo tiene, no acaba de funcionar, la necesidad de seguir obteniendo dinero fresco será la única solución para poder inscribir a los últimos y grandes fichajes.

Situación desesperada

Y es ahí donde el Barça empieza a tener serias dificultades a falta de una semana para que empiece la Liga, pese a que todo el mundo es perfectamente consciente de que, de una u otra manera, con una cuarta ‘palanca’, mayor endeudamiento o presionando a las ‘vacas sagradas’, las inscripciones acabarán realizándose. Eso sí, respecto a los ingresos futuros, nadie piensa ni verbaliza que el club está vendiendo algo a 25 años y se lo está gastando ahora. Es decir, el Barça se gestionará los próximos años con un 25% menos o se verá obligado a ingresar un 25% más que ahora, cosa solo posible si se ganan títulos grandes.

Todo eso en época de obras enormes, con un gasto tremendo, préstamos millonarios y una reducción importantísima, muy seria, tanto en el tema vital como es la máquina de generar dinero en la que se ha convertido el Múseo del Barça, pronto reducido a un tercio por las obras y, por tanto, con menos caja y el traslado al estadio de Montjuïc, que supondrá un gran gasto y la reducción de los ingresos por taquilla.

Es evidente y así lo han expresado a El Periódico todas las fuentes consultadas, que la directiva de Laporta tenía dos opciones. O el camino paciente, lento, ‘a lo Ajax’, señalado recientemente por Pep Guardiola en el golf de Pula (Mallorca) de “tener paciencia, confiar en la cantera, ir reduciendo la deuda, construir poco a poco un equipo campeón y confiar en la recuperación a largo plazo” o el camino elegido por el presidente-ejecutivo, de ‘pit y collons’. “Sé lo que hago, no soy un jugador, tomo riesgos calculados”, acaba de reconocer en una entrevista en The New York Times, nada menos.

"Se lo que hago. No soy un jugador, tomo riesgos calculados", le ha dicho Laporta a 'The New York Times'

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Hay quien considera que la vía escogida por Laporta, amo y señor de la situación, desaparecidos los avalistas, huido sin dar explicaciones el CEO Ferran Reverter y habiéndose borrado del mapa Jaume Guardiola, el economista que debía supervisar la situación económica del club en representación de los socios, es la que comparte la mayoría de los socios, mínimamente representados en las asambleas telemáticas que han permitido y autorizado a la actual junta a tomar todas y cada una de las decisiones que ha tomado. Es decir, la generación del ‘círculo virtuoso 2.0’ es, dicen estas fuentes, la única vía posible para sacar al club de la ruina.

Todo empezó en invierno

Pero esas mismas fuentes, las favorables y las críticas a esta actitud de riesgo enorme, creen que al nuevo Barça solo le queda una solución al reto lanzado por Laporta, Yuste, Alemany, Cruyff y Xavi, que ha estado detrás de la inversión, de momento, de 200 millones de euros, cuando el club estaba en quiebra: ganar, ganar y ganar. De lo contrario, la ilusión (57.300 aficionados acudieron ayer a la presentación de Lewandonski), la esperanza y la motivación que se ha generado (dicen que se han agotado las existencias en la tienda del Camp Nou) no será suficiente para evitar el desastre total si no se conquista, al menos, la Liga y se pelea hasta el final por la Champions, metas que el ‘mister’ de Terrassa sí cree, ahora, posibles.

Lo que parece difícil y de ahí la activación de tantas palancas es, no solo la venta de los jugadores descartados y que son la viva demostración de que Ronald Koeman tenía razón al decir “esto es lo que hay”, pues el Barça fichó en enero a AubameyangFerran Torres (primer gran desembolso, de más de 50 millones de euros), Alvés y Adama y, tras sacarse de encima a Coutinho, ahora prescinde de Mingueza, Riqui PuigUmtiti, Neto y hasta de Memphis y De Jong, sino la exigencia de que las ‘vacas sagradas’ o similares acepten la reducción de sus millonarias fichas.

Jules Koundé participa en un rondo con un grupo de niños. Jordi Cotrina

Es aquí donde las distintas fuentes consultadas, tanto representantes como abogados que participan en las negociaciones, reconocen que “difícilmente alguien que, de pronto, en mitad de la ruina, se gasta 200 millones de euros en fichar a Ferran TorresKoundéRaphinha, Lewandowski y Pablo Torre (AubameyangAdamaAlvésKessie y Christensen llegaron libres), puede exigir, al mismo tiempo, aduciendo la difícil situación económica y el establecimiento de un nuevo sistema de remuneración, que futbolistas como Piqué, BusquetsAlba y De Jong, especialmente éste último, se rebajen la ficha o acepten una venta. El club que lidera, a nivel mundial, el mayor gasto en fichajes de este verano no puede pedir a sus empleados que se rebajen el sueldo porque lo exige la viabilidad del proyecto”, señala uno de los representantes de uno de los futbolistas implicados en las negociaciones.

En el interior del club hay quien piensa que algunas de las renovaciones, especialmente las de Piqué y De Jong, dudan si la de Alba también fue así, se produjeron en los últimos meses del mandato de Josep María Bartomeu y presionando de forma escandalosa al antiguo presidente. “Fuera como fuese”, señalan en el entorno de una de las estrellas afectadas, “es un contrato legal y que el Barça, no su presidente, el Barça, firmó con todas las consecuencias. O lo cumplen o los despiden, lo que no pueden hacer porque deberían pagarles el contrato entero y eso sí sería la ruina del club”.

¿'Mobbing' a De Jong?

De lo que no hay duda alguna es de que el camino de ‘pit i collons’ escogido por las cúpulas directiva, ejecutiva y deportiva del nuevo Barça consideran que podrían prescindir perfectamente de esos futbolistas y, no solo por sus fichas “fuera de mercado”, sino, incluso, por su rendimiento y escaso futuro, pues los sustitutos de todos ellos (más difícil parece cubrir la plaza de Busquets) ya han llegado a la plantilla culé.

“Una cosa está clara, lo que le están haciendo a Frankie (De Jong) es muy pareció a lo que le hicieron a Ronald (Koeman), es decir, es casi ‘mobbing’, acoso laboral”, señala una persona que forma parte del círculo íntimo del centrocampista holandés. “Es evidente que se podría denunciar como tal, pero también es evidente que no hay juez alguno que considere acoso laboral algo así, teniendo en cuenta que el protagonista del ‘mobbing’ gana un montón de millones de euros, pero lo es, si”. Y, si no venden a De Jong, tendrán que activar la cuarta palanca y, aún así, parece que LaLiga se resiste a considerar que los números del Barça son los correctos, tal y como intuyó Laporta en la presentación de Koundé.

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