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Tenis

Nadal, un regreso en tiempo récord

Tras 133 días parado por la lesión en el escafoide del pie izquierdo que le ha hecho dudar sobre su continuidad en el circuito, el mallorquín ha vuelto a lo grande

Nadal celebra su victoria sobre Berrettini y su clasificación para la final del Abierto de Australia.

"Hace un mes y medio no sabía si volvería al circuito y aquí estoy. Había días que podía entrenar veinte minutos y otros cero. Me ha sorprendido estar en la final. Me siento otra vez vivo en mi carrera tenística". Son palabras de Rafa Nadal tras superar al italiano Matteo Berrettini en la semifinal del Abierto de Australia. De nuevo en una final de un Grand Slam, la vigesimonovena de su carrera, tras superar todo tipo de calamidades que le han alejado de las pistas durante más de cuatro meses.

Que la lesión -una osteocondritis del escafoide producida por falta de riego sanguíneo en un hueso del pie izquierdo, una enfermedad congénita conocida como Müller-Weiss- era preocupante se supo el 17 de junio del año pasado, seis días después de caer en las semifinales de Roland Garros ante Djokovic. Ese día Nadal renunciaba a Wimbledon y a los Juegos de Tokio "para alargar mi carrera deportiva y seguir haciendo lo que me hace feliz".

No fue hasta el 2 de agosto cuando reveló, en Washington, que renunció al grande de hierba y a la cita olímpica por dolor en el pie izquierdo. Reaparece en la capital norteamericana el 4 de agosto ganando al norteamericano Jack Sock, pero muestra signos de dolor en el pie. Al día siguiente pierde ante el sudafricano Lloyd Harris. El día 10 se retira del Masters 1.000 de Toronto al persistir los dolores: «Tengo el escafoide chafado y me duele», dice. El día 20 da por acabada la temporada con la consiguiente renuncia al US Open, a la Copa de Maestros y la Copa Davis. «Llevo un año jugando con más dolor del que debería», afirma.

El 11 de septiembre reaparece en Barcelona con muletas tras someterse a un tratamiento agresivo en su pie izquierdo

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No se sabría nada de él hasta el 11 de septiembre, cuando reaparece en Barcelona con muletas tras someterse a un tratamiento agresivo en su pie izquierdo. Más de un mes de reposo, sin apoyar el pie en el suelo, rehabilitación y vuelta a los entrenamientos. Reaparece el 17 de diciembre en el torneo de exhibición de Abu Dabi, 133 días después, con derrota ante Andy Murray. A su regreso de los Emiratos Árabes da positivo por covid que pone en peligro su participación en el Abierto de Australia. Pero se desplaza al continente y gana el torneo de Melbourne, el 89 título de su carrera. 

El 19 de enero, tras ganar en segundo ronda del Abierto de Australia al alemán Yannick Hanfmann, Nadal, que el próximo 3 de junio cumple 36 años, se sincera sobre su lesión y cómo la afronta, ahora, y lo que le quede de carrera deportiva: "Tengo un problema ahí debajo que no tiene solución. Con el escafoide partido por la mitad es difícil que la lesión esté olvidada, no va a estar olvidada por el resto de mi vida. Eso es lo que firmaría yo para encarar el futuro con un poquito de positivismo. Lo que no voy a hacer es jugar sin tener opciones absolutamente de nada o para que sea un sufrimiento extremo. Sufrimiento con opciones siempre va a valer la pena. Si el sufrimiento es sin opciones para conseguir los objetivos, pues pierde el sentido. Si llega un momento que el dolor supera todo lo demás, y te quita la ilusión de lograr los objetivos, es el momento de pensar en otras cosas. Tengo que estar preparado para aceptar lo que pueda ir viniendo en esta vida”. Este domingo, a las 9.30 de la mañana (Eurosport) jugará una nueva final de un Grand Slam en lo más parecido a un milagro. Nadal ha vuelto a lo grande.

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