Su equipo ha logrado la permanencia con dos jornadas de margen. ¿Antes o después de lo que estaba en sus planes?

Teniendo en cuenta cómo han sido los últimos años, en los que siempre se conseguía muy al final, y que ese era nuestro objetivo, conseguirla... No había un plazo marcado, aunque viendo el trabajo del equipo y lo bien que han respondido los chicos tenía mucha confianza en haberlo logrado como lo hemos hecho, sin sufrir tanto.

Por una u otra causa han tenido que sufrir bastantes parones. ¿Eso ha sido beneficioso o perjudicial para el equipo?

Ha afectado sobre todo en lo psicológico. Esos parones nos han permitido preparar muy bien los partidos a nivel físico ya que puedes hacer una buena recuperación y a la vez varios ciclos de carga, llegando bien a todos los encuentros. Pero en cambio la parte psicológica es muy complicada, porque resulta muy duro entrenar y no competir. Y eso es lo que nos ha pasado este año.

¿Cómo ha llevado usted lo de simultanear las facetas de jugador y entrenador?

Cuando firmé aquí el reto más grande era solventar ese doble rol, y la verdad que ha ido muy bien. Sobre todo porque he tenido mucha ayuda de Fermín Bennasar como segundo entrenador. Hemos organizado y planificado todo mucho y ha acabado siendo positivo para el equipo.

¿Se ve con cuerda para mantener esta dualidad?

Sí, sí. Tengo ganas de jugar. Muchas veces las retiradas de los deportistas suelen ser más por una cuestión mental. Llega un momento en el que ya no tienes ilusión por entrenar y trabajar en el día a día, y ahí es cuando te planteas dejarlo, pero yo no he llegado todavía a ese punto. Estoy con ganas de seguir con las dos cosas. Y continuar aquí, porque ahora no me planteo irme a otro sitio.

¿Le ha faltado algo al Echeyde o prefiere quedarse con las cosas positivas?

No, me quedo con lo positivo, que es muchísimo. Hemos crecido y mejorado tanto durante el año que no tendría mucho sentido ponerse a ver carencias.

Pero entiendo que medio plazo sí habrá cosas que mejorar...

Sí, sí. Por mejorar hay muchísimo. Pienso que Tenerife es una mina en bruto que tiene de todo, condiciones, instalaciones, es un lugar agradable para vivir, a la gente le gusta el deporte, hay muchos niños... Pero hay que explotarla. Se puede mejorar mucho la cantera y la manera en la que se ve el deporte aquí, ya que falta un poco el puntito de la alta competición. Y el club claro que se puede mejorar, pero peldaño a peldaño y firmes, y sin olvidar que somos un club humildes.

¿Veremos a una plantilla similar a la de este año?

La idea es dar continuidad al proyecto. No tendría mucho sentido venir, trabajar durante un año en el que se ha mejorado muchísimo, y la temporada siguiente cambiar a la mitad del equipo. La plantilla será muy parecida. Creo mucho en estos jugadores y aunque ya han mejorado bastante, pienso que todavía tienen más margen.

¿Y dónde puede estar el techo del equipo? ¿Es posible luchar por ser el mejor de los humildes?

Nosotros tenemos un tope económico y milagros se pueden hacer, pero hasta cierto punto. Ya lo que estamos haciendo es mucho. La diferencia con los grandes es tan abismal que el estar entre los mejores de los de abajo ya es un logro muy alto. Ese séptimo puesto sería para nosotros como ganar la liga.

¿Es inviable ahora mismo que un equipo no catalán se meta en esa puja por el título?

Ya ocurrió en el pasado con el Canoe, que logró algunas ligas. Fue la primera vez en la historia en la que no la ganó un equipo de Barcelona. Eso pasa por un trabajo a muy largo plazo con la cantera, ya que sacar a un niño supone esperar al menos 10 años. Luego entra en juego el apoyo institucional hacia un deporte en el que las cantidades económicas necesarias no son tan grandes. Con muy poquito de lo que se destina al fútbol y al basket nosotros podríamos llegar a luchar por el playoff e incluso a pelearle a los grandes. Creo que sale a cuenta invertir en el waterpolo.

"Me parece admirable la postura de Víctor Gutiérrez"

Hace apenas una semana el waterpolista del Terrassa, Víctor Gutiérrez, denunciaba que un rival del Sabadell, Nemanja Ubovic, lo llamaba “maricón” en varios lances del encuentro entre ambos conjuntos. “Hay muchísimo trabajo por recorrer en todo lo que respecta a la homofobia y la aceptación de todo el colectivo LGTBI en la sociedad, y en el deporte puede que a veces estemos incluso por detrás. Todo lo que sea denunciar este tipo de comportamientos me parece positivo y necesario para avanzar”, comenta al respecto Español. El máximo responsable del CN Echeyde, si bien “en el agua la gente dice cosas que en realidad no piensa porque va con las pulsaciones a mil”, tiene claro que “no hay lugar para este tipo de comportamientos”, que se deben “erradicar por completo”. Gutiérrez se ha convertido desde hace algunos años en un abanderado de la defensa del colectivo gay en el deporte profesional. “Su postura me parece admirable y muy positiva, no solo para el colectivo LGTBI, sino para toda la sociedad. Se trata de avanzar y respetarnos todos. Que haya alguien que públicamente lo diga y tenga el valor de pronunciarse y luchar por ello es muy bueno para todos, y en este caso concreto, para el waterpolo”, argumenta Español sobre su compañero de competición.

"Me parece admirable la postura de Víctor Gutiérrez"

Hace apenas una semana el waterpolista del Terrassa, Víctor Gutiérrez, denunciaba que un rival del Sabadell, Nemanja Ubovic, lo llamaba “maricón” en varios lances del encuentro entre ambos conjuntos. “Hay muchísimo trabajo por recorrer en todo lo que respecta a la homofobia y la aceptación de todo el colectivo LGTBI en la sociedad, y en el deporte puede que a veces estemos incluso por detrás. Todo lo que sea denunciar este tipo de comportamientos me parece positivo y necesario para avanzar”, comenta al respecto Español. El máximo responsable del CN Echeyde, si bien “en el agua la gente dice cosas que en realidad no piensa porque va con las pulsaciones a mil”, tiene claro que “no hay lugar para este tipo de comportamientos”, que se deben “erradicar por completo”. Gutiérrez se ha convertido desde hace algunos años en un abanderado de la defensa del colectivo gay en el deporte profesional. “Su postura me parece admirable y muy positiva, no solo para el colectivo LGTBI, sino para toda la sociedad. Se trata de avanzar y respetarnos todos. Que haya alguien que públicamente lo diga y tenga el valor de pronunciarse y luchar por ello es muy bueno para todos, y en este caso concreto, para el waterpolo”, argumenta Español sobre su compañero de competición.