Tropiezo tan esperado como dañino. El CD Marino cayó (0-3) en el día de ayer ante un Marbella FC que supo medir el tempo del choque en todo momento. Después de unos primeros compases en los que los dos contendientes pecaron de exceso de cautela, los visitantes se descubrieron y, paulatinamente, se hicieron con el dominio del esférico. Sometieron al cuadro marinista para acabar la primera parte con un 0-2 merced a los tantos de Chumbi y Juanmi Callejón. En la segunda mitad, los malacitanos dieron un paso atrás y esperaron que las urgencias del conjunto playero le diera la llave a la sentencia;al final, una pena máxima cometida por Saavedra supuso el 0-3 (Rafa Tresaco).

   Los de José Manuel Aira olieron sangre desde el día previo, cuando Kiko de Diego confirmó las ausencias de sus mediocampistas N’Diaye, Charni y Samu Arbelo. Aunque no cumpliera estrictamente la definición de trivote por su posicionamiento en el campo, el tridente Edu Ramos, Esteban Granero y Álex Bernal –todos ellos con pasado en el fútbol profesional– fue la apuesta más segura para los marbellíes; máxime cuando el Marino tuvo que improvisar con un Pablo Santana-Jürgen-Ahmed (escalonados).

El choque estuvo igualado tantos minutos como tardó el Barbella, algo atenazado por la mala racha de resultados, en carburar en la medular. A partir de ahí, los playeros dieron un paso atrás y le facilitaron el trabajo a un oponente que avisó a través de Chumbi. El exdelantero pimentonero topó con David Ruso; no obstante, a la segunda, tras un magistral envío del ‘pirata’ Granero, se alzó por encima de la zaga para cabecear al fondo de las mallas (0-1, 29’).

El tanto, lejos de hacer claudicar a los tinerfeños, dio alas para encadenar dos buenos ataques; sin embargo, desde el balón parado, no ofreció variantes en la estrategia; la antítesis de su adversario.

El dominio visitante era significativo hasta sin balón; Bernal, como máximo exponente entre líneas. Y, por enésima vez, el Marino fue esclavo de su tendencia de sacar el balón jugado desde atrás. Ahmed perdió el cuero en tres cuartos de campo, Chumbi filtró para Callejón que, desde la izquierda, batió por el palo corto a David ‘Ruso’. Mazazo.

Los ocho minutos restantes fueron eternos para los azulones que pedían a gritos el intervalo.

Con el inicio de la segunda mitad, los locales cambiaron, pero únicamente en el dibujo. Ahora, salían con un 4-4-2 en detrimento del 4-2-3-1 de los primeros 45’. Los andaluces quitaron el pie del acelerador y pusieron el piloto automático. Que el balón lo tuviera el Marino no era un problema.

En este tiempo, Jürgen, que debutaba tras abandonar la UD Guía, dio un paso adelante y sumó minutos de calidad, algo que también sucedió con Pedro Alemán; sobre todo cuando se quedaron en inferioridad.

En el 72’, tras desajuste defensivo, Saavedra derribó dentro del área a Tresaco, quien transformó el penalti para el definitivo 0-3.