Después de un jueves infernal, en el que el programa Jugones de La Sexta levantó la alarma al cazar al padre de Marc Márquez en los accesos del Hospital Ruber Internacional de Madrid, se confirmaba casi a medianoche que el piloto de Cervera había sido operado por tercera vez en menos de cinco meses del húmero del brazo derecho. El objetivo ahora es empezar el curso 2021 con ciertas garantías, aunque extraoficialmente se están hablando de plazos más largos. Si se cumple el medio año que se baraja, la próxima temporada también quedaría seriamente comprometida.

El campeón fue operado de una pseudoartrosis del húmero derecho y la cirugía consistió en la retirada de la placa previa y la colocación de una nueva con aporte de injerto de cresta ilíaca, asociado a un colgajo libre cortico-perióstico.

En estos momentos los doctores estiman que lo más importante es que el piloto no rechace la nueva plaza ni que se produzca una infección, hecho que retrasaría la recuperación. Se dan un plazo entre cuatro y seis semanas para que consolide la placa y los injertos, de cadera y rodilla, y entonces se podrá predecir el tiempo estimado de recuperación.

Pese a que en el parte médico no se facilitó ninguna fecha, se estima que la baja podría ser de medio año, aunque en el hermético entorno de Marc Márquez se confía en poder estar en la primera carrera del 2021, el GP de Qatar previsto para el 28 de marzo en el circuito de Losail.

El piloto catalán ha probado durante estos meses terapias como las ondas de choque, buscando diferentes opiniones médicas en Austria y Estados Unidos (Clínica Mayo) y al final se decantó por operarse en lugar de mantener un tratamiento más conservador hasta enero.

Son más meses de rehabilitación, un panorama absolutamente incierto y, de momento, el equipo Repsol Honda ha empezado a tantear la posibilidad de encontrarle un sustituto. Con el fichaje de Pol Espargaró y el paso de Àlex Márquez al equipo satélite, se baraja la opción de darle otra ocasión a Stefan Bradl o fichar a uno de los pilotos consagrados que se encuentran ahora sin equipo, como son los casos de Crutchlow o Dovizioso. Lo que ocurrirá de aquí a que empiece el próximo Mundial es una incógnita y puede dar muchas vueltas.

Cabe recordar que la primera intervención, a los dos días de la caída, a la que se sometía Marc Márquez no dio el resultado esperado. El sábado siguiente, 25 de julio, se volvió a subir a la Honda para tratar de disputar la clasificación del Gran Premio de Andalucía.

El de Cervera no fue capaz de completar la crono y regresó a su casa tras notar que algo no iba bien en su brazo operado. Volvió a pasar por el quirófano el 3 de agosto, trece días después de la primera intervención, después de comprobar los médicos que la placa que le habían atornillado al hueso fracturado se había quebrado.

El sobreesfuerzo al que sometió la zona, manteniendo aún en la retina la exhibición de abdominales que ejecutó ante los médicos para correr la segunda de Jerez, hizo que la placa que se le colocó se acabase por romper.