Santi Yusta analizó en los canales oficiales del Iberostar Tenerife sus sensaciones en la progresiva vuelta a los entrenamientos, tras su largo período de recuperación. El alero canarista dijo que cada día está más contento.

“Noto menos molestias cada semana, soy capaz de hacer más giros, saltos, etc. Estoy feliz porque voy mejorando”. Poco a poco, Yusta va tomando el ritmo de los demás. “Por las mañanas aquí (en el Pabellón), desde las 10.00. Antes era más tiempo en gimnasio, o casi todo, para fortalecer la musculatura. Pero ahora paso más tiempo en cancha, con gestos más deportivos: giros, saltos, sprints… Quiero seguir haciendo más cancha para volver con el equipo”. Respecto al regreso desea que “sea con público”, pero lo importante es volver. “Cuando me encuentre al cien por cien, estaré dispuesto a dar lo mejor”, añade.

Yusta ha pasado un camino muy difícil. “El principio, fue duro. Desde mi lesión, las dos primeras semanas no podía mover la rodilla. Tenía una rodillera que me molestaba hasta para dormir. Pero cuando empiezas a andar con muletas, notas esa progresión: primero apoyar, luego andar, después correr… Fastidia, pero se vuelve más ameno porque te ves más capaz”. Eso sí, tuvo buenos consejos. “Lo viví por primera vez con Llull. Justo cuando me operé, me pasé por allí y hablé con él para que me contara cómo había sido su recuperación. Me dijo que no me precipitara ni me volviese loco, sino que tirase de paciencia, pues el dolor se me iría con el tiempo. Le agradezco su apoyo porque te da alivio escucharlo de terceras personas”, dijo.