Toda la UD fue Ortolá. Pareció como si el regalo descomunal del portero del Tenerife para que los amarillos se llevaran el derbi la semana pasada les hubiera sonrojado de alguna manera, porque de otra forma cuesta mucho entender la sucesión de concesiones que el cuadro de Pepe Mel brindó al Sabadell, el penúltimo de la clasificación, para entregar el partido (3-1). El fútbol, entre otras muchas cosas, es un deporte de fallos: con ellos se cuenta porque lo practican seres humanos. Pero cuando los fallos se producen de forma repetida, y sobre todo grosera, son insultantes y sirven para explicar por qué Las Palmas no da para más. Y posiblemente para que los mandamases empiecen a mirar el mercado de invierno en busca de refuerzos atrás.

Era el partido perfecto, ante un rival muy inferior que vive en el alambre y que había perdido cuatro de cinco en la Nova Creu Alta -´Nueva Cruz Alta'-, para que la UD confirmara sus buenas sensaciones generales en el primer tramo del campeonato, para que rompiera por fin su maleficio lejos de Gran Canaria con un triunfo fuera de casa, y para que la palabra promoción entrara de lleno en su vocabulario, sin embargo, no estuvo a la altura. Porque cuando mejor estuvo no fue capaz de oler la sangre y apretar y porque los errores que cometió la condenaron una vez más.

Dominaba el partido y no había sufrido hasta que Aythami cedió el balón atrás a Valles. Este, en lugar de despejar, se hizo un lío y puso en un compromiso a Álex Suárez, quien, falto de recursos, entregó el balón a un rival en su afán de quitarse el muerto de encima. Por si fuera poco, un pie del central capitalino rompió el fuera de juego el tiro de Adri Cuevas que sirvió para el 1-0 sólo acabó en gol porque la pelota tocó en el tobillo de Fabio y desvió su trayectoria. Era el minuto 33, quedaba mucho, pero la UD dijo adiós.

Sin capacidad de reacción alguna, pese a que Pepe Mel metió casi de inmediato a Araujo por Loiodice, Las Palmas entró en bloqueo. Sólo así se explica cómo un centro que venía llovido desde la izquierda al filo del descanso lo remató Guruzeta solo, con todas las facilidades del mundo, en el segundo palo. Ni Aythami ni Jonathan Silva se enteraron. De la nada, el Sabadell ganaba 2-0, pero las concesiones de Las Palmas no acabarían ahí, porque en la segunda parte Jonathan Silva se autoexpulsaría (58') y Valles abandonaría la portería para entregar el balón a Adri Cuevas tras un despeje horroroso (69') después de que Sergio Ruiz, tan sólo seis minutos antes (63'), acortara distancias en un alarde de orgullo.

Así, imposible. Y eso que el cuadro de Mel, que había apostado por el mismo equipo titular que en el derbi con la excepción de Curbelo por el tocado Lemos en el lateral derecho, entró bien al choque. El Sabadell, muy nervioso, cometió varios fallos en los pases y propició que Las Palmas se desplegara como mejor sabe esta temporada, desde la verticalidad. Así llegó el primer disparo a puerta, obra de Rober desde la frontal, aunque fácil para Mackay (14'). Sin el gallego por el costado derecho, la UD volcó su juego hacia el otro lado, donde Joanthan Silva y Benito cada vez se entienden mejor.

Primero una triangulación entre ambos que buscaba a Edu Espiau no encontró destino (18'), pero sí lo hizo en la jugada siguiente, aunque el grancanario remató arriba, muy forzado, el centro del brasileño. Poco a poco Las Palmas comía terreno al Sabadell, que sólo había inquietado con un cabezazo de Juan Ibiza por encima del larguero (9'). Benito, muy enchufado, protagonizó el segundo disparo, muy arriba desde la frontal y con la derecha (25'), y también una acción espectacular. Con un sombrero de espuela, el aldeano dejó atrás a Rubio e inició una cabalgada por la izquierda sin que nadie le saliera la paso, sin embargo, cuando tenía todo a favor golpeó mal: la pelota salió mordida y transformó lo que debió ser un disparo en un pase hacia la nada.

De Stoichkov, el mejor jugador del cuadro arlequinado y un peligro por su velocidad, sólo se supo en el 32, cuando trató de marcar desde casi el centro del campo sin éxito. Fue la antesala de la concatenación de errores groseros y de circunstancias de mala suerte que acabarían en el 1-0. Una entrega comprometida de Aythami a Valles, una mala elección del portero, una peor resolución de Álex y una desgracia de Fabio se unieron para que el fútbol diera una bofetada a la UD por pardilla (33'). No esperó el técnico para dar entrada a Sergio Araujo por Enzo Loiodice, que no andaba mal, en busca de una mayor presencia ofensiva, pero el 'Chino' casi ni había contactado con el balón cuando Guruzeta, en plena desconexión amarilla, marcó el segundo a placar con un buen golpeo con la derecha sin dejar caer el balón. Demasiado fácil.

Se presentaba otro partido en la segunda parte. De repente, Las Palmas perdía por 2-0 y tocaba remontar para, al menos, obtener un punto. El planteamiento, desde el primer tanto, ya era distinto al inicial, con un dibujo 4-4-2, aunque pronto hizo un cambio Pepe Mel para reordenar el sistema: Aridai entró por Espiau y el nuevo plan se concretó en Fabio y Sergio Ruiz en el doble pivote, Benito por la derecha, Aridai por la izquierda, Rober en la mediapunta y Araujo en la delantera.

Un regalo más para el Sabadell

Buscaba la UD la remontada de Elche del año pasado -perdía 2-0 al descanso y ganó 2-3- y Benito, quien entonces marcó al primer gol amarillo, lo intentó con un zurdazo desde la frontal que detuvo Mackay con dificultades (53'). Sin embargo, Las Palmas se reservaba un regalo más para el Sabadell. En otro desajuste increíble que permitió a Héber salir desde su propio campo hasta plantarse delante de Valles, Jonathan Silva se llevó por delante al carrilero cuando ya este se había echado el balón demasiado largo y había pasado el peligro. Roja clara (58'). Y a remar todavía más.

El perdón de Guruzeta sólo tres minutos después, cuando envió la pelota fuera sin nadie en la portería y ya con Benito como lateral rompiendo el fuera de juego, sirvió al menos para que Las Palmas tirara de amor propio. Sólo así llegó el gol de Sergio Ruiz (63'). Tras una jugaba embarullada en la frontal, en la que Rober pareció tocar el balón con el brazo, aunque lo hizo con el hombro, el santanderino vio la luz en la oscuridad con un par de toques entre la maraña de jugadores, con caño incluido, para plantarse delante de Mackay y batirle con un tiro de zurda.

Había esperanza, pero ni los cambios -Maikel por Benito y Cedrés por Rober- sólo un minuto después, ni Valles, ayudaron. Con los primeros, la UD perdió demasiado. El segundo, por su parte, completó su mala mañana con el regalo de la sentencia a Adri Cuevas después de un despeje raso tras haber abandonado la portería (69'). El tercer error grosero de los amarillos en la Nova Creu Alta fue definitivo. Nada pasó después más que el disfrute de un Sabadell agradecido y la resignación desesperada de una UD sin respuestas. A nada.

FICHA TÉCNICA

CE Sabadell (3): Mackay; Rubio, Juan Ibiza, Grego Sierra; Héber (Aarón Rey, 83') Adri Cuevas (Capó, 83'), Ángel, Pierre; Boniquet (Juan Hernández, 71'), Stoichkov (Ozkoidi, 72'); y Guruzeta (Undabarrena, 65').

UD Las Palmas (1): Valles; Curbelo, Álex Suárez, Aythami, Jonathan Silva; Fabio; Rober (Cedrés, 64'), Loiodice (Araujo, 38'), Sergio Ruiz, Benito (Maikel Mesa, 64'); y Espiau (Aridai, 52').

Goles: 1-0.- (33'): Adri Cuevas; 2-0.- (45'): Guruzeta; 2-1.- (63'): Sergio Ruiz; 3-1.- (69'): Adri Cuevas.

Árbitro: Moreno Aragón (C. Madrileño). Expulsó al lateral de la UD Jonathan Silva por roja directa (58'). Además, amonestó al local Adri Cuevas y al visitante Aridai.

Incidencias: partido correspondiente a la decimotercera jornada de LaLiga SmartBank, disputado en el Estadio 'Nova Creu Alta' de Sabadell sin la presencia de público.