El regreso de Raissa Feudjio Tchuanyo al equipo, un año después de sufrir una rotura de ligamentos en la rodilla izquierda, llega pleno estado general de felicidad en el club azul y blanco. El Granadilla Egatesa, el mejor equipo de la Liga Iberdrola hasta ahora, se prepara para recibir un refuerzo de primer nivel. La reincorporación de Raissa, internacional camerunesa con 44 presencias en el equipo nacional, hará crecer los recursos del equipo sureño en el centro del campo.

Ese día está muy cerca, como lo está la fecha fatídica (el martes se cumple un año de su lesión), pero Raissa ya fue convocada el pasado domingo, tras casi un año de su lesión y once meses después de ser intervenida.

La de cruzado es la peor lesión posible, pero en su caso recuperarse ha sido más difícil si cabe. El confinamiento retrasó sensiblemente su rehabilitación, tal como reconoció la fisioterapeuta del club Paula Montero, que puso en valor hace unos días “la gran actitud de Raissa. Es un proceso arduo en el que la paciencia y el esfuerzo son innegociables. Su implicación es excepcional”. Y el premio para Feudjio es el mejor posible, volver a sentirse futbolista. “Mi período de recuperación iba bien al principio, pero llegó la pandemia por coronavirus y todo se volvió más complicado, sobre todo para hacer la rehabilitación de mi rodilla. Tuve que confinarme como todos, y por suerte poco después ya podía salir de casa de vez en cuando y estar cerca de la gente que me ayudó tanto este tiempo. Hablo de compañeras, directiva, fisioterapeutas, cuerpo técnico...”, dice agradecido Raissa, natural de Yaundé, donde reside su familia. “Mantengo una relación constante con ellos, estoy en contacto casi las 24 horas con familia y amigos. Viven muy lejos y necesito hablar con ellos cada día, reírme con ellos y a veces también bailar en las videollamadas”. A casi cuatro mil kilómetros que la separan de su casa, la lesión y el confinamiento constituyeron dos enormes pruebas a superar para la mundialista africana. “No fue fácil volver a La Palmera con muletas. Las tenía conmigo cada día y eso me recordaba cada día el porqué tenía que llevarlas. Fue difícil convivir con ellas, y por eso no era nada feliz en las primeras semanas, pero ahora todo es distinto. Disfruto de cada entrenamiento”, asegura liberada Raissa.

Su vuelta se produce en el mejor momento, con el equipo en una situación espectacular. “Volver al terreno de juego es un placer, después de tanto tiempo ausente. Soy muy feliz de entrenar con el equipo de nuevo, y deseo volver a jugar un partido. Sueño con que ese día llegue pronto”.

“Será un salto de calidad grande”

Raissa Feudjio ya está en la dinámica de la plantilla. El destino ha querido que pueda reaparecer ante el Betis, frente al que se lesionó. Para el técnico Francis Díaz, es una noticia “muy positiva, el equipo va a tener un salto de calidad, sobre todo si vuelve a recuperar el nivel que tenía antes de su lesión”. El entrenador ha vivido de cerca el duro proceso que ha afrontado la jugadora. “La recuperación fue muy larga, con un proceso de una primera parte quirúrgica, después de varios meses sin pisar campo, luego se pasó a la parte de los fisios y readaptadores, se dio paso a integrar en el grupo con el resto de jugadores, aunque a un ritmo más bajo que el resto de su compañeras”. Francis está convencido de que su aportación “será grande, si ella recupera el tono físico y vuelve al nivel que le dio al equipo, cuando David Amaral era su entrenador. No sabemos aún si irá convocada ante el Athletic, o en el partido de casa ante el Real Betis, que creo que será donde podría tener minutos”, para Francis, su vuelta es “un salto de calidad muy grande, ya fue muy importante para el equipo antes de la lesión, y si ella está a ese nivel, sin duda el equipo lo va aprovechar. Es una internacional con Camerún y de las mejores jugadoras de su país”, añade.