Para poder cumplir con la normativa de cupos que fija la Champions, ayer Vidorreta tuvo que hacer dos descartes. Uno de ellos fue el habitual en estos últimos encuentros, el griego Georgios Bogris, mientras que el otro sacrificado fue Spencer Butterfield, que no termina de entrar en la dinámica del conjunto lagunero. Mientras, en el banco se quedaron sin jugar tanto Dani Díez -que no ha superado sus problemas de espalda- como el vinculado Danilo Brnovic. El conjunto lagunero regresa hoy a la Isla y mañana comenzará a preparar la visita del Betis al Santiago Martín del domingo. En partido atrasado, ayer el Real Madrid venció al Bilbao por un apretado 83-85.