El Tenerife se pone en marcha el jueves 13, con escasos 30 días de margen respecto a la fecha propuesta para el inicio de la Liga, que sería el segundo fin de semana de septiembre (días 11 y 12). Se trata de la pretemporada más corta y atípica, por razones obvias, pero también de una situación cargada de incertidumbre. A estas alturas, ninguno de los equipos de la Liga Smartbank tiene certeza de la composición de la próxima temporada: no se sabe con seguridad cuántos clubes van a componer la competición, ni cuándo se va a autorizar la entrada de público a los estadios, ni por tanto en qué momento se va a poner en marcha la campaña de abonos ni en qué condiciones...

Luis Rubiales va a encabezar hoy mismo una reunión, que solo tiene carácter informativo, con los presidentes de la federaciones territoriales. Es el primero de los pasos que la FEF tiene ya medidos para ejecutar un plan de reordenación del fútbol no profesional en el segundo semestre del año. No obstante, la idea básica de Rubiales es que en Segunda División haya 24 equipos solo la próxima campaña, redimiendo de esa forma a Deportivo y Numancia de sus descensos. Eso acarrearía que ascienden a Segunda B los cuatro equipos de la repesca no jugada, entre los que figura el Marino (queda en el aire el Portugalete, que también subió). La propuesta de ampliación tiene en contra a Javier Tebas, pero la decisión final corresponde a una comisión delegada, que la formarían el propio presidente y los 42 clubes de la LFP, aunque puede intervenir después Irene Lozano (CSD). Además, una vez agotada la vía federativa en sus recursos, el Deportivo puede acudir a la judicial y pedir la congelación de los descensos y ascensos y la suspensión cautelar de la competición.

Ni asamblea ni calendario. Pendiente de la composición final de la categoría, que esta semana encara los playoffs de ascenso, siempre y cuando no se vuelvan a declarar positivos en las plantillas de los cuatro competidores, y de la resolución en la zona baja de la tabla, no hay fechas para el sorteo del calendario, que no puede quedar fijado porque ni siquiera se conoce si va a haber 42 jornadas en la Liga regular o 46, como sería el caso si se procede a la ampliación. La fecha del 12 de septiembre para el comienzo de la competición tampoco es oficial, aunque parece de consenso. El hecho de que se celebre Eurocopa en junio condiciona estas decisiones.

Abonos y público. Con las reservas propias de la situación, tan cambiante casi cada semana, la Liga comenzará sin público y seguirá así al menos hasta los primeros meses de 2021, una previsión que ya hizo Irene Lozano antes de la reanudación de junio. Luego, la decisión pasó a depender de los gobiernos autonómicos y todo se agitó hasta que volvió a unificarse la postura que ahora parece sólida. Los protocolos se mantienen, de hecho el Tenerife ya ha hecho saber que sus entrenamientos se van a celebrar desde el jueves sin la presencia de los medios de comunicación. La situación respecto al aforo implica que tampoco se vaya a poner en marcha la campaña de abonos, que luego habría que ajustarla, en el mejor de los casos, a la opción reducida de la segunda mitad de la temporada. LaLiga ya ha recomendado que los clubes se abstengan en este sentido de promover nada relacionado con los aforos.

Tampoco el stage. El Tenerife arrancará sin determinar, todavía, si va a poder desarrollar un stage o dos períodos de concentración en tierras peninsulares, como es la voluntad de los técnicos. La organización de partidos amistosos, las concentraciones, los movimientos fuera del territorio insular, todo está en cuestión en los días previos al comienzo de una pretemporada que nace cargada de incertidumbres.