El 11 de diciembre de 2018, el Tenerife confirmó la incorporación a su organigrama de un nuevo director deportivo, puesto que había quedado vacante por la desvinculación de Alfonso Serrano el 18 de noviembre. Presentado por Miguel Concepción como el candidato "más convincente" y un profesional "joven, con fuerzas y ganas de aportar" y "conocedor del fútbol español e internacional", Víctor Moreno se subió al tren en marcha de la campaña 18/19 tras firmar un contrato con vigencia hasta junio de 2021, y con el equipo separado por solo un punto de la zona de descenso, un derbi en Gran Canaria a la vuelta de la esquina (1-1) y el mercado de enero cerca de inaugurarse.

Pasado un año, el recorrido del dirigente blanquiazul, que se unió al Tenerife acompañado por dos ayudantes que estaban trabajando bajo su supervisión en el Alavés -su equipo anterior-, Alberto Gómez y Gorgo López, se resume con los fichajes de diez jugadores, cinco en la ventana de enero y el resto en la posterior pretemporada, y tres entrenadores, incluyendo al recién llegado Rubén Baraja.

Moreno se estrenó con la contratación del central Mauro dos Santos. Luego terminó de reforzar la plantilla, en la mitad del curso pasado, con dos jugadores más en propiedad -al igual que el argentino hasta 2021-, Borja Lasso e Isma López, y los cedidos Uros Racic y Fernando Coniglio, que volvieron a sus equipos de origen en junio.

Una vez finalizada la temporada, con el Tenerife aliviado tras una permanencia ajustada, Víctor se volcó con su primer proyecto creado desde el origen. Antes de llegar a ese punto había ordenado su primer despido, el de José Luis Oltra -13 de mayo- y la elección de Luis César Sampedro, comprometido solo hasta el final del curso.

Para liderar a la plantilla 19/20 se decantó por Aritz López Garai. "Es una figura valiente para el equipo que queremos", dijo el 26 de junio sobre un técnico que duró solo dieciséis jornadas, más por la decisión de Concepción que por la voluntad de Moreno, que había tratado de aumentar el potencial del grupo en verano con la adquisición de siete jugadores con contrato hasta 2022 (Bermejo, Ortolá, Moore, Sipcic, Shashoua, Nahuel y, con un dos más uno, Álex Muñoz) y las llegadas a préstamo de Dani Gómez, Mazan y Miérez.

El resultado parcial de su obra, a falta de dos jornadas para el cierre de la primera vuelta de la Liga, deja datos llamativos como la baja participación de varios de sus fichajes. Salvo Ortolá, que lo ha jugado todo, y Lasso y Muñoz, que superan el 70 por ciento de los minutos ya consumidos (89 y 73, respectivamente), los demás superan por poco o no rebasan la mitad del tiempo disputado: Mazan (57 por ciento), Nahuel (49), Bermejo (44), Sipcic (40), Dani Gómez (38), Miérez (33), Isma (25), Moore (25), Mauro (1) y Shashoua (0). Hay matices que tienen que ver con las lesiones que han sufrido jugadores que estaban siendo habituales titulares (Bermejo y Nahuel) o la baja por una lumbalgia de Shashoua, único fichaje que no ha debutado.

El aniversario se empaña con el golpe que sufrió su proyecto el 17 de noviembre, día en el que tuvo que comunicarle a su gran apuesta, López Garai, la decisión de Concepción de prescindir de sus servicios. El equipo era decimoctavo y estaba empatado a puntos con el escalón más cercano de la zona de descenso. Tres jornadas más tarde está justo en el tramo de la clasificación que conduce a Segunda B, a dos puntos de la salida.

En ese corto tránsito fue nombrado técnico de la primera plantilla el director del área de fútbol base, Sesé Rivero, por dos partidos (Sporting y Almería), hasta que el club dio a conocer el 2 de diciembre la identidad del sustituto definitivo de Aritz: Rubén Baraja.

La búsqueda de soluciones generó confusión de puertas afuera. Concepción depositó la responsabilidad en una comisión deportiva en la que no se encontraba Moreno, cuyas opiniones iban a ser tenidas en cuenta por el consejo de administración, según explicó el presidente. En cambio, en la presentación de Baraja, Víctor defendió su influencia en la elección del preparador vallisoletano y aseguró que sí notaba la confianza de sus superiores, a pesar de haberse sentido "al margen en algunas situaciones". Unos días antes, Concepción había dejado abierta la puerta a Moreno si no estaba "a gusto" y animó al responsable en materia de fichajes del Tenerife a mejorar la plantilla en el mercado de invierno. "Lo lógico es que él culmine las negociaciones que tiene avanzadas porque este es su proyecto. El recorrido está hecho y debe acabar el trabajo en enero".

Ahí se sitúa su siguiente reto tras un primer año en el Tenerife marcado por un inicio ilusionante y un presente lleno de dudas.