Dos años y medio después, el desenfado del griego Georgios Bogris -19/02/1989, 30 años, Atenas- volverá a irradiar el vestuario del Iberostar Tenerife. El pívot está cerca de convertirse en nuevo jugador del representativo, después de que este miércoles se desvinculara de su ya exequipo, el heleno Promitheas Patras, que fue eliminado -en octavos de final- por el CB Canarias en la pasada edición de la Basketball Champions League -BCL-.

Aunque Bogris apenas permaneció un curso en la Isla en su primera etapa, su genuino sello impregnó la entidad, siendo uno de los preferidos de la afición - fiebre - aurinegra. En la campaña 2016/2017 formó parte del mejor Canarias de la historia, a tenor de los resultados cosechados.

Titular indiscutible en los esquemas de Txus Vidorreta -que completó su primera temporada completa al frente de los canaristas-, el center fue uno de los artífices de la consecución del primer título internacional -luego llegaría la Copa Intercontinental- de la historia del club: la Basketball Champions League. Además, la escuadra lagunera se coló, después de muchos años, en los Playoffs por el título de la Liga Endesa y volvió a disputar la Copa del Rey -la última había sido en 2014-.

El por aquel entonces dorsal 31 -vacante en la actual plantilla- lagunero contribuyó con medias de casi la decena de créditos de valoración por partido. El heleno formó parte de la terna, junto a Rodrigo San Miguel y Aaron Doornekamp -tras la revolución del pasado estío no queda ningún compañero en el roster del técnico bilbaíno-, que jugó el total de los 56 enfrentamientos oficiales del tan brillante curso cestista.

En el escaparate, Bogris pudo firmar tres años de contrato con el Euroliga Olympiacos, aunque el Canarias se reservó sus derechos en España -fue incluido en la lista de jugadores sujetos a tanteo-. En un papel secundario con los del Pireo, tampoco ha podido hacer los números como aurinegro en estos meses en el Promitheas.

Con la incorporación del griego, la plantilla aurinegra ganará un jugador interior muy diferente de los que dispone y muy del gusto de Vidorreta. Su gran tiro de cuatro cinco metros y su facilidad para sacar balones a los lanzadores son algunas de sus señas de identidad ofensivas.

Bogris, que ya interesó el pasado verano -así como a otros equipos de la Liga ACB-, se une dentro a Giorgi Shermadini -adalid interior absoluto hasta el momento-, Fran Guerra y Darion Atkins. A priori, habría overbooking, por lo que uno podría salir -el último cuenta con el hándicap de ser extracomunitario, mientras que el grancanario es imprescindible ahora mismo como cupo-.

A pesar de la llegada del pívot, el CB Canarias no se despista de su objetivo: firmar un cuatro lanzador de garantías, que supla la plaza dejada por Pablo Aguilar y, en menor medida, de Kyle Singler.