Dos recién ascendidos, Racing y Mirandés, no le han dado al Tenerife más que para sumar dos puntos de seis posibles en las últimas semanas. Su racha sin ganar asciende ya a cinco jornadas. La situación, sin ser insostenible porque ni siquiera se ha cumplido el primer tercio de Liga, sí requiere de una victoria tranquilizadora para el siempre convulso entorno blanquiazul. "Creo que en cuanto ganemos un partido vamos a despegar", dijo Aritz López Garai el pasado sábado.

El calendario, sin embargo, no dará tregua al conjunto insular en el mes de noviembre. Cuatro candidatos al ascenso le esperan para dictaminar si el proyecto blanquiazul 19/20 da para algo más que la pelea por la permanencia. La SD Huesca, que ayer derrotó el Elche en El Alcoraz, ocupa puestos de playoff y se asoma ya a las dos primeras plazas. Con la dirección de Michel, que ascendió al Rayo Vallecano hace dos campañas, el equipo altoaragonés llegará este sábado al Heliodoro con los extinerfeñistas Cristo González y Juan Carlos Real en sus filas.

A continuación, los de López Garai deberán visitar a otro recién descendido de Primera: el Girona FC. Lo hará, probablemente, con entrenador nuevo en el banquillo después de la salida de Juan Carlos Unzué. Ayer no pasó del empate a cero en Montilivi ante el Alcorcón. Una plantilla de lujo, con Stuani como estilete y el impulso de la ayuda por el descenso, está obligada a luchar por el retorno a la máxima categoría por la vía rápida.

El siguiente visitante del Heliodoro será el Cádiz, vigente líder del Campeonato. Con una puntuación casi récord, los de Álvaro Cervera vieron truncada su racha de cinco triunfos consecutivos en Albacete el pasado viernes. Mirandés, Racing, Almería, Zaragoza y Málaga ya saben lo que es perder en sus feudos ante el cuadro andaluz, un peligro como visitante.

El Molinón echará el cerrojo al duro mes de noviembre. Un campo históricamente favorable para los intereses del Tenerife (ha ganado siete veces), pero donde no se lleva los tres puntos desde la temporada 2009/2010.

En los despachos del Heliodoro hay calma tensa. Se sigue esperando la reacción y pesa el apoyo casi unánime que está recibiendo Aritz López Garai del vestuario. El capitán en Anduva, Aitor Sanz, pedía ayer paciencia. Los jugadores están convencidos de que los resultados van a llegar. Por mucho que el calendario pinte duro.