El mensaje ha calado. Después de una temporada decepcionante, en el Tenerife existía el temor de que se produjera una espantada entre los abonados menos fieles. Sin embargo, las sensaciones que transmite el equipo que dirige Aritz López Garai parecen haber convencido a la parroquia blanquiazul, que ya suma 11.000 feligreses y lo hace antes de la visita a la Ponferradina y del derbi contra la UD Las Palmas.

En apenas tres semanas, desde que en la primera de agosto se anunciaron los 6.000 socios, se han facturado cinco millares de carnets para la campaña 19/20. Además, más del 90 por ciento de los abonados del curso anterior han renovado su fidelidad con el CD Tenerife pese a los malos resultados de entonces.

Con el derbi como telón de fondo, el club espera que esta semana haya otro empujón. Ganar en El Toralín avalaría esa idea. Se batiría así el récord de hace un año. Pero eso es mucho decir. De momento, Miguel Concepción ha conseguido que su vaticinio de los 11.000 socios se convirtiera en una realidad. Lo dijo en la visita a Candelaria de la pasada semana y el tiempo le ha dado la razón.

Para el clásico del fútbol canario ya se han agotado las plazas en la grada más barata, Popular, pero siguen a la venta las localidades para el resto.