Toca cambiar el chip. Aún fresca la derrota en la final de la Champions, al Iberostar Tenerife no le queda otra que rearmarse y pasar página para apurar sus opciones de playoff en la Liga Endesa. Unas posibilidades que pasan por ganar, como mínimo, tres de los cuatro encuentros que le restan y esperar los pinchazos de aquellos que le preceden. Las dos primeras empresas de este esprint final llegan en Galicia, en lo que Vidorreta bautizó el domingo como la ruta gallega por sus visitas al colista Breogán -hoy- y a un todavía en peligro Obradoiro -sábado- con apenas 48 horas de diferencia.

Al margen de una exigente prueba para poner de manifiesto su dureza mental, el de esta noche en Lugo es igualmente un examen para conocer el reprís físico con el que llegan los aurinegros al epílogo de la fase regular. Y es que los isleños afrontan hoy su sexto duelo en 20 días. Tener piernas será básico para mantener intactas las opciones de acabar entre los ocho primeros.

El duelo en el Pazo lucense será también la mejor ocasión para que la plantilla aurinegra se reivindique desde el perímetro tras su desastroso 5/37 en la final de Amberes. El Canarias puede, y debe, borrar de un plumazo su peor día del curso desde el 6,75. Una mejora que allanaría la decimosexta victoria del curso. Jugadores como Brussino (0/5), Bassas, Gillet y White (1/6 cada uno) tienen mucho que decir en este aspecto.

Pero, además, el Iberostar se las verá contra un rival tremendamente necesitado. El Breogán, pese al cambio de técnico (el veterano Tito Díaz sustituyó hace dos meses a Natxo Lezkano), no solo no termina de huir de la zona pantanosa en la que siempre se ha movido, sino que ahora mismo es colista y casi sin margen de error. En Lugo las cuentas son muy similares a las del Canarias: hacer pleno, o bien ganar tres y esperar. Ahí, el deseo aurinegro de desquitarse y jugar playoff no puede ser inferior a la necesidad de los gallegos por salvarse.