J.J.R. (@juanjo_ramos), S/C de Tfe.

El CD Tenerife, preocupado por su situación clasificatoria y por una lucha por la permanencia que se ha estirado más allá de lo debido, trabaja en paralelo de cara a la próxima campaña. La situación obliga porque el mercado está en marcha y muchos clubes tratan de cerrar ya sus banquillos, además de los primeros fichajes, con vistas a la 19/20. Víctor Moreno está en el camino. Aparte de tantear jugadores (ya ha realizado varias propuestas), también se interesa por entrenadores. El último, Aritz López Garai.

Entre las opciones que baraja el director deportivo blanquiazul se abrió paso la del profesional natural de Baracaldo después de la exhibición de juego del Numancia en el Heliodoro. Gusta su idea de fútbol, organizada en torno a la posesión y basada en un 4-1-4-1 en el que tienen mucho protagonismo jugadores como Diamanka y Fran Villalba. También su versatilidad para adaptarse a otros registros de forma puntual.

El todavía entrenador del CD Numancia tiene contrato hasta el 30 de junio de 2020, pero cuenta con una cláusula liberatoria que le permitiría abandonar la entidad soriana por una cantidad inferior a los 100.000 euros. Eso sí, tendría que anunciar esa decisión antes del 15 de junio. Esa es la fecha en la que expiraría tal posibilidad.

Aunque había firmado por una sola campaña, amplió su vínculo un año más el pasado mes de febrero. Por entonces, todo eran buenas noticias. "El CD Numancia quiere mostrar su satisfacción por el acuerdo alcanzado, y sigue trabajando a futuro y buscando un proyecto sólido y de garantías para las próximas temporadas", rezaba el comunicado.

Ocho puntos separaban por entonces a su equipo del descenso, de los que le quedan tres, aunque cuenta con la bala de otros tres que sumará seguro contra el Reus y un calendario, a priori, favorable a sus intereses. En otro club su puesto podría estar en peligro, pero no es el caso del numantino donde prima la estabilidad.

López Garai entra, por tanto, en las quinielas para dirigir al Tenerife. Puede que no sea el preferido, pero Moreno ya conoce la forma de afrontar su contratación si se decanta por él.