El Rally Islas Canarias ya está aquí. Enmarcado en el FIA European Rally Championship por cuarto año consecutivo, lo cierto es que la participación vuelve a ser un reclamo para los miles de aficionados que habitualmente tiñen de color cada una de las pruebas especiales programadas por la organización. Los seguidores encontrarán calidad y cantidad, además de novedades en forma de vehículos que por primera vez estarán en Gran Canaria.

Si la lógica tuviese algo de sentido en este deporte, Alexey Lukaynuk coparía todas las apuestas. Pero en este deporte acertar es pura quimera, más allá de lo que puedan indicar las estadísticas. En cualquier caso, el ruso sí que apunta a ser uno de los que opte al triunfo, independientemente de su nueva apuesta. Después de tres triunfos a los mandos de un Ford Fiesta R5, en 2019 tratará de reeditar sus recientes éxitos con un moderno Citroën C3 R5.

El ruso tomará la partida con la imperiosa necesidad de sumar puntos después de su accidente en Azores. Con ese punto a su favor, Lukasz Habaj disputará su cuarto rally en Gran Canaria. Ante él tiene un reto importante; no en vano, el año pasado no logró entrar en el top ten y en 2017 no pasó del shakedown tras un accidente. En esta ocasión al volante de un Skoda Fabia R5, el polaco espera correr mejor suerte.

A priori, deben ser los dos nombres a seguir, pero hay muchos más. El joven británico Chris Ingram, que repite con un Skoda Fabia R5, ya ha demostrado su velocidad en la primera categoría del ERC y, sobre todo, intentará olvidar su abandono de 2018 cuando una indisposición le apartó de la carrera en los primeros compases. Ingram encabeza una representación de jóvenes talentos en la que también se debe incluir al alemán Marijan Griebel y al corso Pierre-Louis Loubet, ambos conocedores de los tramos grancanarios. Verles en el podio no sería una sorpresa.

Objetivo: la victoria. El Campeonato de España de Rallies y el nuevo Supercampeonato de España aportan a esta edición un buen número de equipos candidatos a la victoria absoluta. La renovación del primero de los certámenes y la novedad del segundo propicia una nueva ventana que se va a entremezclar con el ERC.

Pepe López aterriza como un referente en ambos apartados y su Citroën C3 R5 apunta a las cotas más altas. La marca a la que representa conoce perfectamente el éxito en Gran Canaria y él, en su única participación en la isla, ya demostró una buena adaptación a los tramos. Y qué decir de José Antonio Cohete Suárez, Iván Ares o de Xevi Pons, buenos conocedores del recorrido y serios candidatos a los primeros puestos con su Hyundai i20 R5 y Skoda Fabia R5, respectivamente.

Entre los canarios, Luis Monzón vuelve a ser el favorito entre los aficionados. Repite con un Ford Fiesta R5 y su objetivo no es otro que medirse con los mejores de la prueba. Yeray Lemes y su Hyundai i20 R5 tratarán de darle la vuelta a su situación en el mejor marco posible para ello, mientras que Emma Falcón correrá por primera vez en casa con su nuevo Citroën C3 R5. Aquí estrena su condición de campeona en el ERC Ladies Trophy.

Lukyanuk, tras los pasos de Sainz

El actual campeón de Europa es el gran favorito a la victoria. De hecho, en sus tres visitas al Islas Canarias ha logrado otros tantos triunfos. En cualquier caso, es la primera vez que llega a Gran Canaria como vigente campeón continental. Por otro lado, lo hace con la necesidad de sumar puntos después de su accidente en Azores.

Lucas, como popularmente se le conoce, acumula 24 tramos ganados en tres ediciones y es el octavo en una lista que encabeza Carlos Sainz. El madrileño, con cinco victorias en cinco participaciones (de 1985 a 1989), manda en un apartado al que Lukyanuk le ha puesto precio. El de Citroën, si vence en 2019, ya empataría a cuatro victorias con Jesús Puras; su copiloto, Alexey Arnautov, sumaría otras tantas y desempataría con Antonio Boto, copi de Sainz en sus tres primeros triunfos.

La pareja rusa ha entendido como nadie cómo se las gasta el asfalto de la isla de Gran Canaria y esa experiencia volverá a jugar a su favor. Pero antes, ambos deberán centrarse en tener de la mano su nuevo coche, con el que apenas acumulan unos pocos kilómetros de test sobre asfalto.