11 de abril de 2019
11.04.2019
Contenido exclusivo para suscriptores
Sánchez ganó el pasado Campeonato de España.

Garazi Sánchez, surfista: "Sentirse rechazada por ser mujer no tiene cabida en este siglo"

La campeona de España de surf quiere llevar por primera vez su disciplina a Tokio 2020: "Lucho por la plaza acercándome cada día a mi objetivo"

12.04.2019 | 09:19

Con tan solo 7 años cabalgó su primera ola y no pudo parar. Garazi Sánchez (Algorta, 1992) tiene sus objetivos muy claros. Europeo, Mundial y directa a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde debutará en su deporte, el surf.

Más allá de mechas californianas y bronceado todo el año, la joven empezó a ser foco para las marcas cuando cumplió los doce años, y aunque con 18 tuvo que hacer un parón porque no veía muy clara su trayectoria en el deporte, se ha conformado como una de las surfistas más importantes del país, siendo dos veces campeona de España y segunda de Europa en el Tour profesional WSL.

Al detalle

Con tan solo 27 años ya ha vivido la experiencia de retirarse del surf y volver. En Australia tuvo que ser rescatada por una zódiac del ataque de un tiburón. En entrevistas ha asegurado que cada temporada le cuesta hasta 300.000 euros, algo que tiene que intentar recuperar después con patrocinadores. Cuando se sube a la tabla desconecta del mundo. 

Sánchez en una foto de sus redes sociales.
- ¿Qué es lo primero que piensas cuando estás sobre una ola?
Precisamente, lo mejor de estar en una ola es que dejas de pensar, que estas ahí y ahora.
- ¿Qué es lo mejor que te ha dado el mundo del deporte? ¿Y lo peor?
El aprendizaje como persona. El deporte a mi manera de ver es un aprendizaje constante, todo es muy intenso. Todo eso y la posibilidad de conocer culturas, países y gente increíble es con lo que me quedo. Lo peor, la parte mala del ser humano que a veces saca la competición, pero es como la vida misma. Afortunadamente no he vivido muchos casos en los que haya sentido que esa parte estaba presente.
- ¿Cuáles son tus retos deportivos para este año?
Ser campeona de Europa y hacer lo mejor en el Mundial.
- ¿Cómo te preparas para las próximas olimpiadas?
Haciendo que cada día me acerque a mi objetivo, que es mejorar como deportista y persona. Eso hará que tenga la posibilidad de luchar por esa plaza. Cuido mucho mi cabeza y estoy disfrutando mucho de ese aprendizaje que creo que en mi caso está marcando un antes y un después. Además, paso miles de horas entre el mar y el gimnasio
- ¿Cuál es tu sitio favorito donde coger olas?
México e Indonesia.... no se cuál elegir.
- ¿Cómo ves el mundo del deporte en el ámbito femenino? ¿Faltan cosas por hacer? ¿Has sentido alguna vez rechazo por ser mujer?
Últimamente,  la figura de la mujer está cogiendo otra forma, otra posición, tanto socialmente como en el mundo del deporte, y no puedo estar más ilusionada de vivir esa revolución desde dentro, pero creo que falta mucho camino por hacer. La buena noticia es que lo sabemos, tanto hombres como mujeres, y vamos en ese camino. Sí que he sentido, más que rechazo, desprecio o que me hacían de menos, y la verdad que son sensaciones que en pleno siglo XXI no tienen cabida.
Sánchez, en el último Campeonato de España.

"Soy cabezota"

- La última vez que lloraste.
Cuando mi hermana cogía el vuelo para irse un año a Australia.
- Una película.
'El rey león'.
- ¿Qué libro te ha calado hondo?
'El legado de Mandela'
- Una canción que puedas escuchar sin parar.
'Skinny love', de Birdy.
- Un defecto y una virtud.
Cabezota y entusiasta de la vida.
- ¿A qué tienes pánico?
A que la vida pase sin darme cuenta.
- Un personaje de ficción.
Superwoman.
-Un personaje histórico.
Frida Kahlo o Pepe Múgica (aunque este no se considera histórico, supongo).
- ¿Alguna manía confesable?
Morderme las uñas 26 horas al día.
- Y, ¿un vicio inconfesable?
Tarta de queso con mucha galleta.
- ¿Cuál es tu plan perfecto para un sábado noche?
Ver la puesta de sol con unas pipas, ir a cenar a un buen mexicano con vistas al mar con amigos y que termine con un concierto en la playa.
- ¿Siesta sí o no?
No.
- Una comida.
La paella de mi abuela.
- Un lema.
Si no es ahora, ¿cuándo?