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El Tenerife Marlins no se aburre de ganar

Dieciséis ligas conquistadas, ocho de las diez últimas, la más reciente celebrada este mismo fin de semana, y una hegemonía que ya no admite discusión dentro del béisbol español y del deporte canario

Los Marlins posan con la copa de campeones de Liga.

Los Marlins posan con la copa de campeones de Liga. / El

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Bruno Sánchez

Bruno Sánchez

Santa Cruz de Tenerife

«Ahora ya me paran por la calle y me dicen: Mira, te vi en una entrevista, vi que ganaron...». A Los Marlins ya hasta los reconocen por la calle. Era cuestión de tiempo. Cuando un equipo no se cansa de competir, y mucho menos de ganar, el reconocimiento de la gente acaba llegando solo. Ganan tanto que casi parece rutina. A las puertas de defender la Copa del Rey y de afrontar el sueño de la Baseball Champions League Europe, el conjunto dirigido por Richard Montiel conquistó el pasado viernes su decimosexto título de Liga desde que levantó el primero, en 2005. Son 16 campeonatos de los 22 disputados y ocho de los diez últimos. El último, tras superar a los Astros de Valencia en el tercer y definitivo encuentro de la final de la Liga Nacional de Béisbol División de Honor Oro.

Así las cosas, lo extraordinario ya se ha convertido en costumbre para el equipo con mayor cultura ganadora de Canarias. El tándem formado por Néstor Pérez (presidente) y el mentado Montiel (mánager), columnas vertebrales del Tenerife Marlins, ha construido una plantilla capaz de encontrar siempre un motivo para seguir llenando las vitrinas. Y, por fin, en una isla y en un deporte minoritario como el béisbol, ese reconocimiento empieza también a salir del diamante. Lo confirma el propio Richard Montiel, que admite que ya los aficionados los paran por la calle para comentar sus victorias.

El pasado viernes, el Tenerife Marlins Puerto de la Cruz volvió a confirmar por qué partía como el gran favorito para conquistar la Liga Nacional de División de Honor Oro. Lo hizo, además, fiel a su estilo; es decir, con una superioridad incontestable y sin dejar espacio para la sorpresa, cerrando la serie por la vía rápida tras imponerse a los Astros de Valencia por un 2-13 en el tercer encuentro de la serie. En la final, una serie al mejor de cinco choques, el parcial regresó de Valencia con 2-0 para los insulares, que conquistaron el torneo a la primera.

Después de cerrar 2025 con un histórico triplete y sin conocer la derrota, los números de este 2026 vuelven a hablar por sí solos y ayudan a dimensionar la magnitud de otra temporada para la historia. La superioridad de los tinerfeños en la final frente a un Astros que viene siendo su principal rival en los últimos tiempos es otra prueba más de la descomunal temporada de Los Marlins, que solo perdieron un partido en toda la temporada: 16-0 en la Fase de Clasificación y 15-1 en la Fase Final antes de la eliminatoria definitiva.

Lejos de levantar el pie del acelerador, los insulares regresaron de Valencia con un 2-0 que les dejaba el título encarrilado y cerraron el trabajo en el Néstor Pérez, que se convirtió el escenario de una fiesta y, delante de su gente, certificaron por la vía rápida, su decimosexto campeonato nacional.

«Cada título tiene su alegría diferente. Si es verdad que son muchos años ganando y la gente dirá: ¿No se aburren? Pero no, porque cada título es diferente. Cada título es diferente y se vive, se disfruta y se celebra diferente», explica Montiel ya con la calma que llega tras la euforia. Visto lo visto, ganar, en Los Marlins, nunca ha sido una excusa para levantar el pie del acelerador. Todo lo contrario. Cada campeonato se convierte en la chispa para ir a por lo siguiente.

Y lo que espera ahora al combinado portuense no es precisamente un camino sencillo. En septiembre, el conjunto isleño afrontará la defensa de la Copa del Rey, un torneo en el que volverá a partir, por méritos propios, como el gran candidato al título. «El objetivo es ganar la Copa, que es lo primero que nos toca», apunta Montiel.

Después llegará la cita que más ilusión despierta dentro del vestuario y que puede poner la guinda a una temporada ya histórica: la Baseball Champions League Europe, oportunidad para medirse a los mejores clubes del continente y recuperar un escenario que Los Marlins no pisan desde 2011.

«Ese torneo es un plus que tienen los chicos en mente. Por eso se preparan tanto y trabajan duro durante todas las semanas, porque saben que es una competición de mucho nivel», reconoce Montiel.

Lo más importante es que el mánager de Los Marlins no ve ningún complejo a la hora de medirse a los grandes clubes europeos. Por las experiencias recientes y el nivel mostrado por su equipo, considera que el conjunto tinerfeño está preparado para competir de tú a tú ante los gigantes: «Sabemos que podemos estar ahí luchando con ellos. Estamos ahí a la par con ellos y eso es una motivación también que tenemos nosotros».

Eso sí, antes de esa cita continental hay un aspecto que inquieta a Montiel: el largo parón de alrededor de un mes y medio previo al torneo europeo. Un periodo de inactividad que no termina de convencer al técnico y que él mismo reconoce que «es brutal para un deportista».

Pese a ello, el discurso mantiene el mismo tono ambicioso de siempre. Los Marlins viajarán a Europa con respeto, pero sin miedo. Montiel evita cargar al equipo con la etiqueta de «favoritos», aunque acto seguido lanza un mensaje directo a sus futuros rivales: «Ellos saben que tienen que apretar porque nosotros vamos a jugarles muy fuerte y tendrán que hacerlo muy bien para quitarnos el partido».

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