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El corredor tinerfeño de 75 años que sigue ganando mundiales: “El día que deje de sentir ese nervio, tal vez deje de correr”

Tomás González Morales, a punto de cumplir 76 años, se proclama triple campeón del mundo de trail máster por equipos en la República Checa

El corredor tinerfeño Tomás González Morales.

El corredor tinerfeño Tomás González Morales. / El Día

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Bruno Sánchez

Bruno Sánchez

Santa Cruz de Tenerife

Indudablemente, Tomás González Morales le ha hecho caso a Gabriel García Márquez y ha vivido para contarla. Este tinerfeño, nacido en Tacoronte y afincado en Arona, se proclamó triple campeón del mundo de trail máster por equipos en la localidad checa de Janske Lazne, entre el 26 y el 28 de junio, conquistando por equipos las tres pruebas del campeonato: la subida vertical, la larga distancia y la carrera de subida y bajada. Hasta ahí, la noticia constata la gesta de un elegido del deporte canario. Sin embargo, lo que le aporta un valor especial a esta narración es que este «viejo corredor», como se define, está a un mes de cumplir 76 años. Más de 400 carreras y 200 podios avalan su historia, una que cincela una carta de amor al atletismo, disciplina en la que Tomás se sumergió hace 26 años. Mantenerse al pie del cañón con siete décadas y media de vida a la espalda solo puede entenderse como un desprendimiento de su estilo de vida, disciplinado como pocos y, como él mismo reconoce, con la ilusión intacta por seguir dando guerra.

Tomás no es un deportista cualquiera. Relato de alguien que decidió reinventarse cuando muchas personas empiezan a pensar en echar el freno, el corredor del Espíritu Triabona Adeje recuerda que fue en el año 2000 cuando algo hizo clic en su interior. «Milenio nuevo puede ser una vida nueva», se dijo entonces. Y vaya si lo fue. De aquella idea surgieron más de dos décadas de entrega absoluta al deporte, 419 carreras disputadas y 215 visitas al podio, con un balance de 136 victorias, 56 segundos puestos y 23 terceros. A ese impresionante currículum hay que sumarle títulos autonómicos, medallas nacionales, campeonatos por equipos y distinciones tan prestigiosas como la de Leyenda Canaria, reconocimiento que le concedió la Tenerife Bluetrail en 2023.

Las tres medallas conquistadas por el atleta isleño en el Mundial de trail máster de Janske Lazne.

Las tres medallas conquistadas por el atleta isleño en el Mundial de trail máster de Janske Lazne. / El Día

Cerca de la mar, escenario propicio para hablar con un corredor que tanta serenidad transmite, Tomás atiende la llamada de EL DÍA con todo lo vivido en la República Checa ya reposado. Aquella triple medalla en el país de Europa Central que representa, probablemente, el paroxismo de su carrera deportiva, se la dedica a su esposa, sobre todo, pero también a sus hijos y a su equipo.

¿Es consciente de lo que ha conseguido? «Mi mente a veces tiene altos y bajos, como un diente de sierra», responde. Cuenta que hay días en los que se siente «contento» y otros en los que repasa cada carrera y acaba pensando que todavía podía haberlo hecho mejor. Incluso admite que, muchas veces, no se valora lo suficiente y que cree que «podía haber hecho mucho más». Eso sí, también sabe detenerse un momento, mirar atrás y reconocer, sin una pizca de falsa modestia, que se siente «satisfecho».

Tomás González Morales, con una de sus medallas del Mundial.

Tomás González Morales, con una de sus medallas del Mundial. / El Día

Se define como un corredor «lento», pero «fuerte mentalmente». Las pruebas verticales son su terreno predilecto, esas en las que asegura alcanzar estados de «concentración absoluta»: «No pienso; subo, subo, subo y no miro para ningún lado».

Sobre su rutina, explica que entrena cinco días a la semana: tres dedicados a correr y otros dos al trabajo de tonificación muscular. Las pesas, insiste, son fundamentales.

Correr con cabeza

Suele completar alrededor de 16 kilómetros por sesión y huye de excesos: «No corro más de dos horas y no corro rápido». La experiencia, cuenta, le ha enseñado que «entrenar y competir son dos cosas muy diferentes». También ha aprendido a escuchar las señales de su cuerpo y a entender que el paso de los años obliga a ajustar el camino. Reconoce que, con el tiempo, ha tenido que cambiar por completo su manera de preparar las pruebas.

Con la autoridad que le otorgan las más de cuatrocientas carreras a sus espaldas, se permite compartir una reflexión que puede servir como aviso a navegantes: «Una cosa es mantener la forma física y otra cosa es hacer una carrera todos los días». A su juicio, muchas personas confunden entrenar con competir día sí, día también.

Todavía quedan sueños

El paso del tiempo no le ha hecho perder las mariposas en el estómago antes de cada cita. Tomás sigue afrontando las competiciones con la misma intensidad que cuando empezó a abrirse camino. «El día que deje de sentir ese nervio… tal vez deje de correr», asegura. Todavía se despierta antes de que suene el despertador y prepara cada detalle del material con la ilusión de quien afronta su debut. «Me sigo sintiendo como si hiciera mi primera carrera», afirma González Morales. Y con esa misma ilusión –intacta– dilucida su porvenir.

Cuenta que le quedan tres años en la montaña, en alusión al límite de edad fijado para los campeonatos del mundo de trail. Pero ni mucho menos piensa en colgar las zapatillas. Es más, cuando cumpla los 80 tiene planeado dar el salto a la pista y perseguir el sueño de proclamarse «campeón de España».

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