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Un tinerfeño en la senda de los jugadores con los Mundiales en la sangre

En el partido de apertura del Grupo J coincidirán tres hijos de mundialistas. Por Argentina, el tinerfeño Nico Paz y Giuliano Simeone; y por Argelia, Luca Zidane. En la competición que comenzó el pasado jueves hay más casos de este tipo. Los apellidos Haaland, Thuram o Kluivert ya sonaron en otras ediciones.

Nico Paz, en el viaje de la selección argentina para jugar el Mundial.

Nico Paz, en el viaje de la selección argentina para jugar el Mundial. / @Argentina

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Julio Ruiz

Julio Ruiz

Santa Cruz de Tenerife

El 26 de junio de 1998, las selecciones de Argentina y Croacia se enfrentaron Burdeos dentro de la tercera y última jornada del Grupo H del Mundial que se celebró en Francia ese verano. Ganó la albiceleste por 1-0 gracias a un gol de Mauricio Pineda. Con ese resultado, el combinado entrenado por Daniel Pasarella selló su acceso a los octavos de final como líder.

En ese encuentro fue titular un futbolista perteneciente al Tenerife, Pablo Paz. El de Bahía Blanca, fichado por el club blanquiazul en 1996, tuvo ese día sus primeros minutos en una Copa del Mundo. En el siguiente duelo, un cara o cruz con Inglaterra, 2-2 al final y victoria argentina en la tanda de penaltis, el central fue testigo desde el banquillo. Lo mismo que en el cruce de cuartos frente a Holanda, resuelto a favor de los naranjas por 2-1. En resumen, Pablo se despidió del Mundial con un partido jugado y con su selección eliminada a las puertas de las semifinales. 28 años más tarde, el apellido Paz vuelve a sonar en una Copa del Mundo.

El hijo de Pablo, Nico, nacido en Santa Cruz de Tenerife el 8 de septiembre de 2004 –su familia fijó su residencia en la Isla en esos años– y en la actualidad centrocampista del Como italiano, fue uno de los jugadores citados por Lionel Scaloni para intentar revalidar el título planetario alzado por Argentina en Catar 2022. La vigente campeona se estrenará en la madrugada del martes al miércoles, a la 1:00. Tendrá a Argelia como oponente.

Será un encuentro en el que coincidirán tres jugadores con el Mundial en la sangre, es decir, con antecedentes familiares directos en estas citas. Por el lado de Argentina, Nico Paz y también Giuliano Simeone, cuyo rendimiento en el Atlético de Madrid, a las órdenes de su padre, Diego Pablo, le abrió de par en par las puertas de la selección justo en su mejor momento. Toma el relevo del Cholo, que participó en los Mundiales de 1994, 1998 –al igual que Paz– y 2002, con once partidos jugados.

Y en Argelia está Luca Zidane. Su apellido lo dice todo. Se trata de uno de los cuatro chicos de Zinedine. Luca es portero, milita en el Granada y aprovechó la propuesta de la Federación de Argelia para ser internacional. Su padre, en cambio, marcó una época con Francia. Lideró una generación que colocó en el uniforme francés la primera estrella. Un éxito de inicio a fin en 1998 que tuvo continuidad con la Eurocopa de 2000.

Haaland, padre e hijo

¿Hay más casos como los de Pablo, Giovanni Lucaen esta Copa del Mundo? También están en esta situación Erling Haaland, Kristian Thorstvedt, Marcus Thuram, Justin Kluivert y Giovanni Reyna.

Erling, goleador del Manchester City y de la selección de Noruega, tiene ADNmundialista. Su padre, Alf-Inge, abrió el camino en la competición que tuvo lugar en 1994 en Estados Unidos. Pero lo suyo era defender. Noruega, que ahora está de vuelta 28 años después, no pasó de la fase de grupos. En esa misma convocatoria estuvo el portero Erik Thorstvedt, ya retirado. Su hijo Kristian, mediocentro del Sassuolo, fue escogido, al igual que Erling, por el seleccionador noruego, Stale Solbakken.

Una de las rivales de Noruega en la fase de grupos será Francia, un combinado en el que figura el atacante del Inter Marcus Thuram. Otro apellido conocido. Lo hizo popular su progenitor, Lilian, un clásico de la selección francesa que dominó casi todas las competiciones de finales del siglo XX y comienzos del XXI. En su trayectoria, un campeonato del Mundo (1998), la participación en tres ediciones (2002 y 2006, 16 partidos jugados y dos goles. Marcus ya sabe a lo que se enfrenta. Vivió por dentro el Mundial de Catar, en el que los de Didier Deschamps rozaron el título. Lo impidió Argentina en la final.

Patrick y Justin Kluivert

De Francia a Países Bajos. Uno de los futbolistas elegidos por Ronald Koeman es el delantero del Bournemouth Justin Kluivert, alguien que ha tenido en su casa al mejor maestro, ni más ni menos que Patrick Kluivert, mundialista en 1998, una edición en la que Holanda fue cuarta. Cayó eliminada frente a Brasil en semis y cedió en la final de consolación ante Croacia.

Queda una conexión más, la del mediocentro del Borussia Mönchengladbach Giovanni Reyna. Ya entró en escena en el Mundial que se puso en marcha el pasado jueves. Lo hizo como reserva y con el uniforme de Estados Unidos, la selección en la que estuvo su padre, Claudio, en cuatro Copas del Mundo: 1994, 1998, 2002 y 2006.

En la historia de los Mundiales hay unos 30 casos, según los registros de FIFA. En España están los de Manuel (Inglaterra 1966) y Manolo Sanchís (Italia 1990), Perico (España 1982)y Xabi Alonso (Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014)y Miguel (Inglaterra 1966) y Pepe Reina (Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018). Y con otras banderas, Mazinho (Brasil) y Thiago Alcántara (España), los italianos Cesare y Paolo Maldini, los franceses Jean y Youri Djorkaeff, los uruguayos Pablo y Diego Forlán, los daneses Peter y Kasper Schmeichel, los holandeses Danny y Daley Blind o los mexicanos Javier Chícharo y Javier Chicharito Hernández...

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