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Baloncesto

La tinerfeña Lidia Mirchandani hace las maletas para irse a Albania... ¿antes de volver a casa?

La preparadora isleña dirigirá en verano a la U18 del país balcánico, aunque con la mente puesta en entrenar el próximo curso en España, y si es en su tierra, mejor

Lidia Mirchandani, durante su última aventura en Islandia.

Lidia Mirchandani, durante su última aventura en Islandia. / El Día

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Carlos García

Carlos García

Santa Cruz de Tenerife

Nómada del baloncesto desde hace más de décadas, Lidia Mirchandani (Santa Cruz de Tenerife, 1976) se apresta a poner otra cruz en su particular mapamundi. Durante dos décadas ya lo hizo como jugadora; más recientemente como entrenadora. La siguiente parada, en esta nueva experiencia en los banquillos, será Albania.

Tras dar buena parte de sus pasos más recientes en Islandia, Mirchandani explora nuevas aventuras. La de llevar las riendas de parte de la cantera femenina albana. En concreto la de su selección U18. Una puerta que se le abre a la tinerfeña gracias a su marido, Richy González, que desde las últimas ventanas FIBA es el entrenador jefe del combinado absoluto del citado país.

Al final ganó la pasión por el baloncesto

La decisión, eso sí, no fue sencilla para la tinerfeña. "Les atrajo mi perfil, pero en principio les dije que no, sobre todo por los niños", admite Lidia, en la que pesaban "dos años duros", los que les tocó vivir a caballo entre Valencia -ciudad en la que fue ayudante del CNB Paterna en Liga Challenge- y su regreso a Islandia, donde en este último ejercicio ha llevado las riendas del Akureyri, conjunto de la ciudad con el mismo nombre situada en el norte del país nórdico.

Pero finalmente, y como en otras tantas ocasiones, ganó el baloncesto. "Entrenar en lo que me gusta", admite Mirchandani, que si bien no esconde sus preferencias para "volver a ser preparadora en España", reconoce igualmente que "no es fácil dirigir a una selección en el extranjero". "Cosas así te mantienen en el candelero", añade Lidia al respecto.

Lidia Mirchandani se dirige a sus jugadoras del Akureyri durante un partido.

Lidia Mirchandani se dirige a sus jugadoras del Akureyri durante un partido. / El Día

La experiencia de Mirchandani va enfocada, al menos en un primer momento, de cara al Europeo U18 a celebrar este verano en Kosovo. Por ello, la preparadora tinerfeña viajará a Albania, para un training camp de cuatro días, a principios de junio; para ya luego, en julio, "afrontar la parte final de la preparación y el campeonato".

No se cierra puertas a la continuidad

La vinculación no abarca, por el momento, más compromiso. Al menos explícito, pero a poco que la apuesta funcione, Mirchandani podría convertirse en medio albanesa. "Querían a alguien con bagaje, y que pudiera aportar un gen competitivo, y mi perfil les atrajo", señala Lidia sobre los rectores de la Federación de Albania, en cuya hoja de ruta está "cambiar la manera de jugar de toda la base", y que todas lo hagan bajo un mismo patrón".

Lejos de lo que podría imaginarse, esta incursión en Albania no genera "ningún miedo" en la entrenadora tinerfeña. "Todo el mundo habla maravillas del país", afirma Lidia, que cuenta con el aval, y a la vez camino abierto, de Richy, y además la sensación de que la "dejarán trabajar".

España, en el horizonte... y Tenerife en el corazón

Pero la próxima maleta de Mirchandani, tras su regreso hace unos días de su última experiencia en tierras islandesas, solo llevará ropa para el principio del verano. Después ya se verá, aunque Lidia no esconde dos prioridades personales: "Sentirme a gusto en el proyecto en el que esté para seguior creciendo... y entrenar en España". En Valencia ya tiene un nombre labrado, pero la tierra tira y "volver a Tenerife sería algo fantástico".

"Sería lo ideal, claro, tanto para ganar en estabilidad familiar, como para poder dirigir a un equipo de la Isla", admite la exbase. "Tenerife sigue siendo y siempre será mi casa; y creo que, después de tantos años, merece tener un equipo en la élite", comenta Lidia, que no esconde su sueño "de entrenar algún día a un equipo" de la tierra que la vio nacer y formarse como jugadora.

"La isla se merece un equipo en la élite"

Y ahí, todos los focos apuntan al CB Adareva, ahora mismo el máximo representante isleño, y que en la 26/27 afrontará el que será su quinto curso seguido en la Liga Challenge, segundo escalón del basket femenino nacional. "Lo he seguido mucho en estos últimos años. Esta temporada, aunque creo que de inicio podía haber rendido un poco más, creo que al final le han pesado las lesiones", comenta a modo de análisis, y antes de exponer cuál sería su escenario ideal.

"Me gustaría que se creara un proyecto ilusionante y ambicioso", expresa antes de añadir un detalle quizá capital: "Creo que habría que mirar el espejo y los resultados de lo que ha sucedido con otros clubes masculinos tras unirse". Mirchandani sabe de lo que habla. Solo falta que le permitan llevar a la práctica toda la teoría.

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