Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Maxi Barrera Entrenador del Atlético Paso

Maxi Barrera: "Tuvimos toda la presión del mundo y pudimos ser campeones"

El equipo palmero logró el domingo su segundo ascenso a la cuarta categoría del fútbol nacional. Un regreso para seguir creciendo desde ese nivel.

Maxi Barrera, en la fiesta del ascenso del Atlético Paso.

Maxi Barrera, en la fiesta del ascenso del Atlético Paso. / Óscar Simón

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Julio Ruiz

Julio Ruiz

Santa Cruz de Tenerife

El Atlético Paso conquistó el pasado domingo el único objetivo que se había marcado en el comienzo de la temporada. Consiguió el ascenso a Segunda RFEF y, además, lo hizo como campeón de Tercera al superar al San Fernando por un punto en el cierre del calendario. Esa corta ventaja convirtió la fecha definitiva en un pulso entre dos. El equipo palmero visitó al Herbania sabiendo que un triunfo le iba a asegurar el éxito, pero también que le iba a valer el mismo resultado que lograra la escuadra grancanaria en la casa del Mensajero. Al final, los verdinegros empataron en Fuerteventura (1-1) y el Sanfer cayó en el Silvestre Carrillo (1-0).

Con el soporte de la empresa Never Say Never, fundada en 2018 por Andrés Iniesta, con Lluís Planagumá y Jony Vega en la dirección deportiva y con Maxi Barrera (Gran Canaria, 1982) en el puesto de entrenador, el Atlético Paso vuelve a una categoría a la que subió por primera vez en 2022 y en la que compitió desde la 22/23 a la 24/25. La idea es "corregir errores del pasado" y afianzar al club en el cuarto nivel, apunta el técnico

¿Cómo vivió la jornada definitiva sabiendo que también les afectaba el resultado del partido entre Mensajero y San Fernando?

Nosotros queríamos ganar para no tener que fijarnos en lo que estaba ocurriendo en el Carrillo, pero sí es verdad que cuando vimos que íbamos 1-1 y nos estábamos acercando al final, nos empezó a interesar más lo que estaba pasando en el otro partido. Cuando nos dijeron que había marcado el Mensajero y que había acabado en 1-0, fue una fiesta, una locura.

¿Cómo le fue llegando la información durante el partido?

Todo el mundo estaba pendiente. Nos iban pasando datos, la afición cantaba goles en la grada... El delegado estaba conectado y nos iba dando una información veraz.

¿Llegó a pensar en el peor desenlace, en la necesidad de tener que participar en el playoff?

Uno visualiza todas las situaciones e intenta transmitir al futbolista lo que puede pasar y cómo reaccionar. Sabíamos que dependíamos de nosotros para ser campeones, pero también que podía pasar que no lo consiguiéramos y que nos podía quedar una liguilla que tendríamos que afrontar. No podíamos quemas todos los cartuchos con el campeonato y pensar que lo otro iba a ser un desastre.

¿La promoción habría sido una carga demasiado pesada?

Teniendo la opción de ser campeones, habría sido una decepción tremenda y un golpe duro para el grupo. Tampoco sabemos si lo habríamos sabido gestionar bien.

Porque da la impresión de que el Atlético Paso llegó muy justo al final. En las seis últimas jornadas, solo logró un triunfo. ¿Qué pasó?

Estuvimos en la misma tónica de otros equipos de la categoría. Exceptuando al Mensajero, los cinco primeros clasificados consiguieron muy pocas victorias en las seis últimas jornadas. Nosotros mantuvimos un nivel muy alto durante toda la temporada. Pero al final te juegas demasiado y hubo un montón de duelos directos que se saldaron con empates. Creo que estuvimos en la misma línea que los equipos de la zona de playoff.

¿Cómo llevaron la exigencia de ser los principales favoritos?

Nunca escondimos el objetivo de ascender a Segunda RFEF. Éramos dos descendidos, nosotros y el Yaiza, y creo que ellos no tuvieron nuestra presión. Tuvimos toda la presión del mundo. Se pensaba que si no éramos campeones, iba a ser un fracaso, aunque yo no lo veía así. Pero aguantamos y supimos jugar con esa presión. Los futbolistas fueron unos profesionales maravillosos. Fuimos campeones con esa presión extra que no tuvo ningún otro equipo de Tercera RFEF.

El Atlético Paso anunció su incorporación al club en febrero de 2025, con el equipo todavía en Segunda RFEF. Llegó para trabajar con la dirección deportiva y pasar luego al banquillo. ¿Fue una ventaja tener tanto margen de maniobra para preparar este curso?

Fue una ventaja porque tuvimos que afrontar mucho trabajo. Si no me equivoco, hicimos 22 fichajes, que es una plantilla totalmente nueva. Fue una ventaja a nivel estructural pero también sabíamos que teníamos que realizar un trabajo titánico para conjuntar todas las piezas en tan poco tiempo y empezar a competir.

¿Cómo fue tener al lado a Jony Vega para elegir los fichajes?

Es un gran conocedor del fútbol.Jony tiene una cartera muy amplia de jugadores. Sabe mucho de futbolistas y tiene muy claro lo que le hace falta a un equipo. Trabajó de forma espectacular en todos los sentidos. En ese aspecto estamos coordinadas por Lluís Planagumá, que realizó una labor enorme.

Todo, con el soporte de NSN.

Así es.Never Say Never (NSN) sigue siendo propietaria del Atlético Paso en un porcentaje.

Todavía es pronto, pero se supone que ya tendrán una idea de lo que esperan de la 2026/27.

Lo principal será corregir los errores del pasado que llevaron al equipo a descender a Tercera. Intentaremos montar una estructura más sólida y más fuerte para afianzar al Atlético Paso en Segunda RFEF. Para ello habrá que trabajar mucho en la estructura, profesionalizar ciertos apartados del club y contratar futbolistas.

¿Será una plantilla muy diferente a la del ascenso?

Hay futbolistas de esta plantilla que nos servirán en Segunda RFEF. Esa es mi opinión como entrenador. Pero es cierto que la parte de confección de la plantilla corre más a cargo de Jony y de Lluís, que son los responsables de esa faceta. Mi parcela es otra. Pero sé que ellos comparta la idea que tengo de que sí hay futbolistas que nos valen para competir en la nueva categoría. Tendremos que reforzar ciertas posiciones con gente con más experiencia en Segunda RFEF.

Se trata de su segunda etapa en el Atlético Paso. Ya fue su entrenador en la temporada 19/20, en Tercera. Parece que ha encajado bien en la familia verdinegra.

Es un lugar en el que siempre me han mostrado cariño, admiración y respeto, y cuando un entrenador tiene esas tres cosas, puede trabajar de una manera mucho más tranquila. Aquí siempre me han demostrado que me quieren y confían en lo que hago. Si un entrenador tiene todo eso, es mucho más feliz, y en El Paso lo soy.

Por cierto, nada de vacaciones.

Nos queda la final de la Copa Heliodoro ante el Añaza.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents