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El Cisneros La Laguna, a por la Superliga con la sonrisa de Víctor Andreu

El cuadro lagunero abre este sábado (16:00) en el Ríos Tejera la ronda de cuartos ante el Manacor

En su primer año en España, el cubano se ha erigido como uno de los mejores receptores de la Liga

Víctor Andreu, del Cisneros La Laguna.

Víctor Andreu, del Cisneros La Laguna. / María Pisaca

Luisfer Cabeza

Luisfer Cabeza

Santa Cruz de Tenerife

Con la sonrisa, y la ambición de Víctor Andreu. El Cisneros La Laguna arranca este sábado (16:00, Juan Ríos Tejera) la serie de cuartos de final del playoff por el título de Superliga Masculina. El cuadro tinerfeño, quinto en la fase regular del campeonato y semifinalista de la Copa del Rey, se mide al Manacor, cuarto en la tabla y campeón de la cita copera (actual equipo del tinerfeño Carlos Nieves), en una eliminatoria de altísimo nivel en la que la entidad balear cuenta con el factor pista a favor. En un cruce al mejor de tres, el segundo partido se jugará en Manacor y el tercero, si hiciese falta, también.

A la cita llega el equipo de Miguel Rivera con el aval de su excelente desempeño durante el curso (el quinto puesto es su mejor clasificación histórica en la élite) y el impulso de su buena actuación en Copa. En las filas colegiales ha destacado esta temporada el gigante de dos metros Víctor Andreu Ramón Flores. Víctor Andreu, de 24 años y natural de Camagüey (Cuba), se ha consolidado como uno de los mejores receptores del campeonato en su primera experiencia en España.

Andreu, a contrarreloj

Antes de su desembarco en la Superliga estuvo en Bulgaria, Albania, Portugal y China. Andreu relata con sorprendente naturalidad su trayectoria. Incluso sonríe (aunque con algo de alivio) al recordar sus primeras semanas en Tenerife. Llegó apenas unos días antes de que comenzase el curso al retrasarse los trámites para la aprobación de su visado y tuvo que adaptarse en tiempo récord. Ahora va volando porque, aunque el proceso fue «difícil», la complicidad del entrenador, el cuerpo técnico y sus compañeros agilizaron el proceso. «Todo el mundo me ha ayudado a acoplarme rápido», celebra agradecido.

En Tenerife el idioma no ha sido un problema, tampoco el clima ni la idiosincrasia, fue más bien el juego. «He tenido que aprender mucho de la forma de jugar de los europeos porque es muy diferente a la de los asiáticos. He tenido que adaptarme a esa picardía de juego. Por ejemplo, que no se trata de darle duro a la pelota todo el tiempo, hay momentos en los que hay que tirar una finta. En la recepción también, aquí se juega un voleibol más estudiado, más rápido, sí. Esa fue mi complicación adaptarme, pero bueno, aquí estamos», explica un deportista que se define como un «aprendiz eterno».

Aprovechar la oportunidad

Andreu, con contrato de deportista profesional, firma año a año y regresa a La Habana al término de cada temporada. Lejos de su familia la mayor parte del tiempo y siempre «peleando y creciendo» porque «no hay de otra». Empezó en el vóley con diez años porque antes había probado el fútbol, lo deportes de contacto y el atletismo. Con 15 ya estaba en la selección nacional y con 20 dio el salto a la élite.

Ahora afronta su primer playoff de Superliga con la máxima ambición. «Yo vengo de un sitio en el que las oportunidades son escasas y hay que aprovecharlas al máximo. Mi objetivo es llegar siempre al final, a la final, e ir mejorando cada día. Como grupo, nos pusimos el objetivo de estar entre los cinco primeros y ahora quiero ganar la Liga. Sé que es una cosa muy difícil porque hay buenos jugadores y equipos, pero yo trabajo para eso. No solo es la palabra», sostiene.

Nacho Roberts, del Cisneros.

Nacho Roberts, del Cisneros. / María Pisaca

Roberts destaca la ilusión

Más veterano que Andreu (por edad y por trayectoria en el Cisneros) es Nacho Roberts. El colocador destaca la «ilusión» con la que el vestuario afronta la batalla de los cuartos de final. «Estamos tranquilos por todo el trabajo que hemos hecho durante la temporada y la verdad es que nos encontramos donde queríamos. Yo creo que este ha sido el año con mayor regularidad en los resultados. Una quinta posición en la fase regular, que es la primera vez que lo conseguimos en estos tres años», reflexiona.

La clave del crecimiento del cuadro colegial pasa, según el argentino, por la profundidad de la rotación. «Este es el primer año donde tenemos un equipo largo. Hay mucha competencia y eso se ve en el día a día. Es algo que te hace muchísimo más fácil el trabajo durante toda la temporada, que al final se termina haciendo larga. Se demostró con Teruel en el último partido de la Liga. En el tie-break entraron los del banquillo y terminaron ganando el partido», insiste.

Roberts, asimismo, destaca el «aprendizaje» de la experiencia copera en Valencia. «Se demostró que le podemos jugar de igual a igual a cualquiera. En cuartos de final le ganamos al Soria, que terminó segundo en la fase regular y muy cerca del primero. En semifinales se nos escapó un partido muy parejo con Melilla. La realidad es que estuvimos a medio paso de estar en una final de Copa», recuerda para apuntar al camino a seguir.

Miguel Rivera (i), junto a Tomy López, presidente del CD Cisneros.

Miguel Rivera (i), junto a Tomy López, presidente del CD Cisneros. / María Pisaca

Rivera no se siente inferior

«No me gusta hablar de favoritos en estos partidos», se apresura a matizar el entrenador Miguel Rivera al ser cuestionado por la teórica superioridad del Manacor. «El favorito es el que acaba ganando. Se tratará de eso y queremos ser nosotros. No nos sentimos en inferioridad bajo ningún concepto. Es verdad que ellos tienen el factor cancha a favor, pero este formato de playoff nos da la oportunidad de jugar el primer partido en casa y tratar de levar la eliminatoria para allá con ventaja», analiza el preparador.

Rivera continúa reconociendo que, en la clasificación, su equipo sí que está «un paso por detrás». «Pero en el playoff eso solo cuenta para determinar el factor cancha. Esto son dos o tres partidos, ojalá caigan de nuestro lado y merezcamos estar en las semifinales, que es nuestro objetivo ahora mismo».

Con todo, este Cisneros no se pone «ningún límite». «Esa es un poco la mentalidad con la que estamos trabajando durante todas estas dos semanas desde que acabó la liga regular y durante el parón por Semana Santa. Hemos tenido estas dos semanas para preparar este primer partido como una final, lo que realmente. Queremos llevar la eliminatoria a Manacor con ventaja y para eso es fundamental este primer partido del sábado», asegura el técnico antes de lanzar uno de los factores diferenciales de la contienda. «El Manacor es uno de los equipos que mejor saca del campeonato, pero nosotros tenemos en contraposición a una de las mejores líneas de recepción. Con lo cual, en esa guerra entre el saque y la recepción puede estar la clave de la eliminatoria».

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