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Béisbol

“Superarlo es imposible”… pero los Marlins ya arrasan: el campeón vuelve a asustar en 2026

Después de un 2025 en el que no perdió un partido, el combinando portuense arranca la temporada dando una exhibición en Pamplona

El Tenerife Marlins celebra su séptima Copa del Rey.

El Tenerife Marlins celebra su séptima Copa del Rey. / RFEBS (Pablo Amiama)

Bruno Sánchez

Bruno Sánchez

Santa Cruz de Tenerife

«Nuestro objetivo es igualar lo que hicimos el año pasado». Con esa declaración de su mánager-jugador Richard Montiel, echa a andar el Tenerife Marlins Puerto de la Cruz una nueva temporada que, inevitablemente, parte desde una posición de privilegio: en lo más alto del béisbol nacional y con ambiciones renovadas en el plano internacional.

El campeón volvió a escena el pasado fin de semana con el inicio de la temporada 2026 de la División de Honor Oro, y lo hizo dejando claro que lo de los Marlins no fue flor de un día. En el marco del Spanish Opening Day, los vigentes campeones pusieron rumbo a Pamplona para medirse a Irabia Béisbol, despachando la doble jornada con una exhibición de principio a fin (8-0 y 17-1).

Ya en la Isla, Richard Montiel se toma un momento para atender a EL DÍA. Cuenta que los chicos, de vuelta en el avión a Los Rodeos, ya le iban soltando que «mañana [por ayer] necesitaban entrenar». Ese es el hambre que requiere el conjunto tinerfeño para darle continuidad a un 2025 irrepetible. Ahí está, en realidad, el gran reto que se pone por delante este equipo: construir, o mejor dicho, sostener, un grupo que viene de tocar la perfección.

Porque viene el combinado portuense de un 2025 que no admite matices. Fue, sencillamente, una temporada perfecta: triplete nacional e internacional –División de Honor Oro, Copa del Rey y la Baseball European Cup–, todo ello sin conocer la derrota. Una rareza casi irrepetible en el deporte moderno.

Comparable en cuanto a guarismos a equipos legendarios de otras disciplinas como los Bulls de Jordan o el Arsenal de los Invencibles, Montiel baja la grandeza de los suyos al terreno de lo concreto y, en la previa del estreno en Pamplona, resume que su mensaje fue el de «no cambiar nada, seguir en la misma línea y con el mismo enfoque». Ahí está la base del proyecto 2026, la continuidad como columna vertebral; simplemente, replicar lo que ya funcionó.

Aunque no esconde los contratiempos en la preparación –«ha sido una pretemporada un poco corta porque muchos chicos llegaron tarde», admite–, destaca el referente portuense que el grupo respondió bien, que aterrizaron «en buena forma» y con el chip ya puesto para competir desde el primer día.

¿Cómo sostener la motivación cuando ya se ha tocado techo? A los Marlins les asoma ese viejo dilema: gestionar el éxito, que no es poca cosa. «Nosotros estamos mentalizados en tratar de ganar todas las competiciones», asegura Montiel, aunque enseguida aterriza la euforia: «El año pasado fue un año increíble. No hay posibilidades de superarlo; ¿de igualarlo? Puede ser».

Esa dualidad –ambición con los pies en el suelo– marca el discurso del mejor entrenador de béisbol 2025 –reconocido por la RFEBS–. Insiste en «trabajar duro». El listón, como él mismo admite, está «en lo más alto». Y justo por eso, la exigencia de puertas adentro no se afloja ni un centímetro.

Es pronto para saber si a los chicos del Marlins se les ha apagado el hambre. Por lo visto en el debut, da la sensación de que no han bajado ni un gramo la intensidad. «Wow, siguen con la misma mentalidad», soltó Montiel en el avión de regreso a la Isla después de que los propios jugadores le pidieran entrenar al día siguiente.

La novedad europea

Esa mentalidad es, seguramente, el mayor capital del equipo norteño. Más allá del talento o la pizarra, hay una cultura de trabajo que no se negocia. Y, claro, el contexto europeo aprieta un poco más. «Europa este año es más fuerte», avisa Montiel. Se refiere a la participación del Marlins en la primera edición de la Baseball Champions League Europa: estreno en Rotterdam, delante de rivales como Hidenheim Heideköpfe, Neptunus Rotterdam y Nettuno 1945. Nada que ver con lo de casa.

Avisa el timonel-jugador que el listón este año sube un peldaño más. En comparación con la Baseball European Cup 2025 –donde fueron campeones invictos–, el técnico admite que el nivel de esta nueva competición «va a ser mucho más alto».

En cuanto a la plantilla del Marlins 2026, pocos retoques. Solo dos caras nuevas: David Arza, jugador de cuadro llegado desde Pamplona, y el lanzador Gillian Warnet. «Son chicos de bastante nivel que nos van a ayudar bastante», apunta Montiel.

La primera gran prueba

Lo del otro día se trata de un inicio que marca el tono. La doble victoria en Pamplona manda el aviso al resto de la liga de que los tinerfeños siguen siendo el rival a batir. Solo una carrera encajada, con un pitcheo sobresaliente, y un equipo que se pareció muchísimo al del año pasado. Montiel, eso sí, no se deja llevar. La mirada, en lo que viene: el duelo ante el Sant Boi, en Barcelona, este fin de semana.

Ese sí que será un buen termómetro para medir en qué punto de cocción se encuentran estos Marlins. El cinco veces mejor bateador de la liga admite que se trata de un duelo especial, un clásico. «Los últimos años se ha vuelto una rivalidad entre nosotros. Sabemos que ellos allá no ponen nada fácil», exterioriza. Y el objetivo, claro, es «buscar esas dos victorias».

El Tenerife Marlins Puerto de la Cruz encara la temporada 2026 con el reto de competir contra sus rivales… y contra su propio pasado. Lo cierto es que ya tocaron techo. Y aun así, siguen con ganas de escalar. «Superarlo va a ser imposible, pero igualarlo sí», repite Montiel.

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