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Asaltamontes Female

Cuando correr juntas cambia las reglas del juego

Tenerife se convierte este fin de semana en punto de encuentro para decenas de mujeres que corren, caminan y comparten montaña en Garachico y en las faldas del Teide, dentro de un movimiento pensado para ellas, que nació casi por casualidad y hoy es internacional

Aroa Sío, fundadora de Asaltamontes Female, durante la charla previa el entreno de ayer en Garachico. | JORDI DE LA FUENTE

Aroa Sío, fundadora de Asaltamontes Female, durante la charla previa el entreno de ayer en Garachico. | JORDI DE LA FUENTE

El Día

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Santa Cruz de Tenerife

Si este fin de semana alguien se cruza en Garachico o en las faldas del Teide con un grupo de mujeres corriendo, caminando, bastones en mano, riendo, charlando o simplemente respirando montaña, no es casualidad. Es Asaltamontes Female. Y detrás de todo está Aroa Sío, corredora gallega, profesional del trail, y agitadora de conciencias que en 2022 decidió que ya estaba bien de que el trail siguiera siendo, en muchos sitios, territorio casi exclusivo de hombres.

Asociación sin ánimo de lucro dedicada a fomentar la participación de las mujeres en el trail running, Asaltamontes Female nace casi sin querer, «de la forma más tonta». Llevaba Sío años viendo lo mismo. Salidas de carreras llenas de hombres y muy pocas mujeres. Un día tiró de redes sociales y lanzó una invitación sin saber muy bien qué iba a pasar. La propuesta consistía en quedar para entrenar por la montaña, sin competir, sin presión, adaptándose a los ritmos, simplemente para disfrutar. No tomó lista y tampoco pidió inscripción. Aquel domingo aparecieron 40 mujeres. «Flipé», dice Aroa al recordarlo. Y flipó todavía más cuando se dio cuenta de que ese mismo día había «un trail en el pueblo de al lado y una media maratón» en su ciudad. Aun así, allí estaban.

Dos semanas después la escena se repitió. Y esta vez, como buena gallega, puntualiza que no llovía normal: «Llovía a chuzos». ¿Resultado? 80 mujeres entrenando juntas. Algo estaba pasando.

«La bola empezó a crecer» a partir de ahí. Primero un grupo de WhatsApp. Luego más quedadas. Luego mujeres que escribían diciendo que «no se habían enterado», otras que «querían repetir». Tenía claro Aroa que el grupo no debía depender solo de ella, porque su vida como corredora profesional la llevaba de un sitio a otro. California, Madeira, donde tocara.

Ahí aparece Arantxa, mujer hiperactiva en el grupo, siempre animando y proponiendo planes, y a la postre pieza capital en el proyecto. Aroa le escribió en privado para proponerle ser la «capitana» del grupo. Con el tiempo, no solo se convirtió en eso, sino en cofundadora de Asaltamontes Female… y también en su nutricionista personal. Cosas que pasan cuando las cosas se hacen desde lo humano.

Desde Vigo, el proyecto empezó a replicarse en otros puntos de España. Bilbao. Ibiza. Quedadas simultáneas. Todo gratuito. Todo con avituallamiento final. Y sin darse cuenta, Asaltamontes pasó de ser una idea local a una red enorme.

Hoy, el proyecto está presente en 43 ciudades de 11 países, con 36 ciudades solo en España, cada una con su grupo de WhatsApp y su dinámica propia. Tanto ruido han hecho que incluso UTMB –paraguas para todo un ecosistema de trail running que incluye, por ejemplo, la carrera de ultramaratón de montaña más prestigiosa y competitiva del mundo, la de Chamonix– se ha puesto en contacto con ellas para colaborar el 8 de marzo. Adelanta Sio que la Isla también tendrá su quedada del 8M, con apoyo directo de la Bluetrail.

Pero, ¿por qué Tenerife para este fin de semana? «Dejando a un lado el clima» lo que le convenció fue el recorrido. Ya había corrido aquí cuando la Bluetrail fue Campeonato de España. Quería hacer un campus en una isla. Había estado en casi todas, pero Tenerife siempre le tiraba. Así que habló con Fernando Ordónez, director de la Bluetrail, y la idea empezó a coger forma. Y dentro de la Isla, Garachico ha sido el cuartel general perfecto. «Me flipa, es precioso», reconoce Aroa, que nunca había estado allí, aunque sí conocía otras zonas de la isla.

El programa de este fin de semana no es precisamente suave. La idea es activar el cuerpo, disfrutar y aprender. La salida nocturna de ayer en la Isla Baja fue de 5,5 kilómetros, saliendo desde el alojamiento de Trevejo, recorriendo la costa y el interior del pueblo, con charla previa incluida. Hoy toca Teide. Y mañana, técnica de bastones también en Garachico y una clase de fuerza en la plaza del Ayuntamiento. Todo pensado para que las participantes se lleven algo más que kilómetros en las piernas.

Cuando se le pregunta por qué siguen siendo menos las mujeres en el trail, Aroa no duda en que la primera barrera es «mental». «¿A dónde voy yo con mi edad?», es la frase que más escucha. Y siempre responde con el mismo ejemplo, su madre, que «empezó con 60 años y jamás había hecho deporte», dice, subrayando lo de jamás. Hoy su madre camina y corre por la montaña. Y ese ejemplo, real y cercano, rompe muchos esquemas.

Otra barrera igual de imponente es la falta de compañía. Muchas mujeres no se sienten cómodas entrenando con grupos de hombres, ya sea por ritmo, por inseguridad o por experiencias pasadas. «Hay mujeres que han sufrido maltrato o agresiones y salir a la montaña con hombres les genera rechazo», explica Aroa. Asaltamontes Female nace también como «espacio seguro». Los datos avalan su impacto. En Galicia, la participación femenina en trails ha pasado de un 10% a un 35% en solo dos años. En Vigo, el grupo original cuenta con 300 mujeres activas, escribiendo y organizándose a diario.

En redes sociales, Asaltamontes Female sigue una línea muy clara. No se trata de enseñar hazañas imposibles, ni tiradas de 80 kilómetros, ni ultras de 150. Eso, dice Aroa, puede ser inspirador… pero también desmotivador. Prefiere mostrar a su madre, a mujeres anónimas, a vecinas que empezaron con 40 años. «Si ella puede, yo puedo», es la idea que quiere transmitir. Por eso Aroa apenas aparece en el Instagram del proyecto. Quiere que las protagonistas sean las mujeres reales, las de carne y hueso.

Uno de los ejes del éxito de Asaltamontes está en cómo se plantean los entrenamientos. En cada salida se organizan varios grupos. Uno corriendo, otro alternando correr y caminar, y otro solo caminando. Aroa suele ir con el grupo que corre, Arantxa cierra con el último, y otra compañera se queda en medio. Si alguien baja el ritmo, automáticamente se engancha a otro grupo. Nadie se queda sola. Y lo mejor es «ver la evolución. Mujeres que empezaron caminando y ahora ya corren tramos». Mujeres que «descubren que sí pueden».

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