Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Deporte canario

De Tenerife a Filipinas: Orian Díaz, el gimnasta que se fija en Rayderley Zapata, aspira a la final en el Mundial

El gimnasta isleño llega a Filipinas con la convicción de haber cumplido un plan de trabajo de superatleta

Orian Díaz, con los colores de España, durante una de sus actuaciones más destacadas del año.

Orian Díaz, con los colores de España, durante una de sus actuaciones más destacadas del año. / El Día

El Día

El Día

Santa Cruz de Tenerife

El gimnasta tinerfeño Orian Díaz, integrante del Centro de Alto Rendimiento de Madrid, encara esta semana –con debut este jueves– su participación en el Mundial Junior de Filipinas 2025 en uno de los tramos más sobresalientes de su incipiente pero fulgurante carrera. A sus 18 años «recién cumplidos» –como él recalca–, el deportista formado en el Club Gimnástico Arafoya asoma como una de las joyas de la gimnasia española después de su brillante papel en el Campeonato de España 2025, donde se colgó tres oros y un bronce.

Una cosecha que, sumada a su clasificación para el Mundial, refrenda una evolución coherente –y sostenida–, forjada a base de una planificación y una carga de trabajo diaria solo al alcance de un superatleta.

Díaz se somete a una rutina de entrenamiento que muy pocos deportistas de su generación serían capaces de asumir. Entrena a diario con dobles sesiones –salvo los jueves por la tarde y los sábados por la mañana–, repartidas en tres horas matutinas y otras tres vespertinas. Apunta que la preparación para el Mundial ha sido «bastante dura» y que, pese a ello, intenta «disfrutar lo más que puede, porque al final es lo que le gusta».

Fue, su billete para la cita planetaria, un objetivo trazado desde el primer día. El propio gimnasta subraya que, en cuanto supo que habría un Campeonato del Mundo, no tuvo dudas sobre cuál debía ser el gran propósito del curso. «Tenía en mente que ese iba a ser mi objetivo y que me tenía que clasificar», apunta.

El gimnasta tinerfeño, en plena acción.

El gimnasta tinerfeño, en plena acción. / El Día

La Federación Española de Gimnasia diseñó un sistema de tres controles clasificatorios, en los que contaban los dos mejores resultados del all around –una competición en la que los atletas participan en todas las pruebas disponibles– para acceder a la cita mundialista. Orian, con una gran regularidad, se ganó su plaza para representar a España en Filipinas y se reivindicó como uno de los talentos más prometedores del país.

Un 2025 de consagración

Antes de poner rumbo a Manila, el joven gimnasta rubricó una de las actuaciones más sobresalientes de su carrera en el Campeonato de España de Gimnasia 2025, donde se coronó en tres aparatos y añadió un bronce a su brillante botín.

Para Díaz, enfundarse los colores de España trasciende lo meramente deportivo –«siempre ha sido mi sueño», recalca–. A sus 18 años, la carga de representar a Canarias en un Mundial cobra especial significado en un Archipiélago cuya cultura gimnástica ha ido ganando músculo en los últimos tiempos, con figuras como Rayderley Zapata, a quien el propio Orian señala como una de sus mayores influencias –junto al legendario Kōhei Uchimura, icono de la gimnasia mundial–. Sobre este último, expone que ha sido «uno de los mejores de la historia», mientras que de Zapata admira «la rabia, las ganas y la facilidad con la que hace el ejercicio completo».

El salto a sénior

El Mundial de Filipinas marcará el cierre de una etapa y, simultáneamente, la antesala de una transición todavía más importante, su paso a la categoría sénior. Sobre este cambio, Díaz reconoce que el salto será exigente, aunque no lo vive con temor. Como él mismo indica, «vértigo no, pero tienes que tener en mente que va a ser diferente».

En esta nueva etapa deberá competir contra gimnastas que han sido referentes para él desde la infancia. Aun así, confía en su capacidad de adaptación, señalando que, con motivación, la transición se le «hará más sencilla».

Acude el gimnasta tinerfeño a Filipinas con el objetivo de colarse en la final all around, la prueba que congrega los seis aparatos. Pero su ambición no se detiene ahí. Más allá del Mundial, Díaz ya proyecta su salto a la categoría sénior y con metas concretas. Entre ellas, la de integrarse en el equipo nacional absoluto y medirse en escenarios de primera línea como Europeos y Mundiales. A largo plazo, no titubea al poner en palabras el anhelo compartido por toda una disciplina: alcanzar unos Juegos Olímpicos, «lo más grande».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents