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Fútbol regional

El CD Santa Úrsula resucita en la Segunda Regional

El Listán Santa Úrsula, heredero del histórico club norteño, inicia desde las catacumbas su camino de regreso a la primera línea del fútbol canario

Plantel del Listán Santa Úrsula, en el Argelio Tabares.

Plantel del Listán Santa Úrsula, en el Argelio Tabares. / CD Listán Santa Úrsula

Bruno Sánchez

Bruno Sánchez

Santa Cruz de Tenerife

Resistir para perdurar. Pocas entidades pueden presumir de haber escapado de su propia extinción. Tal es el caso del Santa Úrsula –hoy renacido como Listán Santa Úrsula, un club que se negó a claudicar incluso cuando todo a su alrededor se desplomó. Lo que fue una institución referente en la última década de la Tercera División, faro futbolístico del Norte de Tenerife y emblema del municipio, quedó, de pronto, huérfano de escudo, de colores, de estadio y, sobre todo, de categoría. De la Tercera a la Segunda Regional, el último peldaño del balompié nacional. Una caída al abismo.

Después de la absorción del CD Santa Úrsula por parte del Real Unión de Tenerife, dejó este verano un poso amargo en el municipio norteño. Prácticamente la totalidad del plantel regional del antiguo club puso rumbo a La Salud, y el Norte de la Isla se quedó huérfano –sin representación alguna en la Tercera RFEF–. Empero, un puñado de irreductibles se negó a firmar el epílogo de una historia forjada durante cinco décadas. «La idea era crear un club nuevo, echar una mano en lo que se pudiera y que Santa Úrsula tuviera un representativo, aunque fuera empezando desde abajo», relata Josué Pérez, técnico del desaparecido equipo en Tercera y actual entrenador del renacer blanquirrojo.

Un contraste abismal

Hoy, tres meses después de aquel terremoto institucional, el Listán Santa Úrsula lidera –empatado a puntos con el San Miguel B– la Segunda Regional. Ha pasado de enfrentarse a Las Palmas Atlético, Marino o Mensajero, a medirse al Once Piratas, San Diego o Sanse.

Josué Pérez conoce bien la casa. Lleva tres años vinculado al club, primero con el filial, luego en Tercera División y ahora en este renacimiento. Ha visto demasiado como para rendirse. «Al principio –recuerda–, como ya había renovado directamente con el Santa Úrsula para Tercera, no escuché ninguna oferta. Al final, cuando salió la noticia –de la absorción–, sí es verdad que tuve alguna que otra novia a última hora, pero el Santa Úrsula fue el equipo que apostó por mí y me dio la oportunidad». Decidió el técnico isleño acompañar al proyecto aunque ello supusiera empezar desde la categoría más baja del fútbol español. «Tenía que poner mi granito de arena para devolver al club donde se merece estar», verbaliza.

También recuerda que el proyecto echó a andar con el reloj en contra. «Empezamos tarde, y la expectativa era simplemente hacer un equipo lo más competitivo posible. No sabíamos cómo iba a ir, pero el inicio está siendo mejor de lo esperado», exterioriza. Su equipo colidera el Grupo 3 –de apenas 12 equipos– tras un arranque casi inmaculado –solo ha concedido una derrota–.

Formación inicial del CD Listán Santa Úrsula.

Formación inicial del CD Listán Santa Úrsula. / CD Listán Santa Úrsula

A pesar de todo –y en ese todo se engloban tanto el fulgurante arranque como el cartel de favorito que inevitablemente acompaña a un club como el Santa Úrsula en la mencionada categoría–, el técnico mantiene los pies en el suelo. En parte, porque solo el primero del grupo obtiene el ascenso directo. Por ello, el estratega norteño prefiere centrarse en «mejorar cada semana y en llegar al parón de diciembre en la mejor posición posible».

El Listán Santa Úrsula se levanta sobre los restos del antiguo filial. «La base es el B del año pasado», explica Pérez, «más algunos chicos que estaban en División de Honor Juvenil y otros que regresaron porque querían aportar». A este núcleo se le suman dos futbolistas del antiguo plantel de Tercera que decidieron quedarse.

En definitiva, una plantilla comprometida que quiere devolver a la entidad blanquirroja al lugar que le pertenece. Algo que se percibe en cada sesión. «Tengo todos los días 25 chicos entrenando. Hay seis o siete que se quedan fuera de la convocatoria y aun así vienen a entrenar», subraya Pérez en este sentido. «Muy pocos equipos estarán entrenando como nosotros. No lo digo por la metodología, sino por la actitud», añade.

Una afición herida

El ambiente en las gradas del Argelio Tabares, reconoce el entrenador, se ha resentido. «Este año el apoyo es muy pequeño, apenas las novias, familiares, gente de la directiva y algún abonado», detalla. Y lo comprende: «Es normal. Pasas de estar en Tercera, con rivales de nivel, a jugar en Segunda Regional. La gente necesita tiempo para volver a creer».

Pese al silencio oficial de la directiva –«De momento no haremos declaraciones», se limitan a exteriorizar–, persiste todavía un ambiente enrarecido, cargado de cuentas pendientes. Las cicatrices siguen abiertas y pesan los desencuentros con quienes trasladaron el equipo a Santa Cruz. Sin embargo, el paso del tiempo –y, sobre todo, los buenos resultados– empiezan a ejercer de bálsamo.

Excelencia en la modestia

Aunque militen en la última categoría del fútbol español, la estructura del nuevo Santa Úrsula no ha renunciado al cuidado absoluto de cada detalle. Revela Josué Pérez, técnico del primer equipo blanquirrojo, que están contando con «los mismos privilegios» que el curso pasado en Tercera División. «Se lava la ropa, hay nevera en el vestuario, cafetera, bebidas energéticas, fruta… Son pequeños detalles que demuestran el compromiso de la directiva», destaca. Eso sí, el cuerpo técnico, que conserva el tándem conformado por Pérez y Dani Jiménez como segundo entrenador, se ha visto obligado a prescindir de figuras como el preparador físico y el entrenador de porteros, sacrificios dictados por las estrecheces presupuestarias que marca la nueva categoría.

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