Una hermandad de éxitos

Los tinerfeños Javier y Alejandro Huerta vencen en el Isla de Gran Canarias

Juntos hacen historia en el voley playa nacional

Alejandro y Javier Huerta, de izquierda a derecha, en el Challenge Isla de Gran Canaria |

Alejandro y Javier Huerta, de izquierda a derecha, en el Challenge Isla de Gran Canaria | / FEDERACIÓN CANARIA DE VOLEIBOL

Los hermanos Javier (27 años) y Alejandro Huerta (26 años), nacidos en Los Cristianos, se iniciaron en el voleibol de playa inspirados por su tío, Sixto Jiménez, quien destacó como jugador de voleibol y vóley playa, además de ocupar el cargo de seleccionador nacional. Su influencia fue determinante para que ambos se sintieran motivados a explorar esta disciplina. Desde su infancia, en los veranos, los hermanos acudían a la escuela de vóley playa organizada por el Ayuntamiento de Arona.

Los tinerfeños comenzaron a entrenar de manera continua con el objetivo de mejorar y competir en campeonatos tanto de la comunidad canaria como de la española. Progresivamente, fueron logrando algunos éxitos a nivel nacional, lo que les llevó a participar con la selección española de categorías inferiores en campeonatos de Europa y del Mundo Sub. Finalmente, la Federación Española de Voleibol llamó a la puerta de los hermanos para invitarles a formar parte de los programas de concentración permanente en Lorca. Desde entonces, han representado a España en competiciones internacionales y han continuado compitiendo a nivel nacional.

Javier y Alejandro Huerta se proclamaron vencedores de la cuarta edición del Challenge Beach Volley Cup Isla de Gran Canaria, evento celebrado desde el pasado jueves y finalizado el domingo, perteneciente al Circuito Nacional de Vóley Playa 2024 y puntuable tanto para el ranking nacional como internacional. «Nos encanta jugar aquí ya que contamos con el apoyo del público», declara Javier Huerta, el mayor de los hermanos. Esta es la segunda victoria consecutiva de los tinerfeños en el Challenge Isla de Gran Canaria. «Este año volvimos con la intención de disfrutar, competir al máximo y repetir el triunfo», comenta Javier. Por su parte, Alejandro destaca que «es un privilegio poder seguir jugando en casa». Además, aprovechó la ocasión para elogiar el trabajo de la Federación Canaria de Voleibol al afirmar que «siempre organizan eventos de alta calidad y cuidan cada detalle». El ambiente en la playa de Las Canteras fue «increíble» para Alejandro.

La pareja tinerfeña, que se impuso en la final en el torneo de Gran Canaria al dúo conformado por el venezolano Hernán Tovar y el valenciano Roberto Sanfélix con parciales de 21-19 y 21-1, declara, en palabras de Alejandro, que venían «con una fuerte preparación a nivel nacional». Uno de los objetivos primordiales de la temporada para los tinerfeños era «conquistar el torneo». No obstante, siempre con el «máximo respeto» hacia los rivales y esforzándose por desplegar «el mejor juego posible», ya que, de lo contrario, «pueden surgir sorpresas», aclara Javier. Para el otro hermano, Alejandro, el Challenge Beach Volley Cup Isla de Gran Canaria constituía una de sus «metas principales». «Éramos conscientes de que no sería una tarea sencilla y que tendríamos que esforzarnos al máximo para lograrlo. Trabajamos duro y conseguimos alzarnos con la victoria», concluye el tinerfeño.

Volver a unirse con un objetivo

No siempre los caminos de los hermanos estuvieron alineados en el ámbito deportivo. «Al principio, yo jugaba con mi primo Óscar, mientras que mi hermano jugaba con un amigo de la infancia llamado Hugo Rojas», explica Javier. «Después de algunos años, mi hermano y yo decidimos unir fuerzas y jugar juntos durante dos temporadas», detalla Javier. Posteriormente, se separaron otra vez para competir con diferentes compañeros hasta que hace un par de años, los hermanos Huerta se reunieron para participar en el circuito mundial absoluto, con el objetivo de «clasificarse para los Juegos Olímpicos». «Desde entonces, hemos estado compitiendo juntos», concluye Alejandro.

El mismo Alejandro ha sido campeón de España en categorías inferiores durante seis años consecutivos representando a Canarias. El éxito de los hermanos tinerfeños se atribuye en gran medida a la influencia de Sixto Jiménez, tío de los Huerta. «Sixto era muy profesional y nos entrenaba con la misma intensidad que a los jugadores adultos», explica Alejandro. «Fueron muchas horas de entrenamiento y la experiencia acumulada al participar en muchísimos torneos». Esta combinación de esfuerzo dedicado y la guía de un entrenador experimentado como Jiménez permitió a los hermanos mantenerse «un paso por delante» de los demás dentro de la arena.

Todo se queda en casa

Alejandro Huerta juega un rol «fundamental» en el éxito de Javier dentro de la disciplina del vóley playa. Mientras que para Alejandro, «es un verdadero lujo» poder compartir momentos tan especiales como la victoria en Gran Canaria con su hermano. El nexo entre los Huerta va más allá de lo estrictamente deportivo. «En este deporte, es esencial estar muy compenetrados y actuar como uno solo», explica Javier, quien añade que la «unión» ha sido la clave del éxito de ambos. A lo largo de unas carreras donde han vivido momentos únicos, los hermanos tinerfeños han logrado establecer un vínculo de confianza y comunicación «muy fuerte» según Alejandro. Por su parte, Alejandro Huerta explica las ventajas inherentes a su relación con su hermano: «Nos conocemos muy bien y eso es una ventaja tanto dentro como fuera de la cancha». Para el menor de los hermanos, lo mejor es que «todo se queda en casa». «Al final, compartimos los mismos resultados y experiencias, lo que fortalece nuestra unió aún más», concluye Alejandro.

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