El Cisneros Alter sienta las bases de su próximo proyecto

La entidad presidida por Tomy López confía en reponerse a la marcha de piezas clave como Macarro o Del Camen

Cerradas las incorporaciones de dos jugadores nacionales y una ‘repatriación’ que ilusiona

Tomy López, presidente del Cisneros Alter

Tomy López, presidente del Cisneros Alter / María Pisaca

La temporada del CV Cisneros Alter concluyó, de manera definitiva, el pasado 6 de abril. Aquella tarde, la escuadra dirigida por Matías Guidolin cayó ante Grupo Herce Soria en el segundo partido de playoff de cuartos de final por el título de Superliga Masculina. Los sorianos, que ya habían vencido en Tenerife en el primer partido, dieron así por concluida la serie (2-0) y, de paso, el curso 23/24 para el conjunto colegial.

Ahora, y a tres meses y medio de que arranque la próxima temporada (primera semana de octubre), en el Colegio se ha cumplido la consigna de hacer los deberes con tiempo de sobra. La plantilla está cerrada –salvo contratiempo– y las bases del proyecto 24/25 están establecidas. 

En la gestión del club han contado, en esta ventana de traspasos, con una gran ventaja en relación al verano de 2023: el tiempo. El Cisneros cerró el ascenso a finales de abril del año pasado. Para ese entonces, la mayoría de equipos de Superliga tenían cerradas sus plantillas. Llegaron tarde al mercado y las opciones eran muy reducidas. En el club reconocen que tuvieron «suerte» con jugadores como Macarro (que jugaba en Francia), Dovale (quiso salir de Rumanía) y Gabriel del Carmen (tenía un acuerdo de continuidad en el Cabo de Cruz Boiro gallego en caso de un hipotético ascenso que no se produjo). Por eso, afrontar este mercado con margen de maniobra ha facilitado, en gran medida, la planificación deportiva.

El problema de los cupos

Otra cuestión fundamental es la contratación de jugadores nacionales. La Federación Española obliga a los equipos a tener siempre en cancha a un mínimo de tres deportistas nacidos (o formados) en territorio español, una norma que muchos clubes consideran injusta y que, de hecho, es menos estricta en categoría femenina, en la que el cupo exigido es de dos jugadoras. Esta circunstancia dispara el coste de los profesionales que cumplen con el requisito y supone un hándicap importante para las entidades menos poderosas económicamente, como es el caso del Cisneros. Este verano, sin ir más lejos, el equipo presidido por Tomy López había alcanzado un acuerdo verbal con un jugador que acabó recibiendo una oferta de esas que no se pueden rechazar. Y no lo hizo, jugará en el Léleman Conqueridor. 

Así, en el capítulo novedades era fundamental suplir las salidas de Macarro y Del Carmen. En las oficinas del cuadro cisnerista han dividido la apuesta. Llegarán un jugador veterano –pero que sigue muy en forma– procedente del extranjero, un líbero al que consideran de rendimiento inmediato y, por último, una repatriación. Esta última, una incorporación en la que hay puestas muchas esperanzas en el presente y, sobre todo, a medio plazo.

La Challenge Cup, muy cerca

El billete para Europa está a punto. El Guaguas ocupará la única plaza española en la Champions, la primera competición continental. En la segunda, la CEV Cup, no habrá representación y, en la tercera, la Challenge Cup, debería competir el Cisneros. Lo haría junto a Herce Soria y Melilla, viéndose beneficiado por las renuncias de Almería y Teruel. La plaza no está garantizada al cien por cien, puesto que la comunicación formal -que llega a través de la Federación Española- no se ha producido, pero la inscripción está formalizada y debería concretarse durante los próximos días. 

El objetivo de la entidad es tratar de «estabilizar» los resultados que obtuvieron la temporada pasada. Los rivales cuentan, pero se considera que, dados los movimientos de piezas efectuados por la competencia, no habrá grandes variaciones. Guidolin contará con un elenco similar al del pasado curso en cuanto a rendimiento, aunque con algunos matices. Habrá más versatilidad en el juego, pero la rotación de cupos será más compleja y condicionará, en parte, la gestión del técnico argentino.

Los jóvenes talentos formados en el Colegio podrían ser la solución a la problemática de los cupos, pero quizá es demasiado pronto para ellos. El segundo equipo cerró la última temporada en Superliga 2 con unos resultados muy pobres, último clasificado y ninguna victoria. El balance que se hace de puertas para dentro no es negativo debido al aprendizaje acumulado, aunque en el club entienden que el salto es demasiado grande como para esperar rendimiento inmediato –incluso de los mejores jugadores, que sí trabajarán con la primera plantilla–.