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La estabilidad predomina en los banquillos

El único club tinerfeño que ha anunciado un cambio es el Marino: Tirado por Diego Montoya

Leandro Cabrera sigue al frente del Tenerife B.

Leandro Cabrera sigue al frente del Tenerife B. / CD TENERIFE

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Santa Cruz de Tenerife

Los representantes tinerfeños en la Tercera RFEF 23/24 avanzan en la configuración de sus plantillas partiendo, en la mayoría de los casos, de la continuidad de sus entrenadores. Solo se ha confirmado un cambio, el de Constantino Tirado por Diego Montoya en un Marino que sufrió para sellar la permanencia. La del club sureño no es una apuesta arriesgada, dado que el citado míster atesora un recorrido de once años en la entidad.

Sus vecinos del Ibarra repiten con Quico de Diego, cuya incorporación en el último tramo de la Liga 22/23 no impidió el descenso deportivo –el equipo continúa en Tercera RFEF por el aumento de participantes–, pero sí sirvió para levantar un título, el de la Copa Heliodoro, tras la final ganada ante el Santa Úrsula. El conjunto del municipio norteño fue dirigido por Rubén García, todo un veterano en el banquillo rojiblanco. Falta que el club confirme su presencia en el nuevo curso. De todos modos, el Santa Úrsula volverá a partir con el cartel de aspirante a estar un año más con los mejores.

Otro con largo recorrido en su equipo es Leandro Cabrera. En su caso, el Tenerife anunció hace varias semanas que permanecerá al frente de un filial que insistirá en su intención de subir de categoría.

En cuanto a los novatos, a los que se suman a la Tercera RFEF procedentes de Preferente, el camino a seguir ha sido el de la estabilidad. Tanto Adonay Martín como Antonio Luis se ganaron a pulso el derecho a continuar al frente del Buzanada y el Atlético Victoria, respectivamente. El primero, tras coronar una brillante campaña con el ascenso directo, al ganar la final de campeones de grupo, y el segundo, siguiendo una ruta más larga pero con la misma meta.

Estos seis clubes serán los únicos de la provincia tinerfeña en Tercera: los que ya estaban menos el Mensajero, que ascendió a la Segunda RFEF, y los dos ascendidos, Buzanada y Atlético Victoria.

Se notará la ausencia de equipos palmeros, dado que no subió ninguno de Preferente, regresó a la Segunda RFEF el Mensajero y no bajó el debutante Atlético Paso. La categoría se completa con seis conjuntos grancanarios –Las Palmas Atletico, Villa de Santa Brígida, San Mateo, Tamaraceite, Arucas y Teror–, tres de Lanzarote –UD Lanzarote, Unión Sur Yaiza y San Bartolomé– y otros tantos de Fuerteventura –Gran Tarajal, Unión Puerto y Herbania–.

Será una Tercera con 18 equipos y no de 16, después de que la Real Federación Española de Fútbol decidiera, en una reunión mantenida en mayo con los presidentes de las federaciones territoriales, la ampliación del número de participantes. Esta medida evitó los descensos del Ibarra y el Gran Tarajal, equipos situados en los puestos antepenúltimo y penúltimo de la clasificación del curso pasado.

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