Al Tenerife Clarinos se le escapó el triunfo en su primer encuentro como local de 2023. Las de Raquel Álvarez dieron la cara y estuvieron muy cerca de hacerse con la victoria llegando a estar 10 arriba a poco menos de tres minutos y medio para la conclusión (72-62), pero los nervios finales llevaron el partido a una prórroga donde las murcianas sentenciaron. Un parcial que llegó a ser de 4-21 sentenció a las moradas frente a un rival directo por la permanencia.

Álvarez, en un tiempo muerto. | | A.G.

El encuentro comenzó con nervios y los puntos sólo llegaban a base de tiros libres. Con Erika de Souza las visitantes comenzaran a hacer daño en el rebote ofensivo, a lo que se sumaban los triples de Bettencourt y Brcaninovic (7-17). Sólo un triple sobre la bocina de Sheppard mantuvo esa desventaja (15-25). Las de Raquel Álvarez comenzaron más entonadas el segundo asalto (21-27). El Clarinos continuaba subiendo su rendimiento en ataque y ocho puntos consecutivos de Izaskun García, más un triple de Raksanyi, terminaban por darle la vuelta al choque (42-41).

El intercambio de canastas presidió el arranque del tercer cuarto (49-51), pero un arreón final con acciones de Madden, Raksanyi y García enviaba el choque a su último acto con las moradas aún por delante (57-55). Los tiros libres de Palenikova mantenían a las locales por delante y sendos triples de Sheppard y Raksanyi igualaban el basketaverage de la ida (71-62). La ventaja llegó a ser de 10 (72-62), pero un 2-10 apretaba al máximo el marcador (74-72). Otro triple de Bettencourt, sumado a un libre de Contell puso el 76-76. Raksanyi no anotaba el último lanzamiento y el choque se fue a la prórroga.

Un 0-7 de salida para las murcianas sentenció a un Clarinos dominado por los nervios en el tiempo extra y limitado por una cuestionada labor arbitral en esos instantes finales. Las tinerfeñas volverán a jugar en el Santiago Martín la próxima jornada, recibiendo el sábado al Gernika.