La Isla Bonita arranca motores para acoger el próximo 15 de octubre la 48 edición del Rally Senderos de La Palma 2022. Tras la erupción del volcán Tajogaite tanto su fecha de celebración como su recorrido han sufrido modificaciones.  Revys Motorsport, con la ayuda de instituciones y patrocinadores, trabaja a destajo para que esta edición sea tan espectacular como las precedentes. 

Cartel 48 Rally Senderos de La Palma. E. D.

Puntuable en esta edición para el Campeonato Provincial de Santa Cruz de Tenerife y para el Campeonato de La Palma, la prueba de Revys Motorsport se ha plasmado sobre un formato 3x3. La organización, conjuntamente con las instituciones y patrocinadores, y a pesar de las dificultades que ha planteado la erupción del volcán, ha querido seguir apostando por esta icónica prueba.

El recorrido se celebrará íntegramente el sábado 15 de octubre con tres pruebas especiales que se llevarán a cabo en tres ocasiones. En primer lugar tendrá lugar el recorrido ‘Respira Puntagorda’, que con 6,07 km dará comienzo a las 9:10 horas, para repetirse de nuevo a las 12:25 y 15:40 horas.

Puntagorda

Puntagorda. E. D.

Cueva de Agua – Briesta

El tramo más largo de esta edición será el de ‘Cueva de Agua – Briesta’, con 15,5 kilómetros. Se disputará a las 9:55 horas, a las 13:10 y a las 16:25 horas.

Briesta. E. D.

Tijarafe Tradición Viva

Cerrará cada sección, y por tanto esta edición de la prueba la especial de ‘Tijarafe Tradición Viva’. Sus 7,4 kilómetros también serán determinantes a la hora de dar forma a la clasificación final del 48 Rally Senderos de La Palma. Los coches realizarán este recorrido a las 10:45 horas, a las 14:00 y a las 17:15 horas.

La Punta. E. D.

Además del efecto social, la erupción también ha tenido incidencia en el aspecto deportivo, motivo por el cual el ‘Senderos’ se ha visto obligado a salir de los habituales tramos cronometrados que se desarrollaban en el Valle de Aridane.

Desde Revys Motorsport se sigue trabajando en una de las citas más destacadas de los últimos años en Canarias, sin cesar en el empeño de que los motores sigan rugiendo, como lo hacen desde hace muchos años, en los alrededores del Valle de Aridane.