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Baloncesto Claudio García del Castillo Presidente del CDB Clarinos

Claudio García: "Llegué a temer por la salud del entrenador"

"Creo que el descenso no es justo, tal y como se demostró en los últimos partidos", afirma el directivo del club isleño

Claudio García del Castillo, en una plaza de La Laguna. María Pisaca

¿Considera que el descenso del Clarinos Tenerife es justo?

No lo es. Nuestra temporada ha sido irregular y con muchos problemas de todo tipo, como lesiones y jugadoras que se han desvinculado, la mayoría de ellas sin motivos justificados... Pero creo que el resultado final no fue justo, algo que se demostró en la imagen de los tres últimos partidos. El haber perdido un par de encuentros, algunos tontos, y otros cuando estábamos esperando para que el equipo se reconstruyera, es lo que ha provocado este descenso.

Megan Walker no llegó hasta después de la sexta jornada, y luego, con las fugas, tardaron un tanto en rearmar la plantilla. ¿Hubo mala planificación en la plantilla?

Evidentemente el club tiene su responsabilidad, pero no pienso que hubiera mala planificación. El problema de Walker fue que tuvo covid y la costó mucho salir de su país pese a que tuvo billete para tres o cuatro vuelos distintos.

Luego llegaría el paso al costado del entrenador, el nombramiento de Foncho Afonso como técnico, y apenas unas semanas después el regreso de Claudio... No parece la mejor fórmula para reconducir la situación...

Fue Claudio el que decidió apartarse por la situación que estaba viviendo, de estrés, agobio e impotencia... Lo hizo con el fin de buscar un revulsivo, y al final convenimos que la mejor solución era apostar por Foncho porque conocía perfectamente el club y la plantilla. Pero él, por unos temas personales, tuvo que dejarlo... Ahí analizamos si traer a alguien de fuera o bien mirar hacia a algún entrenador de la zona, y la solución pensamos que era la vuelta de Claudio, que ya se encontraba más recuperado.

A toro pasado, ¿no hubiera sido mejor traer a alguien de fuera?

Posiblemente la solución, en el momento que lo acabó cogiendo Foncho, hubiera sido traer a un entrenador de fuera, sí. Pero nunca se sabe lo que habría pasado. Esa incógnita siempre estará ahí, pero en ese instante se optó por lo que pensamos era mejor para el club.

¿Llegó a ver al equipo salvado?

Hubo dos momentos en los que sí. Primero cuando ganamos dos partidos seguidos fuera; y al final cuando también vencimos al Spar y al Valencia. Pero no pudo ser.

¿Cree que se ha alegrado mucha gente por este descenso?

Muchos no creo, pero algunos sí. La gran mayoría de la gente del baloncesto de aquí no, sobre todo por lo importante que es tener un equipo de baloncesto femenino en la máxima categoría. Ya luego hay seguidores negativos que el club tiene y que continuamente buscan cosas donde no hay con tal de torpedearnos. Esos seguro que se alegran. Fuera de la Isla no creo que ocurra. Como mucho, indiferencia.

Con toda la polémica que hubo en verano y luego la marcha de bastantes jugadoras, ¿cree que el Clarinos ha quedado como un club señalado?

Más que señalado, perseguido por diversos medios de comunicación o pseudoprensa. No sé cómo calificarlos. Ha habido una persecución al club y al entrenador, supongo que tendrán algo personal.

¿Qué piensa de los que opinan que este club es un capricho para que su hijo pueda entrenar?

Este club no se creó como un capricho, ni mío ni suyo. El club surge porque se une una serie de técnicos y directivos con la ilusión de sacarlo hacia adelante. El planteamiento fue serio en pos de luchar por el baloncesto femenino en la Isla. Los caprichos son de otro tipo. Este club no lo es.

¿Todo este proceso que le tocó vivir en el último año, tuvo a Claudio [el entrenador, su hijo] al límite?

Claro, por supuesto. Cuando tú estás trabajando tantos años en el club, que te salgan denuncias de estas contra las que encima no te puedes defender directamente... Te produce un desgaste, y más aún cuando ves que se hace con mala fe y de manera intencionada. El club, como institución, puede hasta pasar de ello, pero al entrenador, que vive el día a día con las jugadoras, le va produciendo un desgaste y una situación insostenible... Eso fue una de las principales razones por las que decidió apartarse. Se sentía saturado.

¿Llegó a temer por su salud?

Sí, claro... Sí, porque fueron muchos ataques, y a la yugular, con cosas que no eran ciertas y que no se han podido demostrar. Claro que temí porque las personas se resienten anímicamente, tienen unos bajones importantes... Se le ha dado mucha caña al entrenador y eso crea una base de inestabilidad.

¿En qué situación jurídica se encuentra ese proceso tan convulso?

Está puesta una querella, por el club y el entrenador, contra los autores de todas estas infamias y denuncias. Ninguna jugadora ha presentado denuncia alguna en ninguna entidad pública, ni en ningún estamento deportivo, ni en ningún juzgado. Solo declaraciones, muchas de ellas con preguntas inducidas, y muchas que han quedado en el aire. Creo que de haber sido ciertos todos esos maltratos de los que se hablaban, se hubiera denunciado. Pero no ha sido así. Creo que en parte fue un montaje para hacer daño. Hemos sabido incluso de un periodista, o una periodista, que llamaba a jugadoras y si no iban a hablar mal del club, no le interesaba.

Usted, que lleva muchos años como directivo de baloncesto, ¿realmente piensa que vale la pena estar metido en un proyecto así?

Mirándolo desde cierta perspectiva, sí vale la pena luchar por el deporte femenino y porque Tenerife tenga un equipo en la máxima categoría del basket nacional. ¿Por otro lado? No, por el enorme sacrificio y esfuerzo que supone, a lo que se añade la falta de colaboraciones y ayudas. Pero ese esfuerzo no es solo mío, sino que es el mismo de varias personas más dentro del club. Es difícil equilibrar estos dos sentimientos.

¿Y cree que es realmente viable en la élite un club como el Clarinos, y más aún sin la ayuda de un patrocinador privado?

Nos está costando mucho conseguir un patrocinador, y es necesario. Trabajaremos en ello para la próxima temporada, porque tener ese apoyo, como ya lo tienen los otros clubes de la isla, es fundamental.

En caso de continuar en Liga Endesa ese patrocinio podría resultar más sencillo de conseguir. Se ha hablado en los últimos días de un acuerdo con Promete para la permuta de la plaza. ¿Ve opciones?

Nosotros estamos en la Liga Challenge, y así nos pondremos a planificar la próxima temporada. Ya luego si se produce un rebote o algo así, habría que analizar los pros y los contras.

¿Realmente tiene esperanza?

La esperanza es lo último que se pierde. Pero esa esperanza en forma de plaza debe venir de la mano de una planificación económica, si no, no es viable. Entendemos que nuestro club, como otros en la Isla, también es merecedor de esa confianza de llevar el nombre de la ciudad y de Tenerife por España y por Europa.

Últimamente no es muy habitual que un equipo renuncia a su plaza en Liga Femenina. ¿Están ante una ocasión única?

Puede ser, y si se dan las circunstancias sería interesante que lo intentemos. Pero solo si tenemos los apoyos de las instituciones y si a estas les interesa tener un equipo de Tenerife en la Liga Endesa. Pero hasta que el Campus Promete no decida lo que hará y se pronuncie, no tenemos nada que hacer.

¿No se les quedaría grande el Santiago Martín para Liga Challenge?

El Santiago Martín es un campo muy grande, pero creo que es el ideal para que el club siga jugando. No tendría sentido buscar una cancha alternativa. Allí llevamos tres años y allí deberíamos seguir con vistas a recuperar la Liga Endesa. No es bueno ir cambiando de casa cada año.

¿Y no se han planteado cambiar de municipio?

Ha habido momentos en los que te lo planteas, sí; por la falta de apoyo del Ayuntamiento de La Laguna, y porque ves que en otros municipios te dan determinadas ayudas. Pero el Clarinos es un club de La Laguna, donde nació, donde ha crecido, y donde mantiene una vinculación muy grande con otros clubes del municipio. El sitio es La Laguna. Esperamos retomar las conversaciones con el Ayuntamiento.

Con el ascenso del Adareva, sobre el papel habría dos equipos de Tenerife en Liga Challenge 22/23. ¿Podrán convivir?

Creo que dos son muchos, pero es verdad que ya durante varios años competimos ambos en la iga Femenina 2. Cada uno tiene su vida y su estructura.

Ha venido la selección española, se ha jugado el Mundial, también una Supercopa, tres años pudiendo ver la máxima categoría... Pero da la sensación de que el basket femenino no termina de enganchar en la Isla...

Es así, no termina de enganchar, y creo que le falta más apoyo de la afición. Aquí tenemos a muchos aficionados al baloncesto, pero no dan el paso de acudir al baloncesto femenino por muy bonito que es.

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