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Un árbitro, vocación absoluta

La Federación Canaria de Natación incorpora un total de 18 nuevos árbitros para paliar el déficit de jueces en la disciplina

Juan Carlos Marrero, en primer término, con parte de los nuevos jueces de waterpolo. | | E.D.

En casi todas las disciplinas deportivas el papel de árbitro se mira como algo secundario. De nada vale la disciplina, el orden o el comportamiento en un recinto deportivo en donde los protagonistas generalmente son los que juegan activamente, olvidando el aficionado o los propios integrantes del resto de estamentos que un juez también es deportista.

Eso sucede, como no podía ser de otra manera, en el waterpolo, un deporte espectacular donde los haya «que cuenta en la actualidad con un déficit importante del número de árbitros para dirigir, solo en Canarias, en torno a 300 partidos», apuntó el delegado arbitral y de formación de la Federación Canaria de Natación (FCN) y vocal nacional del estamento de Jueces de la Nacional y delegado federativo de la Española en Tenerife, Juan Carlos Marrero. «Son muchos si se tiene en cuenta de que hablamos de waterpolo», afirma.

Para paliar ese déficit arbitral, la FCN, bajo la coordinación de Marrero, ha concluido un curso de jueces de primer nivel de ámbito regional para incorporar sabia nueva y a tenor de los resultados, «han sido del todo satisfactorio». «Son árbitros ya 18 jóvenes, 14 en Tenerife y 5 en Gran Canaria, que han estado desde el mes de noviembre hasta marzo formándose de forma teórica, a través de videoconferencias; y prácticas en las piscinas Metropole (Las Palmas) y David González (Santa Cruz). Al final, aprobaron un total de 18 de 19... No está nada mal», señala el instructor.

El experimentado árbitro, con 38 años a sus espaldas en el waterpolo y en otras facetas vinculadas a una piscina, destaca que «ser árbitro es algo vocacional y ninguno se hace rico tras un partido» y señala que los nuevos jueces son en su mayoría «personas que vienen del mundillo, como exwaterpolistas, jueces o juezas de sincronizada o deportistas del mundo acuático; y la verdad, es más fácil porque conocen el deporte», dijo.

Juan Carlos quiso destacar que la formación, «ni mucho menos», acaba con el curso, sino que «es continua, ya que se examinan en cada partido, se someten a cajones desastre mensuales (revisión continua de fallos y soluciones), tests cada dos meses, jornadas de reciclaje... Son personas preparadas».

El responsable de la FCN señaló que los nuevos árbitros tendrán una prueba de fuego en el clasificatorio de la Liga Mundial Femenina europea de selecciones, «en donde participarán en equipos de árbitros, secretarios, cronometradores, jueces de gol y controles».

¿El nivel arbitral canario? Pues «estamos a años luz de Cataluña y algo más cerca de Madrid. No me puedo quejar, porque el pasado martes en la reunión de vocales nacionales de Jueces se felicitó a Canarias en base a los cajones desastre, los tests y el curso. Está muy bien».

Juan Carlos Marrero pone en valor la confianza absoluta que ha depositado la Federación Española, con Fernando Carpena al frente, en que en Santa Cruz de Tenerife se dispute la final clasificatoria para el Mundial de Budapest de la Liga Mundial FINA femenina de selecciones, «algo que no hubiese sido posible sin el Ayuntamiento capitalino, el Cabildo y la propia Internacional». Sobre ello recordó que «es el evento más importante de Europa, una gran final europea con los mejores equipos del continente. Es algo grande». Marrero ha sido nombrado, además, coordinador de todos los árbitros y voluntarios del evento, «que en otros casos, la FINA ha sido muy rigurosa y ahora han confiado totalmente en nosotros, no a mí, sino a todos árbitros de la Federación Canaria. Aquí se pueden hacer las cosas bien», concluyó.

Jueces en la Liga Mundial Femenina

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