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Primera Iberdrola | Jornada 2ª

Demasiado castigo en el primer partido en La Palmera

La UDG Tenerife encaja dos goles a balón parado antes y después del descanso y se queda a medias en el intento de remontar

Cristina Martín-Prieto y la guardameta Natalia.

Cristina Martín-Prieto y la guardameta Natalia. El Día

Por la razón que sea, al Madrid CFF se le da bien La Palmera. Se presenta en este campo y gana, mereciéndolo o no. Ayer lo hizo en un partido en el que el resultado (1-2) castigó demasiado a la UD Granadilla Tenerife, que se reencontró con su público en la segunda jornada de la Liga Iberdrola.

El entusiasmo y las buenas intenciones terminaron convirtiéndose en frustración por ver que el rival se llevaba los tres puntos gracias a dos goles a balón parado, en la última acción del primer tiempo y en una de las iniciales del segundo. Las blanquiazules lo intentaron por todos los medios, pero unas veces se quedaron en el intento por la falta de puntería, otras por mala suerte, por las prisas finales... Un poco de todo para un Granadilla que, con un hiriente 0-2 en contra, recortó diferencias con un tanto de Martín-Prieto.

Tras un tramo en el que la UDG Tenerife se adueñó del balón, el Madrid empezó a estirarse y a crear peligro. En el minuto 23, Geyse Ferreira obligó a Aline Reis a aparecer con un paradón, acción a la que respondió un poco más tarde Claire con un tiro cruzado.

Pero ni el dominio local y los esporádicos ataques visitantes tenían reflejo en un marcador en el que las tinerfeñas ya merecían ir por delante. Y cuando parecía que el encuentro iba a llegar al intermedio con el 0-0, una falta lejana acabó en el 0-1. El balón colgado sorprendió a la defensa y Gabi Nunes marcó de cabeza ganándole la espalda a las zagueras insulares.

Francis Díaz refrescó el frente ofensivo con Ariyo y Blom y el plan comenzó a coger forma. Pero el Madrid se encontró con otro golpe de fortuna. En el minuto 49, un córner ejecutado por Estela se coló directamente en la portería de una Aline que se adelantó y no pudo evitar que la pelota, empujada por el viento, entrara.

Los problemas crecían para un Granadilla que apretó los dientes y se lanzó a por el más difícil todavía. Las esperanzas blanquiazules crecieron en el 58’. Aleksandra entró por la banda izquierda, metió un centro en el área y Martín-Prieto remató de cabeza para recortar diferencias. Al fin, una jugada limpia y con premio para las tinerfeñas. Quedaban más de 20 minutos y la UDG Tenerife trató de aprovechar el aparente momento de debilidad del Madrid para continuar una remontada que no llegó. Díaz dotó al equipo de experiencia con Estella y Doblado, pero el partido entró en una fase frenética, quizás por el exceso de ganas de igualar pronto. Lo cierto es que no pasó demasiado. Cuando más cerca estuvo el Granadilla de volver a anotar fue en el 82’, tras un disparo cruzado de Pisco. La grancanaria se apoyó en Ariyoo para combinar y entrar en el área.

El tiempo se agotaba y las urgencias le jugaron una mala pasada a las tinerfeñas. Además, el Madrid supo enfriar todavía más un encuentro que incluso se ensució con algunas protestas.

«El responsable soy yo y no las chicas»

Francis Díaz analizaba la derrota. «Nosotros no estuvimos bien, el Madrid vino hacer su partido y tratar de salir para cogernos las espaldas, con continuas contras, no estuvimos bien en la lectura del partido asumo la responsabilidad, las chicas lo han dado todo para ganar el partido y no se pudo. El fútbol tienes estas cosas, que dependes de la suerte y eso no es manejable, y un balón de infortunio se cuela dentro de la portería y al final, esto es un juego. Esto acaba de empezar, ya la pasada temporada comenzó igual y tuvimos la misma desgracia con el mismo equipo. El equipo va a salir delante. Si buscan un responsable, soy yo, que no lo busquen en la chicas».

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