«Ustedes ya han llegado a la cumbre de la superación personal; son deportistas de élite y nos sentimos orgullosos de que representen a Canarias». Con estas palabras se expresó ayer, a modo de respaldo, Ángel Víctor Torres, presidente del ejecutivo Regional, en la recepción oficial que se realizó a varios de los isleños que tienen opciones de estar presentes en los Juegos Paralímpicos de Tokio. Un evento a celebrar entre el 24 de agosto y el 5 de septiembre.

El acto de apoyo, llevado a cabo en Tenerife y auspiciado por el Comité Paralímpico Español (CPE) –con la presencia de su presidente Miguel Carballeda–, sirvió para dar a conocer la lista de los seis canarios que cuentan con posibilidades de acudir a la cita nipona. La nadadora tinerfeña Michelle Alonso, y el jugador grancanario de baloncesto Amadou Diallo fueron los representantes de este grupo, mientras que también acudieron al encuentro las nadadoras Judit Rolo e Inés Rodríguez. Ambas perseguirán en las próximas semanas las marcas mínimas que le abran las puertas de los Juegos. Un propósito que se han marcado igualmente el atleta palmero Carlos Javier Pérez, y el nadador grancanario Alejandro Rojas.

En su intervención, Michelle Alonso reconoció haber pasado «por momentos muy duros» durante la pandemia. «Sin nadar no puedo vivir», admitió la Sirenita, que tras haber logrado en noviembre la mínima A de los 100 braza, su prueba fetiche y con la que ya fue oro en Londres 2012 y Río 2016, ha podido “trabajar de una forma más tranquila”. Su propósito en Tokio será «pasarlo bien, que no ocurra nada malo y, si se puede, conseguir alguna medalla».

Diallo, por su parte, cree que la selección española de baloncesto llegará «en buenas condiciones» a la cita asiática, básicamente porque «se pudo seguir entrenando y compitiendo en la liga nacional gracias a un protocolo muy estricto». La ambición de Amadou es tal, que considera que «el objetivo de España es jugar la final». «Hemos trabajado muy duro y todos tenemos el mismo reto: disfrutar e intentar ganar», añadió.

En caso de que Alonso se suba al podio por terceros Juegos consecutivos y las previsiones de Diallo también se cumplan, España estaría más cerca de repetir las prestaciones de hace cinco años, cuando fue el undécimo país en el medallero con un total de 31 preseas. «Existe mucha incertidumbre porque nuestros deportistas no se han podido medir en competiciones internacionales a otros rivales, pero vamos bien preparados», aseguró Luis Lerday, director de comunicación del CPE.

Para terminar de pulir esta puesta a punto, en unas cuantas semanas, y una vez se dé a conocer la lista definitiva de los 115 seleccionados, los deportistas hispanos realizarán en varias ciudades españolas una concentración en burbuja a modo de simulación de lo que se encontrarán luego en Tokio. Acondicionamiento para que en suelo japonés las estrictas restricciones no incomoden para poder centrarse en un solo objetivo: disfrutar y tratar de obtener, con una medalla, la recompensa a tantas horas de denodado trabajo.