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Teatro

Bolina Títeres: hibridación transmedia en ‘Único’

María Mayoral estrena una obra que celebra la neurodiversidad y la singularidad individual orientada al mundo de la infancia

María Mayoral.

María Mayoral. / El Día

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Patricia de Pablo

La compañía Bolina de Títeres y Objetos ultima en su local de operaciones Único, su último espectáculo familiar que estrenará el próximo día 17 de mayo, a las 12:00 horas, en la Casa del Prebendado Pacheco de Tegueste. El montaje, una producción orientada a la infancia de la citada compañía que dirige María Mayoral y el Cabildo de Tenerife, contando con la colaboración del ayuntamiento de Tegueste, resulta ser una atractiva y cautivadora experiencia escénica inmersiva que celebra la neurodiversidad y la singularidad individual, que combina ingeniosamente distintos recursos escénicos como el teatro objetual con manipulación a la vista del público, la creación plástica con arena, sombras chinescas, y sugestivas proyecciones audiovisuales.

María Mayoral estrenó en 2024 su anterior montaje, Sabina. Desde entonces la compañía ha venido diseñando y articulando esta nueva producción que nace de «la observación de la necesidad de materiales pedagógicos sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible que hace alusión a la reducción de las desigualdades». «Las primeras ideas sobre un ser redondo en un mundo cuadrado empezaron a gestarse hace más de un año, evolucionando desde un cuento breve hasta la experiencia inmersiva actual», comenta la directora que fundó la mencionada compañía en 1990.

Único cuenta con un elenco integrado por la propia Mayoral y Arely Afonso en la manipulación de personajes y los actores Jonay Pérez y Jayro Dorta (que doblan responsabilidad firmando el espacio sonoro y la iluminación, respectivamente), al que se suman Mari Socorro en el diseño de vestuario y Juani Cantero en la creación de las composiciones musicales que pueden escucharse en Único. Mayoral, que firma la dramaturgia del montaje dirigido a niños y niñas de 3 a 7 años, ha contado para la ocasión con el asesoramiento de Manuel Román Saralegui, quien atesora más de 30 años de experiencia creando muñecos para innumerables espectáculos y para series de televisión como Gomaespuma, Los Lunnis, Los Patatas y Siete Pets, entre otras.

Según apunta la directora de Bolina, la aportación de Saralegui como asesor «ha sido fundamental para profesionalizar el lenguaje del movimiento. El concurso de su mirada externa experta nos ha ayudado a refinar la interacción entre la manipulación física y la complejidad técnica del entorno inmersivo, asegurando que la esencia del teatro de objetos no se pierda entre los estímulos digitales». María Mayoral señala que, si Sabina exploraba la poética de lo pequeño, Único se compromete con un salto hacia la hibridación transmedia. «La gran novedad es la integración del equipo técnico en la dramaturgia: los actores con el rol de arquitectos de las estrellas forman parte de la escena y el uso de un antagonista puramente digital y conceptual (Chrome), además de una estructura de misión donde el público tiene una utilidad mecánica en la historia». El público habita la ficción en esta producción interactuando con los personajes de la misma e integrándose en seis estaciones interestelares que funcionan como naves, en un ejercicio inmersivo y envolvente, que utiliza sonido 360 grados y tecnología interactiva que convierte a los niños y niñas en personajes al final del espectáculo a través de una de cámara de seguimiento que proyecta su imagen en cicloramas.

Una de las claves de su éxito el espacio de mediación con el público

Según Mayoral la clave del éxito de la respetada trayectoria de Bolina ha sido su voluntad de metamorfosearse constantemente a la hora de generar sus producciones destinados a la infancia. «Bolina nunca se ha quedado estancada en el títere de guante tradicional. Hemos sabido leer los cambios sociales y tecnológicos, manteniendo siempre la honestidad artística y el respeto absoluto hacia nuestros espectadores y la escucha activa para aportar nuestra experiencia a las Artes Escénica», advierte la directora. «Programar lenguajes contemporáneos para la infancia es un acto de respeto. Es reconocer que los niños y niñas son ciudadanos culturales de pleno derecho, capaces de habitar la abstracción y de disfrutar de una vanguardia que no los trata como receptores de una lección, sino como co-creadores de un universo», subraya.

Único cuenta la historia de Lumi, un ser lleno de luz y curiosidad, que reside en un planeta azul de un rincón diminuto del vasto universo, quien decide emprender una emocionante aventura en un viaje de descubrimiento personal en el que conocerá a una tribu de singulares seres con superpoderes (El Rueda, El Puntiagudo, El Esponjoso y El Brillo) que le enseñarán que la verdadera magia no está en ser igual a los demás, sino en aquello que nos hace diferentes.

«El montaje es más que una obra: es una declaración de intenciones. Queremos que cada niño y niña salga del teatro sabiendo que su rareza es su motor, y que para volar no hace falta ser igual a los demás, sino tener el valor de construir nuestra propia luna», agrega Mayoral.

Tras el estreno en la Casa del Prebendado Pacheco de Tegueste, Bolina empezará a planificar su gira por Canarias. Su diseño escénico modular permite adaptarlo tanto a teatros con amplios escenarios como a otros equipamientos no convencionales, a lo que se une el empleo de un lenguaje onomatopéyico por parte de los personajes que elimina las barreras idiomáticas facilitando asimismo su exportación internacional.

Otro indiscutible valor añadido de Único es su espacio de mediación con el público que se desarrolla al finalizar la función en el mismo espacio escénico, un modelo conocido como taller postfunción o stay and play, que intensifica la inmersión al mantener la atmósfera mágica de la obra con niños y niñas de 3 a 7 años.

«En la Islas Canarias, el teatro infantil suele ser contemplativo. Nosotros apostamos por la mediación tras la función porque creemos en el espectador crítico. No queremos que el niño solo consuma una historia, sino que procese su propia identidad. Esta propuesta es clave para generar un vínculo real con la cultura desde la primera infancia», concluye Mayoral.

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