Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Arte

José Herrera ‘resiste’ con su obra en La Ventana del Círculo

El artista lagunero firma la nueva obra que se podrá ver durante un mes en el escaparate de la institución chicharrera durante todo el día

José Herrera, Octavio Zaya y Pepe Valladares.  | EL DÍA

José Herrera, Octavio Zaya y Pepe Valladares. | EL DÍA

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

José Herrera (La Laguna, 1956) genera un espacio de resistencia en pleno centro de Santa Cruz de Tenerife. Las formas giran dando lugar a cuerpos, transitando lugares remotos, extraños e inimaginables, creando y construyendo otras realidades. Escaparate para la noche de lo humano es la propuesta con la que el artista lagunero José Herrera llega a La Ventana, el novedoso espacio del Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife que cada mes acoge una pieza de un reconocido creador del Archipiélago. Se trata de una iniciativa desarrollada dentro del programa con motivo de la celebración del Centenario del Círculo de Bellas Artes de Tenerife (1925-2025) y está comisariada por Octavio Zaya.

La propuesta de Herrera es un cúmulo de sentimientos, entre los que convive la agitación, la soledad o el silencio. Este escaparate es mucho más que una obra del lagunero, «es una ventana al pensamiento, memoria, duda y ausencia» y un recordatorio de todo ello a través del cristal. «Lugar de parada y vuelta a caminar con afectación personal después de girar la cabeza, después de los motivos y matices». Para dar forma a esta pieza, el autor ha trabajo desde el interior, «desde el silencio compartido a la palabra de lo público, desde la libertad de expresión a los derechos de pensar diferente», precisa Herrera, quien concluye que Escaparate para la noche de lo humano viene a ser «un lugar de resistencia».

Este singular espacio La ventana está abierto al público las 24 horas al día, a pie de calle, y se ha consolidado en el circuito del arte de la Isla en pocos meses. Por esta sección ya han pasado cinco instalaciones: las de dos Premios Canarias de Bellas Artes, en 2014 y 2024, Fernando Álamo y Gonzalo González, respectivamente; la de la artista Cristina Maya; la del creador plástico Luis Palmero, y la de Laura Mesa. Tal y como afirma el curador internacional Octavio Zaya, «el proceso creativo y el pensamiento en movimiento viven y se activan cuando hay necesidad de auscultar, de mostrar algo importante desde dentro y hacia afuera». Es una forma, así, de «sacar nuestros dioses y demonios de la calma o de la tempestad y la tormenta nos lleva a lo que somos, a lo que sentimos y experimentamos y reconocernos en muchos ciclos al mismo tiempo».

En palabras de Zaya, quien acudió a la inauguración de esta propuesta junto al presidente del Círculo de Bellas Artes de Tenerife, Pepe Valladares, Escaparate para la noche de lo humano «convive con la agitación, la soledad, el silencio como hueco, el sufrimiento y el dolor, la desilusión, la amargura y la mirada ausente y descreída, que se combinan con la serenidad en la oscuridad». Se trata, ante todo, de un escaparate público «de pensamiento, memoria, duda y ausencia», recordatorios todos ellos que llegan a la sociedad a través del cristal. El objetivo de Zaya y del Círculo de Bellas Artes es que este espacio se convierta en un «lugar de parada y vuelta a caminar con afectación personal después de girar la cabeza, después de los motivos y matices».

Escaparate para la noche de lo humano es una «instalación específica de aliento y respiración para someternos a ser observados y cuestionados, respetados y valorados para dialogar y abrir nuestras puertas y ventanas desde lo íntimo, desde la fragilidad y vulnerabilidad de encontrarnos con el otro».

José Herrera nace es licenciado por la Universidad de La Laguna (ULL), donde impartió docencia durante 35 años en la Facultad de Educación. Inició su carrera artística en la década de 1980 y a lo largo de los años han colaborado con poetas y otros artistas en revistas, suplementos de literatura y arte. Comenzó exponiendo tanto de forma individual como colectiva, en Canarias, pero a partir de la década de 1990 dio el salto a la Península. Herrera fue el precursor del espacio alternativo La Cámara, con los artistas Luis Palmero, Adrián Alemán y Carlos Matallana. Desde ese taller comenzó a valorarse su obra y muestra de ello es Hacia el paisaje, una exposición colectiva comisariada por Aurora García en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria. A lo largo de su carrera ha trabajado, además, con la galería Oliva Arauna de Madrid y ha realizado proyectos para ferias de arte como Arco, Basilea y Colonia. n

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents