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Música

Natalia Lacunza, cantante y compositora: «La nostalgia es un sentimiento que está dentro de mi garganta siempre»

La artista presenta su último disco, 'N2STAL5IA', en Canarias, con un concierto en la Sala Alboroto el 6 de marzo y otro en La Laguna el 7 de marzo

La cantante y compositora Natalia Lacunza.

La cantante y compositora Natalia Lacunza. / María Caparrós

Las Palmas de Gran Canaria

¿Cómo han sido estos primeros meses desde el lanzamiento de N2STAL5IA?

Muy bien. Estoy muy contenta. En todo el proceso, antes de sacarlo, hay como altibajos emocionales todo el rato, dudas. Cuando ya sale, poco a poco se va encajando, va encajando en ti, va encajando en los demás. Siento que la gente lo está disfrutando un montón. Muchos me dicen que es como su álbum favorito mío. Así que estoy muy feliz. Siento que todavía le queda recorrido al disco. Mi intención siempre ha sido hacer algo duradero, que no importen tanto los números, sino el largo recorrido. Que a la gente le llegue el disco y se lo quede en su imaginario.

Y la idea del álbum, ¿cómo surge? ¿Primero te vino el sentimiento que le da nombre o fue más una canción?

Creo que los discos se van haciendo un poco a sí mismos. Empiezas a componer, empiezas a expresar, empiezas a sacar cosas para fuera y, de repente, hay un momento en el que empieza a aparecer un esqueleto de lo que podría llegar a ser un álbum. Ahí es donde empieza el trabajo de pulir, de dar cera, de quitar, de poner, de conseguir que ese germen que existe se convierta en un disco de 14 temas con homogeneidad y con una identidad propia. Nostalgia 25 fue un poco así. En parte viene de un sentimiento, porque al final habla de estar aferrado al pasado y de no querer soltar las cosas que conoces. Ni la juventud, ni las amistades, ni las ideas que tenías en la cabeza. Tienes que exponerte al mundo de otra forma y reinterpretarlo todo. Y la nostalgia es un sentimiento que a veces no te deja dar ese paso. Además de eso, creo que en mi voz y en mis canciones siempre hay como algo anhelante, como algo un poco melancólico, como un deseo de deshacer nudos. Quería huir de mí misma en ese sentido y en un momento dado dije: 'no tiene ningún sentido huir de ti misma'. Si necesitas expresar esto, vamos con todo. El nombre del disco es un poco una mezcla entre la palabra nostalgia, el sentimiento que yo siento que está dentro de mi garganta siempre, y el 25, que es el año en el que lo escribí, el momento de la vida en el que estaba. El juego este de cambiar letras por números hace este engaño en el que parece que pone Natalia también.

La canción Sabes qué??? refleja esas voces críticas que hay en tu cabeza y, de algún modo, en respuesta están las voces de tus amigas. ¿Cómo se te ocurrió esta idea y por qué la elegiste como focus track del disco?

Esta canción es de mis favoritas ever porque sí que creo que tiene algo diferente a todo lo que he hecho antes. La escribí en México, fue de las últimas que hice para el disco y desde el primer segundo que la hicimos tenía algo que para mí era muy importante. Lo que compusimos en un principio no tenía este cántico, no tenía este deletreo de mi nombre. Esto fue en una sesión en Madrid, a posteriori. Grabando voces y grabando el segundo verso, improvisando, de repente se me ocurrió la idea de que se comportara un poco como las voces de tu cabeza, que te dicen 'siempre vas a ser así, nunca vas a llegar a nada'. Las voces que te sabotean, que al final eres tú misma, que eres tu peor enemiga. Lo grabé con mi voz primero, pero no me gustaba. Necesitaba que hubiera algo externo a mí, que me estuviera llamando. Como esa inocencia perdida, que vuelva a aparecer y que me levante de este letargo. Se me ocurrió la idea de que una cosa que hace que te levantes de ese letargo del que hablamos y te saca de tu cabeza y de tus voces negativas son tus amigas. Entonces, pensé en reunir a mis amigas que más les apeteciera para que metieran cuatro chillos. Además, suenan como si fueran niños, porque tienen las voces superagudas, entonces como que todo encajó perfecto y acabó siendo justo como me lo imaginaba.

¿Dirías que estas voces que juzgan ganan poder con los años, van cogiendo más peso?

Sí. Van cogiendo peso con los años y luego tienes que aprender a bajarlas. Todo va por etapas. Como que al principio no existen, luego aparecen y luego tienes que aprender a vivir con ellas y aprender a no escucharlas. Es que es así, porque cuanto más mayor te haces, cuanto más avanzas, cuanto más sabes, pues mejor lo quieres hacer. Quieres mejorar y quieres ir a por más y a por más y a por más, y es normal que ahí aparezcan voces que te hagan dudar de ti misma y te hagan plantearte las cosas. Esas voces aparecen y ya es muy difícil que se vayan del todo, pero tienes que aprender a no escucharlas y ya está.

También hablas en este disco de esa nostalgia de la ilusión que sentías cuando tenías 20 años y todo era más nuevo. Como que conectabas más con lo que hacías. Ahora que has publicado el disco y que estás de gira, ¿dirías que has vuelto a conectar con ella?

Cien por cien. Ahora mismo me siento más ilusionada que hace muchísimo tiempo. Es fuerte como girar y tocar las canciones y escuchar a la gente, que te escuchen... Que la gente te cante las canciones es una cosa que te sana por dentro. Es como darle el punto final al proceso creativo. Esto empezó en mí, en mi cabeza y ahora es de toda esta gente increíble que está aquí viniendo a los conciertos. Y de repente salen 1.200 personas cantando las canciones y es como que te peta la cabeza y te hace muy feliz y le da sentido a todo. Creo que es el momento en el que más estoy disfrutando de mi trabajo. No puedo pedirle nada más a la vida ahora mismo.

¿Tienes algún ritual que hagas antes de salir al escenario?

Sí que tengo mis rituales. En esta gira, sobre todo, estoy muy concienciada con los rituales. Tengo que cuidar mucho mi voz, entonces siempre hago la misma mecánica. Yo llego a la sala, me pongo el nebulizador para hidratar las cuerdas, me maquillo, me peino, caliento la voz, hacemos la prueba de sonido, y ya estamos calentitas, ya hemos entrado en el mood, ya estamos concentradas en el bolo, en lo que va a pasar. Luego suele haber como una hora entre el final de la prueba y el comienzo de bolo. Ahí ya es pura concentración, puro hacer ejercicios físicos y con la respiración, para seguir conectadas con eso. Y también bebernos una cervecita (risas). No te voy a decir que no, porque ya está el trabajo hecho y hay que disfrutar un poco también. Después del bolo hago unos pocos ejercicios de enfriamiento vocal, para que las cuerdas se queden tranquilitas. Y a dormir cuando se pueda. La verdad es que después de los conciertos luego no me puedo dormir de la emoción.

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