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CajaCanarias y el Instituto Cervantes llevan la obra de Cristino de Vera a París

La muestra permitirá conocer la poética silenciosa que domina la obra del tinerfeño a través de 35 obras, entre pinturas y dibujos, realizadas entre los años 1957 y 2016

Aurora Ciriza, la esposa del artista, durante la inauguración de la muestra ayer en París

Aurora Ciriza, la esposa del artista, durante la inauguración de la muestra ayer en París / ED

El Día

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Santa Cruz de Tenerife

La Fundación CajaCanarias, la Fundación Cristino de Vera – Espacio Cultural CajaCanarias y el Instituto Cervantes presentaron ayer la exposición Cristino de Vera. El pintor del silencio, en la sala de exposiciones del Instituto Cervantes de París (7, Rue Quentin Bauchart). Comisariada por Juan Manuel Bonet, la muestra está conformada por una selección de 35 obras, entre pinturas y dibujos, además de material biográfico del artista, realizadas entre 1957 y 2016, lo cual permitirá al visitante conocer la poética silenciosa que embarga el trabajo de uno de los creadores más relevantes de la historia del arte español de la segunda mitad del siglo XX.

Esta muestra internacional podrá visitarse hasta el próximo 10 de enero de 2025. El horario se establece de martes a jueves, de 10:00 a 20:00 horas, así como viernes y sábados, de 9:30 a 14:30 horas, con entrada libre hasta completar aforo. Toda la información se encuentra disponible a través de www.cajacanarias.com.

La rueda de prensa contó con la presencia de Aurora Ciriza, esposa de Cristino de Vera; José María Martínez, director del Instituto Cervantes de París; Juan Manuel Bonet, comisario de la exposición; y Margarita Ramos, presidenta de la Fundación CajaCanarias y la Fundación Cristino de Vera, quien explicó que esta muestra se inscribe en las líneas de actuación en relación con la puesta en valor y nuestro compromiso con la cultura y la difusión del arte canario, además del anhelo en establecer nuevos lazos de colaboración con instituciones afines, como es, en este caso, el Instituto Cervantes de París, favoreciendo el intercambio de ideas y conocimientos.

Un detalle de la exposición parisina dedicada al artista tinerfeño. | | EL DÍA

Un detalle de la exposición parisina dedicada al artista tinerfeño. / ED

El trabajo de Cristino de Vera –prosiguió Ramos–, se encuentra relacionado con los sentimientos más profundos del ser humano, que representa a través de pequeñas pinceladas y su particular iconografía de velas, cráneos o tazas, objetos donde se halla la esencia de su pintura, la luz. Todo ello convierte a Cristino de Vera en uno de los pintores más singulares del arte contemporáneo, un artista cuyo ascetismo se vuelve inconfundible y hace de su obra un territorio plástico en verdad único.

«Esta exposición es la primera de las grandes muestras que vamos a albergar a lo largo del presente curso», confirmó José María Martínez, máximo responsable del Instituto Cervantes de la capital gala, y esto es posible –añadió– por la «inmensa generosidad y el gran trabajo de la Fundación CajaCanarias y la Fundación Cristino de Vera».

Aurora Ciriza, esposa del artista, transmitió, emocionada, el agradecimiento de Cristino de Vera a las instituciones y personas implicadas en la conformación de esta muestra, que permite su regreso a una de sus ciudades más amadas, tras exponer, en 1973, en la ya clausurada Galerie Suillerot, ubicada precisamente en el distrito VIII de la ciudad, donde desde ayer también podrá ser contemplado, medio siglo después.

Finalmente, Juan Manuel Bonet, tras realizar un minucioso recorrido sobre los inicios artísticos y las principales figuras pictóricas que alimentan el núcleo de su particular estilo, señaló la importancia e influencia de la obra de Zurbarán en Cristino, que se refleja también en otros autores como pueden ser Tàpies, Rothko, Clyfford Still o Gonzalo Chillida. «Pintor de la luz y del silencio, practica el arte de la repetición, del asedio, de la variación sobre unos pocos motivos, y su obra cristalina posee un intenso sustrato espiritual, espacio donde se entrelaza con otros autores como Morandi, Fernández o Xavier Valls», dijo. Resaltó igualmente la ilusión que supone para Cristino volver a París, una ciudad esencial en su formación, ya que estuvo allí en 1962 gracias a la beca de la Fundación Juan March, una institución «muy importante» para el impulso de grandes creadores españoles.

Cristino de Vera. El pintor del silencio es la segunda individual parisina de Cristino de Vera (Santa Cruz de Tenerife, 1931), un solitario del arte que, gracias a una beca de la Fundación Juan March, visitó París en el año 1962, además de otros países europeos. Once años después de aquel viaje, en 1973, el artista exponía de manera individual en la Ciudad de la Luz, en la Galería Suillerot. Así, París vuelve a acoger, cinco décadas después, las obras de Cristino de Vera. La retrospectiva reúne una cuidada selección de 35 pinturas y dibujos.

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