Entrevista | Hermanas Greemwood Escritoras / Autoras de 'La tierra de los dorados'

"Imponer unas lecturas a los adolescentes es el camino más sencillo para perder un lector"

Las madrileñas Beatriz Blanco y Natalia Martín recrean un mundo de fantasía en el que unos dioses tienen sometidos a los humanos: ""Hay de todo un poco, batallas, sangre muertos...", aseguran

Natalia Martín (i) y Beatriz Blanco (d), posan en un parque de Madrid.

Natalia Martín (i) y Beatriz Blanco (d), posan en un parque de Madrid. / Javier Ocaña

Jorge Dávila

Por separado tienen vida propia como escritoras con proyectos de literatura juvenil que llevan la firma de Beatriz Blanco (Rotmore y Nueva Esfera) y Natalia Martín (La Guerra Diamante) , ambas nacidas en Madrid hace tres décadas, pero ahora se han hermanado en torno a la identidad de las Hermanas Greemwood para dar vida a un novela que construye un universo de fantasía alrededor de ‘La tierra de los dorados’ (Planeta).

¿Cómo llevan lo de ser ‘hermanas’?

Beatriz Blanco.- Hermanas de las que escriben a cuatro manos, hermanas literarias [sonríe]. Bien, nos lo pasamos muy bien.

Natalia Martín.- Sí, somos hermanas de tinta [ja,ja,ja]... Está siendo una aventura interesante. Sobre todo a partir de esta novela.

¿Cuál es su origen?

B.B.- Natalia y yo nos conocimos en 2012 y fue como un amor a primera vista. Cada una leía lo que escribía la otra y comenzamos a planificar proyectos en plural. Hicimos muchas cosas, pero nos faltaba escribir un libro... Esta hermandad apareció a través de la literatura, que es lo que nos ha unido siempre.

N.M.- En medio de un viaje a Viena... Antes hablamos de hacer algo juntas, pero no le habíamos dado forma. A priori queríamos contar una historia asociada con la cultura egipcia, pero en Austria nos encantaron sus palacios y todo el politiqueo que se generaba a su alrededor. Con esas dos premisas nos preguntamos; ¿por qué no hacemos un mix?

¿Ha sido complicado encajar dos realidades literarias en una sola?

B.B.- Creo que hemos hecho un gran ejercicio de sinceridad. Me explico. A mí me gusta mucho mi idea, pero la que tiene Natalia puede funcionar mucho mejor en el libro. Teniendo en cuenta que somos muy diferentes, saber que la otra puede aportar cosas distintas siempre es un as que te guardas en la manga... Los debates para encontrar puntos de encuentro en la historia siempre han servido para mejorarla. No voy a decir que no hemos tenido unas cuantas «riñas», pero se resolvieron bien.

N.M.- Por mucho que nos leyéramos entre nosotras la fase de adaptación fue muy necesaria porque en el punto de partida había dos estilos distintos. Escribimos una trilogía juntas para encontrar un ritmo de trabajo y la fluidez que nos permitiera avanzar a la vez. Organizar y poner de acuerdo a dos cabezas y cuatro manos es una tarea complicada [ja,ja,ja]... La confianza de saber que si yo no daba con la tecla lo haría ella era un cheque en blanco.

Natalia Martín: "La confianza de saber que si yo no daba con la tecla lo haría ella es un cheque en blanco"

¿Algo puedo intuir, pero de dónde procede lo de las Hermanas Greemwood?

B.B.- Si existieron dos hermanos que lo pudieron hacer, ¿por qué no propiciar algo parecido con dos hermanas literarias?

N.M.- Eso es fruto un legado literario [pausa]. Además de la mitología, nos encanta la obra que nos dejaron los Hermanos Grimm. Nos agrada mucho movernos entre la fantasía y el romance.

Beatriz Blanco: "El joven que le encanta leer devora los libros, pero hay otros con los que es imposible que lean nada"

¿El eje de este libro crece entre la fantasía y el romance?

B.B.- Nosotras nos hemos criado en medio de historias llenas de fantasía, tramas como Los juegos del hambre o Harry Potter. Eso es algo que hemos mamado desde que éramos pequeña y teníamos claro que no íbamos a renunciar. Ya con veintitantos años nos dimos cuenta de que las tramas románticas también nos gustaban... A partir de esos dos géneros encontramos los puntos de anclaje de La tierra de los dorados.

N.M.- Hacer realidad este sueño y poder compartirlo, no sólo con una compañera literaria sino con alguien que es como tu hermana, es una experiencia muy gratificante. Al final hemos apostado por concentrar en esta historia lo que más nos une: fantasía y romance.

Natalia Martín: "En el mundo de la enseñanza hay una obsesión en torno a los clásicos que no ayuda nada a descubrir de una forma natural el libro que te genera un despertar como lector"

¿Cómo ven dos docentes el fenómeno de la literatura juvenil: los adolescentes leen o no leen?

B.B.- Son edades complicadas porque en la juventud es cuando empiezas a descubrir las cosas que te gustan y, por lo tanto, no sólo dedicas el tiempo a leer sino que hay otros factores [música, cine, videojuegos] que van a condicionar tu futuro más inmediato. El joven que le encanta leer devora los libros, pero hay otros con los que es imposible que lean nada. Nosotras no somos unas adolescentes, pero sí que podemos hacer que La tierra de los dorados (Planeta) abarque un público de distintas edades.

N.M.- Desde el punto de vista de una profe [imparte clases en Infantil] lo que percibo es que los jóvenes necesitan encontrar el libro que despierte su amor por la literatura. Ésa es una búsqueda muy complicada que en ocasiones termina mal y se pierde un lector para siempre. Si les impones un libro o un género puedes crear un rechazo que no es bueno ni para el alumno ni para el profesor...

Beatriz Blanco: "Si existieron dos hermanos que lo pudieron hacer, ¿por qué no propiciar algo parecido con dos hermanas literarias?

¿Demasiadas destracciones?

B.B.- Digamos que existen unos estímulos inmediatos que son más fáciles de obtener que a través de la lectura. Leer te exige tiempo, encontrar el momento exacto y reflexionar sobre lo que lees...

N.M.- Estímulos y personas que están cerca de los jóvenes que deben acompañarlos a la hora de dosificarlos. Tener una buena guía es una gran ayuda.

¿Y el final de las lecturas obligatorias en la selectividad?

B.B.- Es importante conocer y educarse en torno a los clásicos de la literatura, pero lo es más enganchar a un lector. En el mundo de la enseñanza [da clase en Primaria] hay una obsesión en torno a los clásicos que no ayuda nada a descubrir de una forma natural el libro que te genera un despertar como lector. Si captas a un chico para la lectura ya habrá tiempo de sobra para que pueda experimentar con los clásicos.

N.M.- Es posible que exista un tecnicismo que no ayuda a los alumnos a poder disfrutar en libertad de un libro, es decir, que tener que conocer todo sobre un autor y su obra es muy poco relevante a la hora de pasárselo bien con un ratito de lectura.

¿Qué hay en ‘La tierra de los dorados’?

B.B.- Es una novela en la que se fusiona la fantasía, el romance y un sentido de la justicia o moralidad bastante afilado. Su protagonista es una luchadora y está escrito en primera persona. Ella es la que tendrá que pelear contra la opresión a la que unos dioses someten a un pueblo.

N.M.- Está todo eso y, además, mucha crítica social y reflexiones sobre si merece la pena hacer las cosas de una manera u otra, quiénes son los buenos y los malos o cómo afrontan los personajes un problema único desde distintas posiciones. Hay de todo un poco, batallas, sangre, muertos... Los mortales están sometidos por los dioses a cambio de una incómoda tranquilidad.