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Alma de Bolero se pasa a lo ‘Clásico' en el Teatro Leal

El concierto de la formación canaria tendrá lugar el sábado 9 de diciembre a partir de las 20:00 horas

Alma de Bolero durante una actuación.

Alma de Bolero durante una actuación. / El Día

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

El grupo canario Alma de Bolero aterriza este sábado 9 de diciembre en el Teatro Leal de La Laguna con una nueva y original propuesta en la que su característico sonido se da cita con una orquesta. Clásico es el título de este nuevo concierto con la que la agrupación cumple más de dos décadas sobre los escenarios. La cita tendrá lugar a partir de las 20:00 horas con entradas al precio de 20 euros, y que se podrán adquirir a través de la página web del teatro y en taquilla.

En Alma de Bolero Clásico, el trío canario sube al escenario acompañado por una orquesta clásica con la que harán una revisión de su propio sonido con un repertorio cargado de baladas y boleros. Se trata de un viaje por las canciones que "han marcado la memoria sentimental y musical del ser humano, y que nosotros queremos revivir, para traerlas al presente desde nuestra óptica", asegura la segunda voz y requinto Pancho Delgado, quien desde hace años ha trabajado en el repertorio de artistas como David Bustamante, José Manuel Ramos, Bertín Osborne o Tamara. Procuro olvidarte, Camino verde, Échame a mí la culpa, Santa Lucía, No me quieras tanto, Eres tú, o Dime cuándo, cuándo, cuándo son solo algunas de las canciones que forman parte de este espectáculo.

La idea de integrar una orquesta clásica en la música de Alma de Bolero rondaba la mente de sus integrantes desde hace tiempo. "Ha sido parte del proceso de maduración natural del grupo; después de 24 años necesitábamos buscar nuevas sonoridades para darle salida a esta necesidad de experimentar", asegura Pancho Delgado. Así, en primer lugar pensaron en el repertorio para este nuevo proyecto con el que se propusieron "rescatar temas históricos de nuestro repertorio, desde nuestros inicios, y otros tantos clásicos del bolero". "La instrumentación tenía que ser algo muy orgánico, elegante y fácil de exportar a la hora de viajar debido a la fragmentación de nuestro territorio", explica Delgado, y adelanta que se han propuesto llevar estas funciones al resto de España, Europa e incluso América.

Alma de Bolero ha confiado en el arreglista y músico Jeremías Martín para aunar "la tradición de la música popular" del grupo con "la sonoridad de la corte y los palacios, donde los violines, chelos y violas alcanzan su máxima expresión". También le dieron mucha importancia a la búsqueda de los músicos que conformarían la orquesta de cuerda. Finalmente, se decidió contar con "músicos muy jóvenes con un talento inmenso, que han sabido captar la esencia del sonido de Alma de Bolero", celebra Pancho Delgado, quien concluye que, "desde el primer ensayo, cuando empezaron a sonar las primeras notas y los primeros compases, nos dimos cuenta de que estábamos en el camino correcto".

Una vez más, el grupo ha elegido aquellos temas "que nos permiten desarrollar nuestro sonido" porque "muchas veces nos hemos empeñado en preparar alguna canción que nos gustaba pero que no nos permitía sonar a nosotros y hemos tenido que desecharla muy a nuestro pesar". A todo el proceso de adaptación de los sonidos de los temas elegidos lo denominan almadebolerizar, bromean. Así, les gusta trabajar con canciones de Manuel Alejandro, Julio Iglesias o Alejandro Sanz y, por supuesto, con Armando Manzanero. Además, adelantan que, "en un futuro no muy lejano, queremos hacer un disco con composiciones propias porque creemos que será un salto exponencial en nuestra trayectoria".

Precisamente el amor es lo que ha permitido que el grupo haya pasado ya más de 20 años sobre los escenarios. "Amor en toda la extensión de la palabra: entre nosotros, admiración mutua, amor a lo que hacemos", expresa el músico, quien añade que el grupo cree "en nuestra manera peculiar de hacer las cosas: transgresores a la hora de tocar, de vestirnos, de cantar y con el repertorio", y así concluye que "rompemos los cánones impuestos desde que aparecieron Los Panchos alrededor de 1940 porque todo esto también es una muestra de amor hacia el género del bolero".

A lo largo de todo este tiempo, lo que más satisfacción les ha dado es "la comunión con el público, el instante único e irrepetible que es la música en directo" ya que para ellos supone un "torrente de emociones". Es por ello que tras más de dos décadas de carrera, dan las "gracias eternas" al público que acude a sus conciertos porque, para ellos, "es sagrado porque es su tiempo y ese tiempo no se puede comprar ni vender". Y, además, animan a los espectadores a que acuden a sus conciertos porque "la música no es como un cuadro, que lo pintas y queda ahí para la eternidad; la música es un momento que no vuelve a repetirse jamás. Es humo".

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