La ganadora y la finalista de la última edición de los Premios Planeta 2022, Luz Gabás y Cristina Campos, se convirtieron ayer en la sensación literaria de la jornada. El Auditorio de El Sauzal acogió la primera presentación que estos galardones literarios realizan de forma oficial en la Isla. La iniciativa, organizada de la mano de la librería local El Barco de Papel, consiguió llamar la atención de los aficionados de la lectura, que completaron el aforo disponible. Al término, las autoras firmaron ejemplares de sus libros.

Lejos de Luisina e Historias de mujeres casadas, el libro ganador y el finalista, respectivamente, fueron protagonistas –junto con las escritoras– de una velada que arrancó con la proyección de un vídeo recordando la gala de entrega de los galardones, que se celebró el pasado mes de octubre en Barcelona, y los discursos de agradecimiento que pronunciaron Campos y Gabás.

El encuentro, que se extendió durante aproximadamente una hora, sirvió para que ambas hablaran sobre sus novelas y del proceso de escritura pero estuvo teñido, además, de momentos de humor y de complicidad con sus lectores. Gabás y Campos han recorrido juntas, durante estos meses, prácticamente todo el país. La buena relación que las une, y el respeto mutuo como autoras, fue la nota predominante durante la presentación en El Sauzal.

«Todavía lo veo y lloro», comenzó Campos recordando el momento en el que recogió su distinción como finalista del premio literario mejor dotado del mundo. «Yo tenía una deuda con Canarias porque solo vine tres días para el rodaje de Palmeras en la nieve y en aquel momento no pude encontrarme con los lectores», indicó Gabás.

Luz Gabás y Cristina Campos, ganadora y finalista del Premio Planeta 2022 respectivamente, ayer en el Auditorio de El Sauzal. | | ANDRÉS GUTIÉRREZ

La flamante ganadora del Premio Planeta 2022 con Lejos de Luisiana rompió el hielo hablando del origen de su obra. Recordó que su novela surgió, en parte, de la edad. «No es una novela que hubiera podido escribir cuando comencé», reconoció. Ambientada en los últimos 40 años del siglo XVIII, su libro es «un viaje físico y emocional» de los personajes que transitan por sus casi 800 páginas. Personajes, continuó explicando, muy diferentes y de diversas procedencias. Lo más complicado, dijo, fue plasmar el alma de esos personajes, un proceso que exigió de mucha documentación y reflexión para «poder ponerme en su piel». Para ello fue necesario, enumeró: habilidad técnica, psicología y mezclar, como en un telar, todas las tramas.

Campos, por su parte, aseguró que la suya es una novela contemporánea que acaba en 2018 y habla de cuatro matrimonios «también contemporáneos». La infidelidad vista desde el lado femenino es el eje central de la historia, «Es una historia mil veces contada», continuó. Ella, indicó, se ha basado en historias de sus propios amigos y amigas. «Ellas me hablaban desde la culpa y la pena y ellos tienen la capacidad, sin embargo, de llevar una doble vida», detalló.

Campos robó «ese desgarro emocional» para construir Historias de mujeres casadas pero ha cambiado todos los nombres e identidades para que no puedan ser identificados. Su objetivo, insistió, es que los lectores se lo pasen bien. «No he ganado por ser una gran escritora, he ganado por contar la verdad de los matrimonios contemporáneos», aseguró. Con ese afán, el de hablar desde la verdad, ha trazado una historia en la que cualquiera se puede identificar. Campos abundó sobre la percepción de que la necesidad de sexo de los hombres está muy por encima de la mujer. Universitarias, europeas, blancas e independientes, así son sus protagonistas. La diferencia a la hora de gestionar las emociones del hombre y la mujer en torno al sexo le pareció muy «hermosa» y por eso decidió escribir sobre ello.

«Somos la noche y el día», reflexionó Gabás sobre la relación con su compañera de premio. «Su entorno es muy de sus amigas, mi entorno es muy de pareja», añadió. «Hay formas diferentes de ver el mundo y, por tanto, muchas voces narrativas», valoró la ganadora del Planeta. Sobre el futuro de ambas historias, parece que es Historia de mujeres casadas la que más cerca está de ser adaptada a la gran pantalla. Según su creadora, se va a grabar una serie sobre ella. La principal preocupación de Campos en este sentido es que se frivolice sobre el sexo. «Me da mucho miedo eso», reconoció.

Gabás, por su parte, indicó que ha habido interés de productoras por la historia que cuenta en Lejos de Luisiana pero que no hay nada concreto por el momento. «Sí llegan cositas de que gusta pero aún no hay nada», dijo. «Saldría un peliculón», destacó. La escritora quiso concluir recordando el importante papel que los colonos canarios tuvieron en Luisiana justo en la época en la que se ambienta la novela con la que ganó el Planeta.