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Óbito

Fallece Thom Bell, el Burt Bacharach del soul

El compositor y productor fue uno de los tres ideólogos del triunfal sonido de Filadelfia de la década de 1970

Portadas de ’The Delfonics’ (The Delfonics), ’Pick of the litter’ (The Spinners), ’I’m coming home’ (Johnny Mathis), ’Back stabbers’ (The O’jays), ’Round 2’ (The Stylistics) y ’Track of the cat’ (Dionne Warwick), discos producidos por Thom Bell o con arreglos suyos.

David Bowie, el artista que atravesó de cabo a rabo los años 70 e incluso entró en los 80 cual infalible Beau Brumell del gusto pop, no grabó buena parte de 'Young Americans' (1975) en los estudios Sigma de Filadelfia porque sí. Los estudios Sigma, fundados en 1968 por Joseph Tarsia, eran desde hacía unos años el cuartel general del soul de Filadelfia, también conocido como el sonido de Filadelfia, y el soul de Filadelfia o sonido de Filadelfia dominaba de manera napoleónica desde hacía unos años la música popular moderna. Solo allí podía registrar Bowie el disco con el que mutaría brevemente en campeón del "soul de plástico", en sus propias palabras, tras su victoriosa campaña glam y antes de convertirse en heraldo de las máquinas musicales. Cuenta la leyenda que Tony Visconti, entonces el productor de Bowie, y sus ayudantes se quedaron ante la mesa de mezclas de Sigma como ante un texto asirio. Era una mesa de mezclas customizada y Visconti y cía no tuvieron otro remedio que contratar al técnico de la casa.

Thom Bell, uno de los tres artífices del sonido de Filadelfia, falleció el 22 de diciembre a los 79 años.

El año clave

Bell nació en Kingston, Jamaica, y emigró con sus padres a Filadelfia a corta edad. Tuvo formación en música clásica desde niño (la familia era sólida clase media) y coincidió con Kenny Gamble (recuerden este nombre) en el grupo vocal The Romeos. Se fogueó como arreglista de Chubby Checker, la dinamo de la fiebre por los bailes que se apoderó de Estados Unidos en los inicios de los 60.

En 1968 pasaron dos cosas determinantes. Por un lado, Bell produjo y escribió casi entero 'La la means I love you', el primero de los tres elepés que confeccionó para The Delfonics, en los que los arreglos orquestales y las voces del trío se funden en una melaza irresistible. Por otro lado, el citado Gamble y Leon Huff (el tercer ideólogo del sonido de Filadelfia) produjeron y escribieron casi entero 'The Ice Man cometh', de Jerry Butler, asimismo rico en orquestaciones. Ahí estaba también Bell como compositor y arreglista. Había nacido la intoxicante parte sinfónica del inminente soul de Filadelfia. Solo faltaba añadirle una base rítmica criminal.

El primerísimo hip hop

De eso se ocuparon Gamble y Huff con la creación en 1971 del sello discográfico Philadelphia International Records (PIR). Con el que Bell colaboró con canciones y arreglos para O'Jays, Billy Paul o MFSB, acrónimo de Mothers, Fathers, Sisters, Brothers de puertas afuera y de Motherfuckers Sons of a Bitch de puertas adentro. En cualquier caso, la matadora banda de la casa, afincada en los estudios Sigma. PIR prefiguró la música disco y piezas de MFSB como 'Love is the message' eran favoritas en las 'block parties' neoyorquinas donde se fraguó el hip hop.

Al margen de PIR (pero no de los estudios Sigma) y en comandita con la letrista Linda Creed, Bell edificó dos carreras monumentales: la de The Stylistics y la de The Spinners, conjuntos a los que convirtió en superestrellas a mediados de los 70. Bell y Creed sabían cómo derretir al personal. En las producciones de Bell, la antítesis de la mínima crudeza que hasta entonces se había exigido al soul, y que incluso Motown había respetado, sonaban oboes, trompas, celestas y harpsicordios.

Su ídolo era Burt Bacharach, otro as de la música popular con formación clásica, y en 1975 produjo a la gran intérprete del compositor, Dionne Warwick, en el disco 'Track of the cat'.

Bell ingresó en el Songwriters Hall of Fame en 2006 y en el Musicians Hall of Fame and Museum en 2016.

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