Belén Aguilera, más conocida en las redes sociales redes como ‘The girl and the piano’, llega por primera vez a Canarias para presentar su segundo trabajo discográfico, ‘Superpop’, y realizar un recorrido por su carrera. Su música podrá escucharse en el Espacio Aguere Cultural de La Laguna el viernes 2 de diciembre. Con tan solo 27 años, la cantante se ha convertido en una de las artistas revelación más influyentes de los últimos años

La que durante mucho tiempo fuera conocida como la chica del piano, Belén Aguilera, llega a La Laguna para ofrecer por primera vez un concierto en Canarias. La cita será en el Espacio Aguere Cultural, a las 21:00 horas, para presentar su segundo álbum y hacer un recorrido por su ya dilatada carrera musical. «Este concierto es muy especial porque he ido varias veces a Canarias, y me encanta, pero solo de ocio, nunca para mostrar mi música», declara.

¿Qué propuesta musical trae a Canarias con este concierto?

Ofreceré el espectáculo en el que hemos estado trabajando estos meses. Aún no hemos pisado Canarias con él y por eso estoy muy emocionada por poder traer a aquí esta propuesta. Más que una presentación de mi segundo álbum es un concierto que engloba toda mi carrera. Ahora estoy más centrada en un concepto superpop pero quien me haya seguido desde siempre no se va a perder lo anterior en este concierto.

Cuenta con una carrera muy dilatada que empezó en las redes sociales. ¿Mantiene aún los seguidores de aquellos años o su público ha cambiado?

Ha habido mucho movimiento pero es verdad que hay un nicho de gente que se ha quedado siempre conmigo, aunque también hay un público que ha evolucionado. Hay gente que se ha ido pero es como todo en la vida cuando hay cambios. Está siendo un crecimiento paulatino.

Esa evolución no se limita a su público sino también a usted misma. ¿Qué queda de la chica del piano con la que empezó en las redes sociales?

El piano sigue siendo el eje central de mi espectáculo, es el esqueleto de todo y por mucho que vaya evolucionando va a estar ahí. Todos mis temas nacen con una estructura de piano y voz aunque luego los vista con otros sonidos, porque esa es mi esencia. Luego el sonido de la canción puede variar más o menos porque eso depende del momento del espectáculo, porque para mí es necesario que haya una evolución para que el concierto no sea algo lineal. Soy una persona de emociones muy sentidas y eso me gusta trasladarlo al escenario. Mi propuesta es un camino de emociones, que a veces están más desnudas al piano y otras están recubiertas de movimiento y diversión. Pero siempre hay partes más íntimas en las que vuelvo al piano como antaño hacía.

En este punto de su carrera, ¿aún sigue haciendo algunas versiones como antes?

No. Al principio era una manera de hacerme un camino en la música, porque no tenía ni recursos, ni herramientas, ni conocimiento, y lo más que podía hacer eran versiones, pero ahora me encuentro en otro punto.

Y con el paso del tiempo, ¿lo que le inspira para componer también ha ido cambiando?

Tengo todo tipo de referencias y depende del momento en el que esté o de quien me rodee esas referencias van cambiando. En Superpop me basé más en una diva del pop con una música más producida para ensalzar precisamente eso y darle el mérito que se merece porque se le ha dado poca importancia a ese personaje. En ese momento me volqué en esas referencias pero en el primer disco me centré en referencias más baladeras y me fijé más en vocalistas. Ahora estoy investigando sonidos más electrónicos para mi próximo trabajo. Depende del momento y de lo que quiera expresar acudo a una cosa u otra pero lo cierto es que en mi playlist convergen todas esas referencias.

Sobre todo para su álbum Superpop ha creado todo un personaje con una imagen muy marcada. ¿Veremos un cambio de imagen en su próximo lanzamiento?

Sí. Yo creo que todo lo sonoro tiene que ir acompañado de un imaginario coherente. Ahora mismo estoy trabajando en mi nuevo sonido y también en mi nueva imagen, que creo que debe ir de la mano. Soy fiel creyente de que todo sonido tiene una imagen y además me parece divertido. Conlleva mucho trabajo pero es algo que me gusta.

Algunos compañeros de profesión han comentado que sería una buena candidata de España a Eurovisión. ¿Se ve desempeñando ese papel?

La verdad es que nunca me ha atraído el formato. El año pasado hubo un ensalzamiento del formato porque fue muy importante para todos pero más que fijarme en eso prefiero basarme en lo que siempre he sentido, que no es una gran conexión con el formato. Creo que acudir a ese concurso requeriría de mí muchas cosas, como un nivel de implicación que no creo que sea capaz de dar. Me quitaría mucha energía que ahora invierto en otras cosas. Lo agradezco mucho porque para mí es un honor pero no veo que encaje con mi persona.